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Un estudio del CSIC descubre las bases moleculares para la producción de fitato, una de las primeras causas de anemia

La información obtenida permite potenciales aplicaciones para la industria agroalimentaria y la nutrición

  • Autor: Por
  • Fecha de publicación: jueves 29 abril de 2010
Investigadores del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) han descubierto las bases moleculares para la producción de ácido fítico o fitato. Esta molécula, considerada como una especie de almacén de fosfato natural, se acumula en cereales, frutos secos, semillas, legumbres y raíces. La información obtenida sobre este compuesto, muy utilizado en farmacología, supone potenciales aplicaciones en la industria agroalimentaria, la nutrición y la conservación del medio ambiente.

Publicada en la revista "Proceedings" de la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos, esta investigación dirigida por la científica del CSIC Beatriz González ha identificado mediante técnicas de difracción de rayos X la estructura de la proteína InsP5 2-kinasa. Esta estructura, hasta el momento desconocida, ha desvelado cuáles son los elementos implicados en la síntesis del fitato, lo que abre nuevos horizontes para el diseño de proteínas modificadas con diversas utilidades.

En la actualidad, el ácido fítico se emplea para evitar la formación de piedras de riñón cálcicas y se valora su uso como fármaco preventivo de las calcificaciones cardiovasculares, como agente antisarro o como reductor de la osteoporosis. Algunos estudios han apuntado incluso su capacidad para prevenir diabetes y ciertos tipos de cáncer. Sin embargo, el ácido fítico constituye una de las primeras causas de anemia por deficiencia de hierro en países en vías de desarrollo, donde las dietas se basan en la ingesta de cereales, con escasa o nula aportación de carne.

El problema puede extenderse al sector ganadero, ya que un gran número de animales son incapaces de digerir este componente. El fósforo del fitato no digerido pasa a la tierra en forma de abono y, en caso de exceso, puede contribuir a la contaminación del medio ambiente. "Por esta razón, las empresas de alimentación animalaria suelen añadir la enzima fitasa a los piensos, una proteína que permite a los animales absorber el fósforo. Se trata, sin embargo, de un proceso costoso y, desde hace tiempo, el sector persigue identificar variedades de cultivos de maíz, arroz, trigo, cebada o soja bajas en fitato. En esto también puede ayudar el estudio", explica la científica del CSIC.

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