Saltar el menú de navegación e ir al contenido

  • Bienvenido (ES) | Ongi etorri (euskarazko bertsioa) | Benvingut (versió en català) | Benvido (versión en galego)
  • Bienvenido (ES)
  • Boletines
    •  | Baja  | Más opciones |
  • Portadas anteriores

EROSKI CONSUMER, el diario del consumidor

Buscador

logotipo de fundación

Canales de EROSKI CONSUMER


Estás en la siguiente localización: Portada > Mascotas > Fallecimiento

Tipos de contenidos: Mascotas

Ahora no podemos parar
Λ
Tu canal de Mascotas

Eutanasia en perros: tres formas de practicarla

La eutanasia canina puede ser activa, pasiva e indirecta, según el método empleado

  • Autor: Por CAROLINA PINEDO
  • Fecha de publicación: 19 de septiembre de 2012
Imagen: shiladsen

Una de las mejores armas contra el miedo y el dolor que provoca la práctica de la eutanasia al perro es la información sobre cómo se realiza y en qué consiste. Entre otras cosas, hay que saber que existen tres tipos de eutanasia: la activa, la pasiva y la indirecta. La elección del método más adecuado de eutanasia determinará que nuestro amigo tenga la muerte digna y sin sufrimiento que se merece. Saber cómo será el proceso ayuda, asimismo, a sobrellevar la angustia normal que puede sentirse en ese momento. No hay mejor regalo para un perro que sufre y está desahuciado, que una muerte digna y sin dolor. En este artículo se explica cómo.

Eutanasia es una palabra de origen griego que significa muerte sin sufrimiento físico. Es recomendable que los dueños que se tienen que enfrentar a la eutanasia de su perro tengan claro este concepto, ya que uno de los factores que más angustia, temor y tristeza provoca es el miedo a que su perro sufra antes de morir.

Tres tipos de eutanasia en el perro

La eutanasia activa proporciona un exceso de anestesia que provoca la muerte sin dolor del perro

La eutanasia en el can se practica de tres formas. Conviene conocerlas para optar por el mejor modo de evitar el sufrimiento a nuestro fiel amigo.

1. Eutanasia activa. La muerte del perro es directa y sin dolor. Se aplica cuando el can está muy enfermo y no hay posibilidad de curación. Este tipo de eutanasia se practica con una inyección que contiene un exceso de anestesia (pentotal sódico), lo cual provoca en el animal un estado de inconsciencia y, después, la muerte sin dolor. Este tipo de eutanasia es el que se practica de manera más habitual.

2. Eutanasia pasiva. En este caso, no se utiliza ninguna sustancia para causar la muerte del perro, sino que se evita cualquier tratamiento que prolongue la vida del animal que sufre y no tiene posibilidad de curación. El objetivo de este tipo de eutanasia es acelerar la muerte del perro para evitar su dolor y no alargar su agonía.

3. Eutanasia indirecta. Consiste en tratar los síntomas de la enfermedad para evitar el sufrimiento del perro, aunque se acelere la proximidad de la muerte. La medicación evita su sufrimiento, si bien conlleva que el animal muera antes.

Las tres opciones anteriores -eutanasia activa, pasiva e indirecta- tienen el mismo desenlace: la muerte del perro. Pero según explica el veterinario Carlos Rodríguez, "las tres opciones son muy distintas desde el punto de vista ético, porque unas resultan más fáciles de aceptar que otras".

La elección del método de eutanasia más adecuado

Practicar la eutanasia al perro se convierte en un drama para muchos dueños, algo lógico ya que, por un lado, deben enfrentarse a la muerte de su amigo y compañero y, por otro, al sentimiento de culpabilidad que provoca el hecho de decidir acortar la vida de su perro.

Los dueños que pasan por el trance de decidir practicar la eutanasia deben pensar que lo importante no es el momento de la muerte de su animal, sino cómo será su final. En las manos de los dueños está la posibilidad de decidir la calidad de los últimos momentos de vida de su perro.

El médico que atiende al can cuenta con la información necesaria para tranquilizar a los dueños

Tanto la eutanasia pasiva como la indirecta "conllevan alargar el sufrimiento del perro", señala el veterinario José Luis Torres. También implican medicar al can de un modo excesivo. "El animal estará drogado, sin calidad de vida, a pesar de que no haya solución y de que el perro morirá de igual manera", apunta Torres. Para este médico canino, la clave está en "practicar la eutanasia al animal un segundo antes de que empiece a sufrir".

El veterinario es un gran aliado para ofrecer toda la información sobre la eutanasia que necesiten los dueños. Él mejor que nadie puede explicar que la muerte del perro con eutanasia activa será tranquila, sin dolor y serena. La decisión de practicar la eutanasia al perro siempre es difícil para los dueños, pero "lo que cuenta es velar por su calidad de vida y no por alargarla a costa de que sufra", explica Torres.

¿Cómo se practica la eutanasia activa al perro?

Conocer cómo se lleva a cabo la eutanasia activa ayuda a los dueños a reducir la angustia del momento.

Los pasos son los siguientes:

1. Se elige un lugar adecuado para que el perro y sus dueños, si están presentes, puedan estar tranquilos. Es decir, un lugar donde no haya ruido, que esté aislado y que no sea una zona de paso.

2. Si el perro está muy nervioso, inquieto o padece dolor, se le inyecta un tranquilizante. De esta manera, el animal se relajará durante los minutos previos a la aplicación de la eutanasia.

3. Se le pone una vía para inyectar la anestesia, así el perro se dormirá con serenidad. El veterinario aplica una sobredosis de anestesia ya preparada para estos casos. El perro se duerme y, entonces, padece una parada cardiorespiratoria, por lo que no sufre ningún dolor o angustia, ya que estará anestesiado.


RSS. Sigue informado



Otros servicios


Buscar en
Fundación EROSKI

Validaciones de esta página

  • : Conformidad con el Nivel Triple-A, de las Directrices de Accesibilidad para el Contenido Web 1.0 del W3C-WAI
  • XHTML: Validación del W3C indicando que este documento es XHTML 1.1 correcto
  • CSS: Validación del W3C indicando que este documento usa CSS de forma correcta
  • RSS: Validación de feedvalidator.org indicando que nuestros titulares RSS tienen un formato correcto