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Consejos para no gastar demasiada calefacción en la comunidad de vecinos

Establecer estrategias de ahorro si se tiene calefacción central es muy difícil a nivel individual, todo pasa por acuerdos y decisiones vecinales

En Navidad el frío ya ha hecho acto de presencia y se pasa mucho tiempo en casa, con el consiguiente aumento del gasto debido a la puesta en marcha de diversos equipos para calentar los hogares. Quienes dispongan de calefacción individual no tendrán mayores problemas para ajustarse a un presupuesto, pues podrán determinar en qué momentos ponerla en función de sus prioridades e, incluso, mantenerla bajo mínimos. Pero, ¿qué pueden hacer para ahorrar en esta partida quienes dependan de una calefacción central? Tendrán menos recursos para gestionar el ahorro y, si bien conlleva alguna ventaja frente a las individuales, también genera inconvenientes complicados de asumir. Uno de ellos, como se describe en este artículo, es que la capacidad para poner en práctica estrategias de ahorro es casi inexistente desde el punto de vista individual. Además, todas las pautas para reducir el consumo dependerán, en este caso, de lo que se estime oportuno en las juntas de vecinos.

Cómo ahorrar dinero si se tiene calefacción central

Se puede bajar la temperatura en algunos tramos del día y ponerla más fuerte en los horarios en que la casa está habitada

Los hogares que cuentan con calefacción central no disponen de ningún dispositivo ni contador individual que permita pagar esta energía en función del consumo, sino que se realiza de manera indiscriminada. En efecto, se paga una cuota fija al mes en función de la superficie de la vivienda, sin tener en cuenta el consumo de calefacción, y se abona dentro de los gastos de comunidad durante los meses en que se da el servicio.

Pese a la dificultad de utilizar estrategias para contener los gastos en un sistema de calefacción central, se pueden importar algunos mecanismos puntuales y llevarlos a la práctica, aunque tengan que ser decididos por todos los vecinos del inmueble. De ser aceptados, entre los planteamientos para fomentar el ahorro estarían los siguientes:

  • Ajustar las temperaturas:

    Hay muchas casas con calefacción central en las que la temperatura es desmesurada a cualquier hora del día. Esta mala actuación puede solucionarse con una bajada en las temperaturas -en aquellos inmuebles que cuenten con equipos que permitan esta operación-, para que de esta forma el clima sea más agradable y el ahorro incida en un gasto menor por el disfrute de este servicio. Ello no quiere decir que haya que desconectarla durante horas y que los vecinos pasen frío en casa, pero sí mantener horarios con picos de temperatura más alta y tramos en que esta sea más baja.

  • Gestionarla en función de los intereses:

    No es lo mismo la demanda de calefacción en un duro día de invierno en que los termómetros de la calle están por debajo de los 0 grados, que los días de ambiente agradable que no exigen un excesivo apoyo de ninguna energía calorífica. Para evitar que estas fluctuaciones no repercutan en el bolsillo de los vecinos, sería recomendable que estos se pusiesen de acuerdo para rebajar la calefacción en los días en que no fuese tan necesaria. Esta flexibilidad aportaría otra fuente de ahorro para los propietarios a través de un uso más racional de los equipos suministradores de calor.

  • Apagarla durante los noches:

    No es necesario tenerla encendida las 24 horas del día, y en especial en las horas nocturnas, cuando los vecinos estarán ya acostados. Puede llegarse a un acuerdo en la junta de propietarios para paralizar el suministro durante estas horas y fijar un horario para el inicio y apagado del servicio durante todos los días.

  • Rebajar la potencia:

    Puede optarse por disminuir los grados de calor y, ante cualquier descenso brusco de las temperaturas, optar por modelos alternativos en la calefacción, cuyo coste tendrían que asumir los propietarios de forma individual.

  • Adelantar el cierre del servicio:

    Es frecuente en este tipo de calefacción central que muchos hogares cuenten con este servicio en los meses de abril y mayo. Si bien es cierto que hay años en que el frío perdura más allá de mayo, lo habitual es que en abril las temperaturas suban y el ambiente sea más agradable. El cierre del servicio a comienzos de abril o finales de marzo supone un ahorro adicional que afectará a un mes, como mínimo.

  • Optar por las mejores ofertas:

    Pueden analizarse las distintas ofertas que ofrecen los suministradores de este servicio y decantarse por la que proponga unas mejores condiciones económicas o precios más competitivos.

Contadores individuales a partir de 2007

El modelo de calefacción central está en fase extinción o, al menos, desde 2017 cada vecino pagará este servicio en función del consumo realizado en su casa. A partir de esta fecha, los hogares españoles deberán contar con contadores individuales, que les ayudarán a racionalizar el consumo de su calefacción. Conocerán el gasto real en su calefacción y esto puede representar una importante fuente de ahorro en muchos hogares.

Las segundas viviendas, casas con poca actividad, propietarios que pasan pocos días en ellas por viajes, trabajo, etc., serán quienes se vean más favorecidos por esta medida que se implantará dentro de dos años.

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