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El peor lugar para ser niño

Numerosos países no reúnen unas condiciones óptimas para el bienestar infantil, incluso en las regiones industrializadas

  • Autor: Por
  • Fecha de publicación: viernes 18 septiembre de 2009
Img ninos india Imagen: Juanma Mendo

Hambre, guerras y epidemias son los mayores enemigos de los niños. Diversos informes confirman que en determinadas zonas del planeta la situación mejora para ellos, pero incluso en los países industrializados tienen carencias. Son el grupo más vulnerable y la crisis económica actual no contribuye a mejorar su situación: la tasa de mortalidad infantil ha descendido en los últimos años, pero todavía debe bajar más; los conflictos armados se nutren de niños soldados, cuyas secuelas psicológicas son a menudo mayores que las físicas; y en los países desarrollados, el crecimiento del PIB no es proporcional al nivel de bienestar infantil.

Conflictos armados

El impacto de la guerra en la infancia es “más brutal que nunca”. Las consecuencias de los conflictos son directas, a corto plazo, pero también afectan al desarrollo y bienestar de los pequeños a largo plazo. Así lo constata el “Informe Machel” (junio de 2009), que revisa un estudio similar realizado hace diez años.

La guerra viola todos los derechos de los niños

Entre sus conclusiones, calcula en más de 1.000 millones la cifra de niños que viven en zonas en conflicto. Unos 300 millones no han cumplido cinco años. En el informe, que está respaldado por UNICEF, se hace un llamamiento para avanzar de manera urgente en la protección de todos los menores afectados por conflictos. “La guerra viola los derechos de los niños: el derecho a vivir, el derecho a la unidad familiar, el derecho a la salud y a la educación, el derecho a ser protegidos de la violencia y el abuso y el derecho a recibir asistencia humanitaria”, advierte.

El Informe Michel apunta como principales riesgos: la proliferación de armas ligeras y de grupos armados, las minas terrestres o la munición sin detonar. Los niños son reclutados como soldados o se convierten en víctimas de la violencia sexual y de los ataques contra escuelas y hospitales. “Los niños y niñas que viven en países en conflicto son además más propensos a dejar la escuela y a vivir amenazados por la pobreza, la malnutrición, los desplazamientos de población y las enfermedades” agrega.

Situaciones extremas

La sensibilización de la sociedad en general ha permitido establecer “un marco legal sólido de protección” y normas internacionales para prevenir el reclutamiento. “Los asuntos que afectan a los niños se tienen cada vez más en cuenta en las negociaciones de paz y en los acuerdos, al igual que en las misiones y mandatos de paz“, reconoce UNICEF.

Los estados tienen la responsabilidad de proteger a los ciudadanos. “Deben maximizar sus esfuerzos en el desarrollo de legislación, políticas y acciones a favor de la infancia”, recalca la organización. Alcanzar normas internacionales parece más difícil, por lo que conviene dar pequeños pasos. Uno de los más interesantes pasa por fomentar la participación de los niños y los jóvenes en la construcción de la paz, así como en los programas de ayuda, recuperación y reconstrucción, “como parte de los procesos de transición y reconciliación nacional”.

Algunos menores y adolescentes soldados han estado sometidos a situaciones extremas. “Han sido testigos del asesinato de sus familiares o han sido utilizados como instrumentos para cometer atrocidades”, mantiene Save the Children. Otros han sufrido malos tratos, violaciones o “matrimonios” forzosos con combatientes. También se les ha drogado para vencer el temor al adversario o han tenido que realizar saqueos, violaciones o mutilaciones a personas.

La Coalición Española contra la Utilización de Niños y Niñas Soldados, apoyada por Save the Children, ha pedido a las autoridades que el reclutamiento de menores sea considerado una forma específica de persecución y se tenga en cuenta en las solicitudes de asilo y protección, en especial, “cuando persiste el peligro de volver a sufrir estas violaciones de los derechos humanos si son devueltos a su país de origen”.

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