Entrevista

Alberto Vegas, Asociación Española del Hidrógeno

No está muy lejos que la energía del hidrógeno llegue a los consumidores
Por Alex Fernández Muerza 31 de enero de 2009
Img alberto vegas
Imagen: CONSUMER EROSKI

Las ventajas económicas y medioambientales del hidrógeno han convencido a la Comisión Europea, que cree que en 2050 el sistema energético de la Unión estará basado en dicho elemento. Sin embargo, hoy por hoy, los consumidores no pueden beneficiarse de estas ventajas de forma generalizada, ya que la tecnología no está del todo desarrollada y actualmente no es competitiva frente al actual modelo basado en los combustibles fósiles. Así lo considera Alberto Vegas Serrano (Ávila, 1968), miembro de la Secretaría Técnica de la Asociación Española del Hidrógeno, una organización que reúne a las principales empresas, centros de investigación y expertos de este sector. Sus responsables subrayan las grandes posibilidades del hidrógeno, y consideran que España tiene una posición mundial relevante en su desarrollo tecnológico.

Algunos expertos, como Jeremy Rifkin, hablan de que en las próximas décadas la economía estará basada en el hidrógeno. ¿Qué ventajas e inconvenientes tiene la utilización de este elemento?

La Comisión Europea se ha propuesto que en 2015 un 2% de los vehículos que se vendan en Europa sean de hidrógeno, y en 2020 un 5%
Comparado con otros combustibles, el hidrógeno ofrece como ventajas que no emite contaminantes en su utilización y que, en caso de accidente, es más seguro. Como desventaja, que su almacenamiento presenta dificultades, ya que necesita depósitos más grandes y pesados para la misma cantidad de energía.

Comparado con otros vectores energéticos, como la electricidad o la acumulación de la misma en baterías, el hidrógeno cuenta con ventajas en cuanto a capacidad de almacenamiento (más adecuado para su uso en vehículos que requieran cierta autonomía, o para almacenamiento de energía a gran escala), pero requiere unas transformaciones con baja eficiencia energética (menos adecuado para su uso en vehículos con baja autonomía, o para almacenamiento de energía para cortos periodos de tiempo).

Diversos organismos ofrecen en la actualidad ayudas para comprar un vehículo de hidrógeno. Ahora bien, dado que hoy día todo gira en torno al petróleo, ¿no es muy arriesgado?

Al contrario, si no hubiera esas ayudas, difícilmente los consumidores podrían acceder a estos vehículos. Conviene favorecer su uso de una manera progresiva antes de que el agotamiento del petróleo no deje otra opción.

¿Cuántos vehículos circulan con hidrógeno hoy día en España, y de qué tipo son?

El hidrógeno comenzará a tener una gran difusión cuando el actual sistema energético empiece a estar irremediablemente agotado
Madrid y Barcelona han tenido durante dos años seis autobuses operando en líneas urbanas regulares, y Zaragoza ha visto circular por sus calles un autobús y tres minibuses durante la Expo de 2008. Adicionalmente, ha habido alguna demostración de vehículos en eventos concretos, y hay distintos proyectos en los que se ensayan vehículos pequeños y especiales. Cabe destacar que, al igual que en el resto del mundo, todos estos vehículos son prototipos de prueba en el marco de un determinado proyecto, y que una vez concluido y mejorada la tecnología, no suelen mantenerse, sino que se inician nuevos proyectos y prototipos de tecnología mejorada.

¿Cuándo podremos utilizar los consumidores el hidrógeno de forma generalizada?

Es difícil hacer ese tipo de previsiones. La Comisión Europea se ha propuesto que en 2015 un 2% de los vehículos que se vendan en Europa sean de hidrógeno, y en 2020 un 5%. También calcula que en 2050 el sistema energético de Europa estará basado en el hidrógeno. El que se cumplan estas previsiones depende de muchos factores, pero nos podemos hacer una idea de que no está muy lejos que el hidrógeno empiece a llegar a los consumidores.

¿Cuáles son los principales aspectos que dificultan su desarrollo?

En los últimos años se han producido muchos avances, pero todavía es una tecnología cara y con una vida útil inferior a lo necesario
El principal motivo es, sin duda, que el actual sistema energético, basado en combustibles fósiles, todavía funciona. Y a pesar de la gran preocupación por el próximo agotamiento de estos combustibles y sus consecuencias sobre el medio ambiente, todavía no se están tomando medidas drásticas. Probablemente, el hidrógeno comenzará a tener una gran difusión cuando el actual sistema energético empiece a estar irremediablemente agotado y sea necesaria la implantación de un sistema energético basado en fuentes sostenibles, sobre todo en las actuales renovables.

¿En qué estado de desarrollo se encuentran las tecnologías de hidrógeno y las pilas de combustible?

Tecnológicamente, el hidrógeno y las pilas de combustible no están del todo preparados para entrar en el mercado. En los últimos años se han producido muchos avances, pero todavía estamos hablando, en la mayoría de las aplicaciones, de una tecnología cara y con una vida útil inferior a lo necesario. Pero estos límites están a punto de superarse, especialmente si se tiene en cuenta el coste a largo plazo de mantener el sistema energético actual.

¿Qué haría falta para volver competitivas estas tecnologías?

Cada vez más universidades incluyen el hidrógeno en sus planes de grado y postgrado
Hace falta que se den una serie de factores: en primer lugar, que se siga invirtiendo en I+D para que la tecnología alcance un grado de desarrollo más maduro; en segundo lugar, que se tomen medidas que fuercen el abandono del actual sistema energético; y en tercer lugar, que los usuarios muestren buena predisposición para aceptarlo.

Diversos medios publicaban unas declaraciones del responsable de formación de la firma Gedeon Easy Solutions, Manuel Ángel Reyes, en las que aseguraba que se necesitarán a partir de 2009 unos 100.000 técnicos especialistas en nuevas tecnologías relacionadas con el hidrógeno y su aplicación en pilas de combustible. ¿Tan grande es su potencial?

No puedo negar que me parece una estimación optimista, que seguramente se irá alcanzando progresivamente. En cualquier caso, es una opción muy interesante para gente que se esté formando. Cada vez más universidades lo van incluyendo, en mayor o menor medida, en sus planes de grado y postgrado. Además, hay cursos específicos de formación especializada, como el que promueve la Asociación Española del Hidrógeno.

Además de su aplicación energética, ¿qué otros usos tiene el hidrógeno?

La inmensa mayoría del hidrógeno que se produce en el mundo se utiliza en refinerías para la producción de gasolina de alta pureza y alto octanaje
La inmensa mayoría del hidrógeno que se produce en el mundo se utiliza en refinerías para la producción de gasolina de alta pureza y alto octanaje. Además, el hidrógeno se utiliza como compuesto químico en numerosas aplicaciones, como por ejemplo en la producción de amoniaco o metanol (compuestos de partida imprescindibles para la producción de un porcentaje elevadísimo de otros productos, desde plásticos hasta fertilizantes), en refrigeración de generadores eléctricos, en saturación de grasas en la industria alimentaria, en soldaduras, como gas de sustentación en globos aerostáticos, y un largo etcétera.

El hidrógeno se obtiene también de fuentes no renovables. ¿Merece la pena teniendo fuentes renovables?

En realidad, la pregunta es si merece la pena seguir utilizando fuentes no renovables, teniendo fuentes renovables. El hidrógeno debe permanecer fuera de ese debate, aportando en cada caso sus ventajas. Si se decide seguir utilizando fuentes fósiles, la producción de hidrógeno unida al secuestro del CO2 puede minimizar el efecto sobre el medio ambiente. Si se decide utilizar energías renovables, el hidrógeno es la mejor opción para llevarlas a los vehículos, así como para almacenar durante largos periodos y transportar a largas distancias la electricidad. En todo caso, la producción de hidrógeno a partir de fuentes fósiles está permitiendo actualmente la creación de una infraestructura de producción, distribución y uso del hidrógeno. Esta misma infraestructura permitirá en el futuro unas fuentes renovables mucho más competitivas, al tener en el mercado del hidrógeno un punto muy importante de apoyo.

Desarrollo del hidrógeno en España

El sector del hidrógeno en España se organiza fundamentalmente a través de la Asociación Española del Hidrógeno (AeH2) y de la Plataforma Tecnológica Española del Hidrógeno y las Pilas de Combustible (PTEHPC), donde más de un centenar de instituciones y empresas trabajan con el objetivo de colocar a España en una situación competitiva.

Según los responsables de AeH2, aunque lejos de los países que en mayor medida están desarrollando esta tecnología (Estados Unidos, Japón y Alemania), España tiene una posición mundial relevante. En este sentido, indican, los proyectos de demostración tecnológica, fundamentalmente a partir de energías renovables, son numerosos en todo el país.

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