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Parma acoge la sede de la AESA

  • Autor: Por
  • Fecha de publicación: miércoles 17 diciembre de 2003
Después de dos años de discusiones, la AESA tiene finalmente su sede en la ciudad italiana de Parma, después de que Italia haya rechazado una fuerte oferta de Helsinki, otra de las ciudades candidatas, junto con Barcelona. Casi en el final de la Presidencia italiana en el Consejo de la UE, los líderes europeos han llegado a este acuerdo. "Se trata de una maniobra política, ya que se ha dado un vuelco a la opinión de los 14 Estados miembros que estaban dispuestos a dar la AESA a Finlandia", asegura Veli-Pekka Talvela, director general del Ministerio de Agricultura finlandés.

Una de las críticas que han emitido los responsables finlandeses a la sede de Parma para la AESA es la distancia a Bruselas, lo que podría dificultar la comunicación entre los científicos dedicados a la evaluación del riesgo y los gerentes del riesgo. "A pesar de que el Consejo de la UE ha elegido Parma, esperaría que la AESA mantenga una fuerte presencia en Bruselas", asegura Raymond O'Rourke, abogado especializado en alimentos, según informa Foodnavigator.

Actualmente trabajan en la AESA un total de 70 personas, situadas en las oficinas temporales de Bruselas. "Hacia finales de 2005 esperamos a tener ya 200-300 personas". La ciudad de Parma cuenta con unos ocho mil locales relacionados con la producción de alimentos, y produce un volumen de ventas anual de unos 5,5 mil millones de euros. Veli-Pekka Talvela ha felicitado ya Parma por la decisión del Consejo Europeo.

El director general del Ministerio de Agricultura finlandés "espera ahora que el gobierno italiano y la ciudad de Parma cumplan con las expectativas que debe cumplir la AESA". Ahora, Geoffrey Podger, director ejecutivo de la AESA deberá instalarse en Parma, donde deberá asegurar que la comunicación de los riesgos con Bruselas fluye de manera regular y eficiente. Además, Podger deberá convencer a los críticos de que la AESA no desaparecerá en el olvido una vez establecida a varios cientos de kilómetros de Bruselas.

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