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¿Cómo nos afectan los sistemas anticopia?

La industria intenta limitar mediante determinados programas las copias de los discos y las descargas en Internet

España
cuenta por ley con el derecho a la copia privada, aunque éste
no siempre se respete. Las canciones compradas en algunas de las
tiendas de música online más populares, como iTunes
Music Store, llevan DRM. ¿Qué son estas siglas? En
inglés significan ‘Digital Rights Management’, lo que se
traduce como ‘supervisión de derechos digitales’. En realidad
se trata de una serie de limitaciones de copia, introducidas mediante
software, en las canciones y películas que compran los
consumidores.

Sistemas anticopia en discos

Una película en DVD comprada en Asia u Oceanía no funciona en los lectores de Europa o Estados Unidos debido a los sistemas anticopia

Los sistemas
anticopia siguen presentes en los discos que venden las industrias
del cine y la música, bajo la justificación de detener
la piratería de sus contenidos. A estos sistemas les sucede
algo parecido a lo que ocurre con el DRM: restringen los
derechos legítimos de los consumidores que adquieren los
productos.

Y lo hacen hasta tal punto que una película en DVD comprada en Asia u Oceanía no funciona en los lectores ópticos para esta tecnología de Europa o Estados Unidos debido a los sistemas anticopia. Su objetivo es impedir el tráfico ilegal de contenidos, pero los principales afectados son los usuarios.

Imagen: Pam Roth

El ejemplo
más claro de esta situación se produjo en el
lanzamiento del DVD. En aquel momento, no era posible leer estos
discos, ni siquiera originales, en el sistema operativo GNU/Linux.

Así,
el consumidor que comprara un DVD se encontraba con el problema de
que no podía reproducirlo a menos que tuviera un sistema
operativo de pago u otros reproductores. Un joven informático,
llamado Jon Lech Johansen, creó un programa, DeCSS, que
permitía reproducir los discos en Linux a costa de saltarse su
protección anticopia.


Los sistemas anticopia siguen presentes en los discos que venden las industrias del cine y la música

Precisamente,
los creadores de los sistemas anticopia y los hackers
se caracterizan por jugar al gato y al ratón, unos con las
restricciones y otros con las soluciones para evadirlas. Así,
el propio Lech Johansen logró mediante ingeniería
inversa
descifrar
el DRM de iTunes
Music Store
, de nombre Fairplay, y otros hallaron la manera
de romper una de las protecciones
del extinto formato del HD-DVD
.


Blu-ray también

Una de las
razones por las que Blu-ray ha ganado la batalla de formatos para
sustituir al DVD se encuentra en que presenta un mayor número
de protecciones frente a la copia del original. Así, este
formato de disco óptico cuenta con varios programas para proteger los contenidos, lo que ha causado polémica por
la posible
vulneración de los derechos de los consumidores
.


Los creadores de Blu-ray pueden incluso inutilizar aquellos reproductores que, en un futuro, sean capaces de romper sus protecciones

En su empeño por impedir las copias masivas de los discos originales,
los creadores de Blu-ray pueden incluso inutilizar aquellos modelos de reproductor que, en un futuro, sean usados por los consumidores para romper sus
protecciones.

De esta forma, no se podría reproducir ningún
disco en cualquiera de los aparatos de la gama vetada, aunque fuera un sólo usuario el que rompiera la restricción.

No obstante, Blu-ray aporta una tecnología, denominada
‘Mandatory Managed Copy’ (MMC), que permite, siempre que se tenga
conexión a Internet, hacer las copias del original al disco
duro y transferirlo dentro de la red casera que tenga montada el
usuario. Así, en principio, se cumpliría la legislación española,
que contempla el derecho a realizar una copia privada de los
contenidos audiovisuales adquiridos.


Protecciones avanzadas

Las
protecciones de Blu-ray son muy avanzadas, como BD+, que a través
de una máquina virtual instalada en los reproductores permite
comprobar si se ha intentado piratear.

Imagen: Panasonic

A su vez, el sistema ICT detecta si se conecta un cable analógico para
reducir automáticamente la resolución de las imágenes
y evitar así que se pueda grabar el vídeo en alta
definición.

Además,
todos estos sistemas anticopia se pueden actualizar en caso de que
los hackers hallen la manera de vencerlos, como ha sucedido en el
caso del AACS (‘Advanced
Acces Content System’).

Por otro
lado, al igual que sucede con el DVD, los promotores del Blu-ray también dividen el mundo en zonas incompatibles entre sí. Aunque se
pueden fabricar discos sin especificar este dato, que se ha ideado
por el sistema de lanzamiento de películas de la industria
cinematográfica, si se adquiere un disco Blu-ray con zona
marcada en Estados Unidos, no se podrá ver en un
reproductor europeo.

'Rootkit', el error de Sony

En 2005,
Sony avanzó un paso más respecto a los DRM
convencionales. La discográfica comercializó discos
musicales que contenían un ‘rootkit’, una aplicación
que, cuando detectaba que el disco se reproducía en un
ordenador con Windows, se instalaba sin que el usuario lo
advirtiera y se dedicaba a enviar información a Sony por
Internet.


Sony tuvo que retirar del mercado todos los productos que contenían el ‘rootkit’

De hecho, el
‘rootkit’ estaba tan bien hecho que era casi imposible desinstalarlo
y, si se intentaba, se podía estropear el sistema operativo.
La polémica, por esta invasión de la intimidad de
personas que habían comprado legítimamente un disco,
fue tan grande que Sony tuvo que retirar del mercado todos los
productos que contenían dicho ‘rootkit’.

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