Saltar el menú de navegación e ir al contenido

EROSKI CONSUMER, el diario del consumidor

Buscador

logotipo de fundación

Canales de EROSKI CONSUMER


Estás en la siguiente localización: Portada > Nuevas tecnologías > Hardware

Tecnologías para la seguridad, ¿y para el espionaje?

Las nuevas tecnologías han impulsado grandes avances para la protección del hogar, pero también para el control de otras personas e incluso el espionaje ilegal

  • Autor: Por
  • Fecha de publicación: miércoles 31 mayo de 2006

Las nuevas tecnologías han
favorecido el desarrollo de un campo que antes sólo era
creíble en las películas de James Bond. Hoy en día,
cualquier usuario puede fabricarse una instalación de seguridad
para su hogar comprando los componentes en Internet. Paralelamente,
los aparatos para localizar, identificar y rastrear personas también
han sufrido un fuerte impulso y sus precios han descendido hasta
ponerse al alcance del público. De este modo, lo que en
ocasiones se emplea con la intención de proteger (a un menor o
a una ciudadanía, por ejemplo) puede acabar convirtiéndose
en un control obsesivo y excesivo.

Jugando a ser 007

Ni siquiera la guerra contra Irak ha
despertando una polémica tan encendida en Estados Unidos como
lo han hecho las escuchas
ilegales
a cientos de miles de ciudadanos, con la colaboración
de muchas operadoras de telefonía. Según los analistas,
este asunto es uno de los que ha otorgado mayor impopulardad al
presidente Bush hijo.

Sin embargo, no sólo los
servicios secretos de los estados tienen hoy en día capacidad
para escuchar las conversaciones de las personas, grabar sus acciones
en vídeo o rastrear sus desplazamientos al milímetro.
En la Red hay numerosas páginas que ofrecen al usuario
aparatos de espionaje sofisiticados por precios elevados (entre los
120 euros y los 600 euros) aunque asequibles.

En el sitio web Superinventos
se venden todo tipo de artilugios para el espía profesional y
también para el aficionado. Destacan las mini
cámaras
para espías, como la Mini Domo, de blanco y
negro y pequeño tamaño, diseñada para ser
empotrada fácilmente y orientarse hacia el lugar deseado.
Posee una lente de sólo 2 mm de diámetro que la hace
difícil de detectar. La Mini Domo cuesta 124 euros y transmite
por cable las imágenes a un receptor, generalmente un aparato
de televisión o un grabador, por lo que es útil para
esconder en lugares fijos, como un tiesto o una superficie oscura
donde se pueda disimular el cableado.


/imgs/2006/11/securitas5.gif

Comunicación inalámbrica

También hay mini cámaras
portátiles, que tienen comunicación inalámbrica
con un receptor, lo que las hace ideales para ir camufladas en la
ropa del espía en forma de botón o de paquete de
tabaco, por ejemplo. En la página SOS
Espías
se muestra un variado catálogo. El precio de
una de estas cámaras en algunos casos no supera los 150 euros.
Otro modelo curioso es una cámara para mirilla de puerta, que
se coloca en lugar de la llave y graba lo que ocurre dentro de una
habitación. Cuesta 169 euros.

/imgs/2006/11/securitas6.gif

La cámara-boligrafo espía
es especialmente discreta. Se trata de una microcámara
inalámbrica oculta en el bolígrafo. El bolígrafo
tiene un transmisor de vídeo y audio inalámbrico en la
frecuencia de 2.4 Ghz. A su vez, es perfectamente utilizable para
escribir sin que provoque sospecha alguna. Esta cámara se
alimenta de dos formas diferentes: con un juego de cinco baterías
tipo reloj que se ajustan completamente en el interior del bolígrafo,
o bien mediante un adaptador para pila de 9 voltios, que queda
colgando del bolígrafo. En el primer caso se asegura una
autonomía de 50 minutos, y en el segundo de ocho horas. Su
precio es de 347 euros.

/imgs/2006/11/securitas7.gif

En materia de escuchas y grabación
de conversaciones también existen artilugios peculiares, como
un cenicero que lleva incorporado un juego de micrófonos (290
euros) que emiten por ondas de radio las conversaciones a un receptor
que las graba. Se recomienda su uso para salas de juntas y otras
reuniones. Otros aparatos son pinganillos (mini receptores de unos
pocos milímetros que van acoplados en el pavellón
auditivo del espía) que cuestan alrededor de 360 euros, pues
es necesario fabricarlos artesanalmente para que se ajusten al oído
del usuario.

Paginación dentro de este contenido


Te puede interesar:

Infografías | Fotografías | Investigaciones