Saltar el menú de navegación e ir al contenido

EROSKI CONSUMER, el diario del consumidor

Buscador

logotipo de fundación

Canales de EROSKI CONSUMER


Estás en la siguiente localización: Portada > Solidaridad > Derechos humanos

Objetivos de Desarrollo del Milenio

Las ONG no confían en su cumplimiento para 2015 y reclaman más voluntad política

Los Objetivos de Desarrollo del Milenio se fijaron en el año 2000. Fueron decididos y firmados por los 189 países miembros de la Organización de Naciones Unidas, que se comprometieron a conseguirlos para 2015. Sin embargo, cuando ya se ha consumido la mitad del tiempo, las ONG hacen balance y se muestran tajantes: no se lograrán en la fecha marcada. Reducir la pobreza extrema, el hambre, la mortalidad infantil o combatir el VIH son algunas de las metas, para las que las organizaciones sociales reclaman, más que voluntad económica, voluntad política. “Ni siquiera Naciones Unidas se atreve a dar fechas sobre cuándo se acabará con el hambre en el mundo”, denuncian.

Contenido de los Objetivos

Cada Objetivo tiene un fin y unas metas. Así, si el primero apuesta por reducir a la mitad la pobreza extrema y el hambre, el segundo aboga por lograr la enseñanza primaria universal. El dato: más de 115 millones de niños y niñas en edad de asistir a la escuela primaria, no acuden. La diana apunta de nuevo al África subsahariana, donde más de un tercio de sus pequeños está sin escolarizar. Además, en cinco países africanos está matriculada menos de la mitad de la población infantil y aproximadamente un 20% de los menores de Asia meridional, Oceanía y Asia occidental tampoco sabe lo que es sentarse en un pupitre. En cuanto al Objetivo tres, Promover la igualdad entre los sexos y la autonomía de la mujer, los datos tampoco son muy halagüeños. El Informe de Naciones Unidas revela que la diferencia entre los géneros “se está reduciendo, aunque lentamente”. Apuesta porque la igualdad se note primero en la tasa de matriculación en educación primaria, pero defiende que también se consigan proporciones similares en el empleo asalariado y “en los niveles más altos de Gobierno, donde las mujeres ocupan tan sólo el 16% de los escaños de los parlamentos del mundo”.

Desde Unicef, aseguran que los Objetivos 2 y 3 “están profundamente relacionados entre sí”, puesto que, “por definición, no es posible lograr la enseñanza primaria universal sin alcanzar la paridad entre los géneros”. Los cálculos y proyecciones de esta organización en su ‘Balance sobre la enseñanza primaria y la paridad entre los géneros, de 2006’, indican que “hay algunas razones que invitan al optimismo” en el logro de la paridad en la educación, ya que 91 países en desarrollo y 34 industrializados se encuentran “bien encaminados, con el mismo número de niñas que de niños en la escuela”, pero reconoce que “en algunos de estos países la cifra total de matriculación es tan reducida que la paridad entre los géneros no puede considerarse mucho más que una anomalía estadística”.

Objetivos 4 y 5

También en los Objetivos 4 y 5, que hacen referencia a la reducción de la mortalidad infantil y la mejora de la salud materna, respectivamente, las estadísticas son igual de negativas. Datos de Naciones Unidas claman que más de 500.000 mujeres en todo el mundo mueren cada año durante el embarazo o el parto, la mayor parte de ellas en los países más pobres, y que 11 millones de niños (30.000 por día) mueren debido a enfermedades que se pueden prevenir o tratar. “La mayoría de esas vidas se podrían salvar ampliando los programas actuales que promueven soluciones sencillas y de bajo costo”, alerta. Además, un estudio llevado a cabo entre la Universidad de Bristol y el Colegio de Economía de Londres, con el patrocinio de Unicef, hace hincapié en que más de 1.000 millones de niños y niñas (más de la mitad de la población infantil de los países en desarrollo) sufren carencias graves en un aspecto “por lo menos”. En los últimos 40 años se han producido mejoras sustanciales en lo que respecta a la salud como, por ejemplo, el aumento de la cobertura de la vacunación infantil o el aumento de la esperanza de vida, pero esas mejoras, según el informe ‘La salud en la cooperación al desarrollo y la acción humanitaria’ (de Medicus Mundi, Prosalus, Médicos del Mundo) “se han repartido de manera muy desigual”.

Sida y el medio ambiente

El Objetivo 6 pretende combatir el VIH/sida, el paludismo y otras enfermedades. Según datos del informe sobre la ‘Salud en el mundo 2004’, publicado por la OMS, las enfermedades no transmisibles son la causa de casi el 60% de las defunciones, mientras que las enfermedades transmisibles, afecciones maternas y perinatales, y carencias nutricionales constituyen poco más del 30%. El VIH/sida se ha convertido en pocos años en el problema de salud más alarmante de muchos países en desarrollo, sobre todo del África subsahariana, donde es la primera causa de mortalidad. Carlos Gómez Gil cree que tanto este Objetivo, como el 4 y el 5, “son relativamente sencillos y baratos” de conseguir, pero lamenta que, “siendo la mitad de las enfermedades no transmisibles, sin embargo, haya lugares a los que llegan medicamentos contra el sida y no llegan antibióticos contra las neumonías”. “Los niños menores de cinco años mueren, mayoritariamente, por infecciones respiratorias y por diarrea”, recuerda.

“Los niños menores de cinco años mueren, mayoritariamente, por infecciones respiratorias y por diarrea”

Por su parte, el Objetivo 7 busca garantizar la sostenibilidad del medio ambiente, si bien Naciones Unidas considera que no se ha dado un avance suficiente para dar marcha atrás a la pérdida de los recursos ambientales del planeta. “Para alcanzar este objetivo se necesitará prestar más atención a la difícil situación de los pobres, cuya subsistencia cotidiana suele depender directamente de los recursos naturales que los rodean y un nivel de cooperación mundial sin precedentes”, aconseja. Las medidas adoptadas para frenar el deterioro de la capa de ozono y el aumento de las regiones que tienen acceso a agua potable son algunos ejemplos de que este Objetivo se puede conseguir, aunque todavía la mitad del mundo en desarrollo no dispone de retretes u otras formas básicas de saneamiento. Luis González, uno de los coordinadores de Ecologistas en Acción, también cree que es “posible” alcanzar esta meta, pero advierte de que “para evaluar la posibilidad de cumplimiento hay que tener claro qué es la sostenibilidad”.

En su opinión, este concepto pasa por “cerrar los ciclos de la materia”, como el del carbono, “que estamos rompiendo totalmente y da lugar a uno de los principales problemas: el cambio climático”. También defiende la “drástica” disminución del consumo de los países del Norte, el aprovechamiento de las energías renovables y, principalmente, de la energía solar, la potenciación de una alta biodiversidad porque “la velocidad de extinción de especies es similar a la de los dinosaurios” y la adaptación “de la velocidad humana a la de los ecosistemas”. “Ha habido cambios de temperatura más grandes que el que se vive ahora, pero no tan rápidos. Tenemos que ser conscientes de que el cambio climático tiene que ver más con la velocidad a la cual se está aumentando la temperatura, que con el hecho de que se esté aumentando”. Por todo ello, hace una reflexión “tremendamente negativa” sobre el cumplimiento del Objetivo 7 para 2015, “a pesar de que en algunos indicadores, a pequeña escala, sí que se producirán avances, como el acceso de la población a agua potable o la reducción de los gases que destruyen la capa de ozono”.

Paginación dentro de este contenido


Te puede interesar:

Infografías | Fotografías | Investigaciones