Qué es la trombosis venosa profunda
La trombosis venosa profunda (TVP) es una afección que tiene una incidencia de dos episodios por cada 1.000 personas. Y es potencialmente grave: la Sociedad Española de Médicos Generales y Familia (SEMG) señala que constituye la tercera causa de mortalidad cardiovascular en los países desarrollados, después de la cardiopatía isquémica y el ictus.
Entre los factores de riesgo, además de los antecedentes familiares y los trastornos trombofílicos hereditarios, destacan el índice de masa corporal elevado, el uso de anticonceptivos orales (especialmente los combinados) y la inmovilización prolongada. Este último escenario se produce con frecuencia en los viajes largos. De ahí que también se la llame «trombosis del viajero» o «síndrome de la clase turista», en alusión a los asientos y espacios pequeños (sobre todo, en un avión).
Trombosis: un riesgo vinculado a la duración del viaje
La inmovilidad prolongada durante los trayectos largos es un factor de riesgo. Ahora bien, «es importante saber que la trombosis del viajero no siempre se manifiesta durante el propio desplazamiento. Los síntomas pueden aparecer horas e incluso días después. Por eso, es importante poder identificar los principales signos y síntomas de la trombosis venosa profunda en miembros inferiores y buscar atención médica en caso de que aparezcan», advierte la doctora Daniela Silva, especialista en Medicina Interna de Cigna Healthcare España.

El riesgo de desarrollar una TVP aumenta de forma significativa cuando el trayecto supera las cuatro horas y es aún mayor si dura más de ocho. Aunque suele asociarse a los vuelos de larga distancia, también puede producirse en desplazamientos prolongados en coche, tren o autobús.
Las causas de la trombosis del viajero
La causa principal es la falta de movimiento. Los músculos de las pantorrillas actúan como un «segundo corazón», ayudando a impulsar la sangre de las piernas de vuelta al corazón. Cuando permanecemos sentados durante mucho tiempo, ese mecanismo funciona peor, la circulación se ralentiza y la sangre puede acumularse en las venas, lo que favorece la formación de un coágulo. Si este se desprende y viaja hasta los pulmones, puede provocar una embolia pulmonar, una complicación potencialmente grave.
Síntomas y grupos de riesgo
En algunos casos la TVP no causa síntomas. En otros, los síntomas pueden producirse durante el viaje y, también, horas o días después. Cuando aparecen, estos son los más frecuentes:
- Dolor, hinchazón, enrojecimiento o aumento de temperatura en una sola pierna.
- Sensibilidad, especialmente al caminar o al ponerse de pie.
Las personas con obesidad, los fumadores y las mujeres embarazadas se encuentran entre los principales grupos de riesgo. También, las personas con cirugías recientes, las que tienen antecedentes de trombosis y las que siguen tratamientos hormonales.
Recomendaciones para prevenir la trombosis del viajero
Los expertos de Cigna recomiendan varias acciones sencillas durante el trayecto para mantener activa la circulación. La más importante es mantenerse activo durante el trayecto.

Si es posible, conviene levantarse y caminar cada una o dos horas; en los viajes en coche, lo recomendable es hacer una parada para caminar al menos diez minutos. También ayuda evitar cruzar las piernas o apoyar equipaje sobre ellas, ya que estas posturas dificultan el retorno de la sangre.
Además, es esencial llevar ropa holgada y un calzado cómodo que no comprima las piernas. Las medias de compresión y los medicamentos anticoagulantes constituyen dos herramientas de prevención, pero solo deben utilizarse cuando un profesional sanitario los haya recomendado tras valorar el riesgo individual. En el caso de los anticoagulantes, el riesgo es que pueden provocar hemorragias.
Beber agua de forma regular ayuda a mantener una buena fluidez de la sangre y prevenir la deshidratación, aunque no sustituye la necesidad de moverse.
💺 Ejercicios para hacer en el asiento
Cuando no es posible levantarse y caminar, se aconseja realizar ejercicios sencillos, como elevar alternativamente los talones y las puntas de los pies o hacer círculos con los tobillos.
Los siguientes movimientos ayudan a activar la musculatura de las pantorrillas y favorecer el retorno de la sangre al corazón:
- Elevación de talones. Eleva los talones varias veces mientras mantienes apoyadas las puntas de los pies en el suelo.
- Elevación de puntas. Levanta las puntas de los pies sin despegar los talones.
- Círculos con los tobillos. Realiza movimientos circulares con los tobillos en ambos sentidos (hacia la derecha y hacia la izquierda).
Cuándo buscar atención médica urgente
Si después de un viaje largo aparecen síntomas como dolor intenso en el pecho, dificultad para respirar, palpitaciones o mareos, es fundamental buscar atención médica de forma inmediata, ya que podrían indicar una embolia pulmonar.


