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Los niveles de arsénico en el arroz se pueden reducir en Asia con prácticas de riego mejoradas

Doce países asiáticos han detectado elevados niveles de arsénico en sus acuíferos subterráneos

  • Autor: Por
  • Fecha de publicación: jueves 20 diciembre de 2007
«El problema de los altos niveles de arsénico en los cultivos, en especial el arroz, necesita ser abordado urgentemente fomentando mejores prácticas agrícolas y de riego que podrían reducir significativamente la contaminación de arsénico», señala Sasha Koo-Oshima, experto de calidad del agua y medio ambiente de la FAO.

Los estudios han demostrado que las altas concentraciones de arsénico en el suelo y en las aguas de riego conducen a menudo a niveles elevados de esta sustancia tóxica en los cultivos, con el consiguiente riesgo para la inocuidad de los alimentos. Actualmente, 12 países asiáticos han informado de elevados niveles de arsénico en sus acuíferos subterráneos.

«El arroz contaminado con arsénico puede afectar negativamente a la salud humana cuando se consume junto con agua potable con una elevada concentración de este elemento. La adición generalizada de arsénico a los suelos, como sucede en Bangladesh, está deteriorando su calidad y provocando la toxicidad del arroz. La contaminación por arsénico amenaza la producción, calidad y seguridad alimentaria», advierte Koo-Oshima.

Agua contaminada

El arsénico entra en la cadena alimentaria principalmente a través de la absorción de agua de riego contaminada por los cultivos. Por toda Asia se han perforado millones de pozos entubados poco profundos durante las tres últimas décadas para bombear agua desde acuíferos subterráneos contaminados a escasa profundidad.

Bangladesh, cuyo alimento básico es el arroz, tiene el porcentaje más elevado de pozos entubados contaminados y cerca de 30 millones de personas dependen de ellos para el riego y el agua potable.

Se calcula que el bombeo de agua para el riego desde los acuíferos poco profundos añade un millón de kilogramos de arsénico al año a las tierras de cultivo en el país asiático, principalmente en los arrozales.

Lechos elevados

Un estudio dirigido por la FAO y la Universidad de Cornell (EE.UU.) reveló que la plantación de arroz en lechos elevados unos 15 centímetros por encima del suelo, en lugar de en parcelas convencionales inundadas, contrarrestaba las pérdidas de rendimiento y daba como resultado menores niveles de arsénico.

«Los lechos elevados están reduciendo significativamente la exposición de las plantas de arroz a las aguas de riego contaminadas y están produciendo mayores cosechas», afirma Sasha Koo-Oshima.

Además, con el sistema de lechos elevados se necesita entre un 30% y 40% menos de agua de riego. Los fertilizantes son mejor absorbidos, y en consecuencia los agricultores no necesitan tanta agua.

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