Saltar el menú de navegación e ir al contenido

EROSKI CONSUMER, el diario del consumidor

Buscador

logotipo de fundación

Canales de EROSKI CONSUMER


Estás en la siguiente localización: Portada > Vivienda > Compra

Han denegado la hipoteca, ¿qué alternativas quedan?

Hipotecas urgentes, compartidas o la pignoración de activos financieros pueden ser la solución

El endurecimiento de las condiciones para acceder al crédito en las entidades bancarias y financieras ha sido una de las consecuencias de la crisis. Entre las razones que las entidades esgrimen para justificar las condiciones más restrictivas de acceso al crédito en general, figuran los altos costos de sus posiciones de capital y las escasas posibilidades que encuentran para acceder a financiación. La consecuencia más clara de esto es que las denegaciones de hipotecas se multiplican. Pero frente a esta situación es posible beneficiarse de algunas alternativas para conseguir financiación, como hipotecas urgentes, compartidas o pignoración de activos financieros.

Denegaciones en aumento

/imgs/2010/02/hipoteca.art.jpg

En el primer trimestre de este año las condiciones de acceso al crédito hipotecario se han endurecido hasta un 10%, frente al 3% del trimestre anterior, según datos del Banco Central Europeo. Esto implica una situación más complicada para quienes desean solicitar una hipoteca. Ahora no se financia más que el 80% del valor del inmueble y queda a cargo del comprador el 20% restante, más los gastos generados por la compra. Además, las entidades recelan más de los avales y atributos de los solicitantes y sopesan en detalle la capacidad de ahorro, la estabilidad laboral e, incluso, la firmeza de la empresa empleadora y el nivel de endeudamiento del solicitante de un crédito.

La consecuencia más clara es que las denegaciones de hipotecas se multiplicaron por 2,5 durante 2009, según datos del Observatorio de la Financiación familiar de la Agencia Negociadora de Productos Bancarios. No obstante, hay alternativas para conseguir financiación.

Pignoración de activos financieros

Esta fórmula consiste en poner como garantía, en vez de un inmueble, valores mobiliarios (acciones, participaciones, depósitos…). Con ello se consigue como préstamo un porcentaje sobre el valor de esos títulos.

Son numerosas las entidades financieras, bancos y cajas que aceptan este tipo de garantías, con la condición de que los valores mobiliarios pertenezcan a la propia empresa. El monto otorgado en crédito depende de los valores y de la empresa financiera. Por lo general, las operaciones de este tipo difieren si los valores dados en garantía son de renta fija o de renta variable: conseguir un 80% del monto total de los valores es más factible si estos son de renta fija (como bonos del tesoro) que si son de renta variable.

Una de las principales ventajas de esta vía de financiación es de tipo fiscal. Mientras en la hipoteca hay que tener en cuenta los gastos de notaría, gestoría e inscripción en el registro, a los que habrá que sumar los de cancelación en su momento, en un préstamo con pignoración el notario cobra sólo alrededor de 0,3% del valor nominal del préstamo.

Hipoteca compartida

El crédito compartido puede ser una buena opción para dar un primer paso en el camino a la vivienda en propiedad

Una forma diferente de acceder a financiación para la vivienda, es compartir la hipoteca y la propiedad del piso con alguien cercano que se encuentre en la misma situación. Hay entidades que ofrecen créditos compartidos y asesoramiento para regular de manera legal la relación de copropietario y prever de antemano posibles inconvenientes. Es posible realizar acuerdos que regulen el derecho de venta con opciones de compra preferente. Estos productos tienen una financiación del 100% del valor de la propiedad hasta en 40 años de plazo para adquisición o refacción de vivienda, con posibilidad de un tipo de interés fijo de hasta cinco años en función de las necesidades de los solicitantes.

El crédito compartido puede ser una buena opción para dar un primer paso en el camino a la vivienda en propiedad, pero tiene una gran desventaja: está supeditado a la contratación de otros productos con las entidades que los proponen, como planes de pensiones o tarjetas de crédito.

Paginación dentro de este contenido


RSS. Sigue informado

Te puede interesar:

Infografías | Fotografías | Investigaciones