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A esta actitud se une un mayor sedentarismo de los menores durante su tiempo de ocio
Los padres cada vez tienen más dificultades para transmitir hábitos saludables a sus hijos. Un estudio revela que la mitad de los niños españoles rechaza lo que le ponen en la mesa y uno de cada tres sólo come lo que le gusta. A ello se une un mayor sedentarismo de los menores durante su tiempo de ocio.
En el Estudio Fundación Sanitas sobre los hábitos infantiles de nutrición y práctica de ejercicio físico participaron 1.620 familias con hijos de entre seis y 14 años de toda España. Se entrevistó a un total de 3.240 personas, la mitad madres y la otra mitad niños entre esas edades. La metodología del estudio contempla un porcentaje similar de opiniones de niños y de niñas. Llama la atención que el estudio haya excluido el punto de vista de los progenitores varones.
Las madres consultadas concluyen que el principal problema para fomentar una alimentación sana en sus hijos estriba en la dificultad para conciliar la vida laboral y familiar. El 88% coinciden en que los hábitos de cocina han cambiado mucho en los últimos años.
Un 30% de los niños asevera no comer nada que no le guste y a casi la mitad de ellos no les preparan nada que no sea de su agrado, cifra que casi se multiplica por dos en el grupo entre 12 y 14 años. El 64% de las madres cree que se debe educar para que los niños coman de todo y el 40% afirma que sus hijos así lo hacen. Sólo un 10% de los niños encuestados confiesa que le gusta todo lo que le preparan.
El 81% de las madres se muestran satisfechas con el menú que ofrece las escuelas de sus hijos, frente al 45% de los niños que esgrimen que la comida no es tan buena como la de casa.
Por otro lado, el 72% de los niños va andando al colegio, el 86% afirma realizar algún juego activo durante el recreo (fútbol o baloncesto) y el 31% practica diferentes deportes como actividad extraescolar. En el tiempo de ocio, los menores prefieren ver la tele a realizar deporte o algún juego activo.
Según este estudio, realizado por la consultora PAC para la Fundación Sanitas, sobre los hábitos infantiles de nutrición y práctica de ejercicio físico, el 35% de las niñas de entre 6 y 14 años y el 28% de los niños de la misma edad dicen estar preocupados por su peso.
El estilo de vida actual impone tanto a los progenitores como a sus hijos un ritmo acelerado, donde es difícil planificar las comidas de la semana y se acaba por sucumbir a la rapidez y comodidad que ofrecen la cocina rápida y los productos preparados y congelados, sostienen las madres.
A pesar de la importancia que todos los especialistas en nutrición otorgan al desayuno y a que el 98% de los niños encuestados afirma tomarlo en casa, para muchos de ellos su desayuno se compone básicamente de algo bebido (leche, en un 75% de los casos, o cacao, en un 45%). El 14% de los niños afirma desayunar algún producto de bollería industrial.
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