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Música gratis y legal en Internet

El problema de las alternativas a los programas piratas es la escasez de oferta

Gratis total: servicios disponibles

Cada vez existen más páginas que respetan la ley y, al mismo tiempo, regalan música a sus visitantes. El más claro exponente, y uno de los pioneros, es MP3.com, que en la actualidad pertenece a Vivendi, propietaria, a su vez, de la discográfica Universal. Este proveedor de servicios musicales que permite comprar, escuchar y almacenar CDs, ha ido salvando los obstáculos legales que le han salido al paso durante los últimos años. Es, por tanto, uno de los principales destinos para los melómanos.

El primer paso que todos los internautas deben dar tanto en MP3.com como en otros servicios similares es el de completar un registro de usuario. Una vez cumplido este paso, el usuario podrá escuchar con baja calidad de sonido todas las canciones que allí se ofrecen. Incluso, muchos de los temas allí expuestos (normalmente los menos conocidos) se pueden escuchar y descargar al ordenador con la misma calidad de un CD. Aquellos que no quieran guardar el archivo de música en su ordenador, tienen la posibilidad de escuchar directamente la canción seleccionada (streaming), lo que permite ahorrar bastantes minutos de espera.

El último requisito consiste en disponer de un reproductor de audio adecuado para escuchar los temas seleccionados. Los más utilizados, Winamp y Windows Media Player en PC, XMMS en Linux e iTunes en Macintosh son compatibles con la mayoría de formatos de audio.

La variedad de canciones disponibles en MP3.com cumple cualquier examen riguroso, siempre y cuando sean actuales. Así, por ejemplo, la búsqueda de cualquier tema de The Beatles acaba resultando infructuosa.

Otra buena página para buscar canciones gratis es la de la edición online de la revista Rolling Stone. En su canal de descargas (downloads) se encuentran los temas más recientes de la escena musical. Eso sí, existen varios peros: la gran mayoría pertenece a grupos estadounidenses y, lo que es peor, el internauta podrá guardar la música en su ordenador un máximo de 30 días. A su favor juega el hecho de que el usuario no está obligado a registrarse.

La página de la cadena de televisión MTV posee un servicio similar al de Rolling Stone, aunque en su caso sí es imprescindible completar el registro de usuario. A su favor: las canciones no desaparecen del disco duro.

Desde la página de la revista Billboard es posible escuchar canciones, pero no descargarlas. Y eso cuando se puede, porque en demasiadas ocasiones aparece en la pantalla el siguiente aviso: “Lo sentimos, el propietario del contenido no permite que esta descarga digital se distribuya a su país”. Caso similar se produce en la sección de descargas de las tiendas de discos Tower Records.

Si lo que el usuario pretende es escuchar parte de un disco antes de comprarlo, la página más apropiada es la de la tienda online Amazon. Tan sólo es necesario buscar un álbum, pinchar sobre él, bajar hasta el listado de las canciones que lo integran y escuchar aquellas que se encuentren disponibles. El inconveniente es que apenas permiten escuchar 30 segundos de cada corte.

Caramelos con trampa

Existen algunos programas en los que, por muy legales que sean, hay que andarse con cuidado. PressPlay -plataforma online lanzada por las discográficas Vivendi, Sony y EMI para contrarrestar la pujanza de los programas piratas-, por ejemplo, encierra trampas. En principio, su servicio es de pago, pero ofrece la posibilidad de disfrutarlo gratuitamente durante tres días. Está más que justificado pinchar en una de sus páginas: su archivo musical es uno de los más amplios de la Red.

El usuario debe cumplimentar el registro e instalar el programa que facilita la descarga de música. Hasta ahí todo bien. Pero es en el segundo paso donde se localiza la trampa: debe facilitarse el número de tarjeta de crédito, ya que el proceso de registro es el mismo que el del servicio de pago. En principio, la empresa se compromete a no cargar ningún pago por la suscripción, ya que siempre se puede cancelar antes de que concluyan los tres días de uso libre. Pero si el usuario se olvida, recibirá la factura (18 dólares) cada mes.

La misma precaución hay que adoptar ante el nodo Emusic, que lo mismo que PressPlay. En este caso, el período de prueba (y, por tanto, para darse de baja con el fin de evitar el pago de la suscripción) es de dos semanas. Otra de las grandes plataformas legales es MusicNet, de la que, de momento, sólo pueden disfrutar los usuarios del proveedor de Internet America Online (AOL).

Una penúltima opción en el rastreo de sitios web donde conseguir música gratis y legal se encuentra en las páginas oficiales de los grupos o artistas. No ha sido hasta los últimos meses cuando se han potenciado las páginas propias con el fin de saciar la demanda de los fans.

En la mayoría de los casos, el material suele consistir en rarezas, caras B o actuaciones en directo. Cantautores como Quique González ‘cuelgan’ en su web conciertos enteros, y grupos como Radiohead o U2 facilitan canciones antes de que salga su disco en las tiendas.

La forma de localizar la página oficial de un grupo es bien sencilla: generalmente debe teclearse el nombre seguido por el .com, aunque para salir de dudas lo más apropiado es utilizar un buscador.

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