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Pantallas táctiles: la tecnología en la punta de los dedos

Las tecnologías para manejar los más diversos aparatos por contacto digital se imponen con rapidez en todos los campos

  • Autor: Por
  • Fecha de publicación: miércoles 10 octubre de 2007

Año 2000.
Minority Report: Tom Cruise maneja con la punta de los dedos decenas
de fotografías digitales sobre el cristal de una ventana. La
escena supuso para los espectadores todo un impacto, la muestra de un
futuro casi inalcanzable. Sin embargo, pocos sabían que
aquello no sólo era posible desde hacía más de
veinte años, sino que además, un lustro más
tarde, se convertiría en una práctica corriente en los
móviles, los cajeros automáticos, los puntos de venta
de billetes de los aeropuertos, los ordenadores e incluso las de las
ventanas de oficinas. La tecnología táctil se impone
por muchas razones: entre ellas su gran usabilidad, su versatilidad y
su resistencia al desgaste.

Del portátil a la ventana de la oficina

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Actualmente el
último grito en tecnología de pantalla táctil
son las pantallas multicontacto, que permiten realizar operaciones
sobre la pantalla con dos o más dedos a la vez. Están
siendo usadas tanto en el manejo de mapas como en la edición
de imágenes y de audio, y tienen una gran acogida en museos y
auditorios, donde se realizan exhibiciones y se imparten clases o
conferencias.


Pero aunque la
propia tecnología de multicontacto tiene más de veinte
años, el desarrollo comercial de las pantallas táctiles
ha sido muy lento y sólo en los últimos tiempos han ido
apareciendo en los más diversos aparatos, desde móviles
y consolas a reproductores de MP3 e incluso proyectores o mesas de
mezclas digitales.


Touchpad, el primer enemigo del ratón

Curiosamente, uno
de los primeros desarrollos táctiles aplicados al ordenador no fue una
pantalla, sino un ratón integrado en el teclado de los
portátiles: el Touchpad. Se trata de la pequeña
superficie oscura que sustituye al ratón periférico en
el caso de que, en una situación de movilidad, no se disponga
de una superficie sobre la que mover el dispositivo.


El Touchpad vino
a solucionar el problema del espacio y los cables, pero no ha acabado
siendo la solución definitiva. Es cómodo mover el dedo
por su superficie para manejar el ordenador cuando se tiene a éste
encima de las rodillas en los asientos de un aeropuerto o una
estación de tren, pero cuando se dispone de una mesa ancha
sobre la que poner la alfombrilla, el ratón clásico es
mucho más práctico.


/imgs/2007/10/touch6.jpg

Sin embargo, la
tecnología Touchpad tuvo mucho más éxito al
desplazarse a los primeros iPod que lanzó Apple al mercado, y
aunque la compañía cambió la estructura de
funcionamiento en superficie por otra circular (la famosa ‘rueda’),
los fundamentos físicos son los mismos.


Su funcionamiento
se basa en dos capas de electrodos, una vertical y otra horizontal,
que varían su estado eléctrico al contacto con un dedo
humano, ya que éste también tiene una carga eléctrica
que crea una perturbación en la superficie. Si se desplaza el
dedo, la perturbación eléctrica también se
desplaza y el aparato recibe tal desplazamiento como una orden.


Sus ventajas son
que es muy resistente al entorno, soporta perfectamente el polvo, la
humedad, la electricidad estática, etc. Además es
ligero, fino y puede ser flexible o transparente.


¿Ventanas o pantallas?
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La unión
de las tecnologías de pantallas táctiles y los
cristales polarizados ha permitido construir edificios en los cuales
se puede utilizar cualquiera de sus ventanas como una gigantesca
pantalla táctil de ordenador. Tal es el caso del centro de
nuevas tecnologías CitiLab de Cornellà (Barcelona).


Sobre los
cristales de este centro se proyectan las imágenes del entorno
gráfico del ordenador de manera nítida. Posteriormente,
colocando en los vértices del cristal emisores de rayos
infrarrojos, se crea un campo en superficie que sólo se ve
alterado con el contacto de un dedo.


De está
manera, gracias a la perturbación del campo de infrarrojos, el
ordenador localiza dónde se ha producido el contacto y sabe
qué orden se le está dando. La tecnología
multicontacto permite además la interacción de dos o
más dedos sobre la superficie, de modo que se pueden dar
órdenes combinadas moviendo los dedos de una forma u otra.


Este modo de usar
la tecnología táctil es muy útil para el manejo
de mapas en tres dimensiones, pues permite fácilmente hacer
aumentos de escala y disminuciones, así como darle la vuelta
al mapa o ponerlo en horizontal, con un sencillo movimiento.

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