Saltar el menú de navegación e ir al contenido

EROSKI CONSUMER, el diario del consumidor

Buscador

logotipo de fundación

Canales de EROSKI CONSUMER


Estás en la siguiente localización: Portada > Solidaridad > Proyectos y campañas

Asociaciones de padres con hijos enfermos

Su principal función es informar, asesorar y prestar apoyo psicológico a otras familias que se encuentran en la misma situación

  • Autor: Por
  • Fecha de publicación: miércoles 27 febrero de 2008
img_enfermo 1

La enfermedad de un hijo o hija es una noticia difícil de asimilar. Causa un impacto importante que, sobre todo en los primeros momentos, hace imprescindible el apoyo de otras familias que han pasado por la misma experiencia. Las asociaciones de padres con hijos enfermos aseguran que el apoyo mutuo es clave para superar el desconsuelo y la incertidumbre de quienes se enfrentan a esta terrible situación. Por ello, se encargan de informar a las familias sobre cualquier duda acerca de la enfermedad, organizan terapias de grupo para intercambiar experiencias y programan actividades de ocio para que los más pequeños disfruten, dentro de lo posible, de una vida prácticamente normal.

Ayuda a otros adolescentes

Una vez que la enfermedad se ha superado, es posible que queden secuelas físicas y/o psíquicas. Por ello, desde las asociaciones se intenta detectarlas lo antes posible para comenzar a paliarlas. Algunos niños pueden sufrir amputaciones a consecuencia de la enfermedad. Los equipos de psicología del hospital o de las asociaciones se encargan de ayudarles a entender los cambios que esto puede suponer, pero en el caso de los jóvenes adolescentes la nueva situación puede ser más delicada. “En general, cuanto antes se aborda, la secuela que puede quedar es menor”, subraya Manuela Domínguez.

“Es la muestra de que el cáncer se puede curar”, aseguran desde ASION

En el caso del cáncer, la enfermedad tiene un pronóstico y un tratamiento diferente según la edad. “Un niño con cáncer no es un adulto con cáncer”, destaca la coordinadora de ASION. Tampoco son iguales las salas de oncología pediátrica, con juegos para distraer a los niños, ni el vocabulario que se emplea. “Los padres no utilizamos la palabra cáncer porque nos sigue dando mucho miedo”, añade. Es aquí donde los padres e hijos que han pasado por esta experiencia juegan un papel esencial. Muchos de ellos permanecen en las asociaciones aunque hayan superado la enfermedad. ASION cuenta con un grupo de “veteranos”, mayores de 20 años, que acuden a los hospitales para narrar a otros jóvenes su experiencia con la enfermedad. “Es la muestra de que el cáncer se puede curar”, explica la coordinadora de la ONG.

Dentro del hospital, los voluntarios y voluntarias realizan talleres de manualidades, comparten juegos con los más pequeños, preparan fiestas, gestionan servicios de préstamos de libros o discos y organizan actividades lúdicas en general. Además, fuera del centro, los jóvenes disfrutan de campamentos de verano, salidas al cine y al teatro o actividades deportivas. El ocio está considerado una parte fundamental de la vida de cualquier niño y niña. Sin embargo, cuando estos se encuentran enfermos, se convierte en algo esencial. Quienes mejor lo entienden son los propios jóvenes y adolescentes.

Paginación dentro de este contenido

  • Ir a la página anterior: « Apoyo mutuo
  • Estás en la página: [Pág. 2 de 2]

Te puede interesar:

Infografías | Fotografías | Investigaciones