Entrevista

David Cortejoso, psicólogo sanitario especialista en riesgos de las TIC

Vender a los niños la idea de que ser youtuber es una profesión de futuro, de éxito y sencilla puede ser perjudicial
Por María Huidobro González 30 de enero de 2019
Img david cortejoso entrevista
Imagen: Elnur_

Los niños de hoy en día quieren ser youtubers. Y los padres deben decidir si apoyarles o pararles los pies. Antes de tomar una decisión, conviene conocer las ventajas e inconvenientes de ser niño youtuber y leer esta entrevista a David Cortejoso, psicólogo sanitario especialista en riesgos de las TIC (tecnologías de la información y la comunicación) y vicepresidente de Helptic (asociación de afectados por el uso de las TIC). “Si la propuesta es seria y los motivos pueden ser válidos, ¿por qué no ayudarle?“, sostiene este experto colaborador del Instituto Nacional de Ciberseguridad (INCIBE).

¿Los niños youtubers son como los que antes querían ser artistas, actores y cantantes?

Efectivamente. Los niños se fijan en los modelos que tienen a su alrededor para marcarse objetivos e ilusiones. Antes su único modelo era el de los adultos que les rodeaban y sus profesiones o aquellos que conocían a través de los medios de comunicación. En la actualidad, pasan muchas horas delante del escaparate de Internet, con lo que es normal que se fijen en sus modelos.

En muchos casos, los padres de niños youtubers con miles de seguidores son influencers, youtubers y hasta salen en sus vídeos. ¿Hasta qué punto pueden influir en sus hijos o incitar a que sean como ellos?

Los padres y el entorno familiar son su primer modelo. En sus primeros años de vida se fijan en ellos para aprender de todo y, al final de la infancia y principios de la adolescencia, se van incorporando otros modelos de los que empiezan a coger pedacitos de las personas que luego serán. Es muy lógico que si los padres y madres se dedican a estas ocupaciones, haya menores que quieran dedicarse a ello. Pero es un arma de doble filo, ya que están viendo las facilidades que tienen estas ocupaciones pero también las dificultades, con lo que habrá quienes se decanten a seguir los pasos de sus padres y otros no.

Entonces, ¿qué puede llevar a un niño a ser youtuber?

Los menores tienen idealizados a los youtubers. Les encuentran divertidos y se han convertido en un amigo más disponible cuando quieren y al alcance de un clic. Pero se les está vendiendo la idea de que es una profesión divertida, reconocida y de éxito con la que se puede ganar dinero. Imaginemos que te dicen que puedes ejercer una profesión desde tu habitación o el salón de tu casa, haciendo cosas divertidas como revisiones de tus videojuegos favoritos y que, encima, vas a tener un montón de seguidores que alabarán todo lo que grabes y digas y que te pagarán muy bien por ello… ¿Quién no querría ser youtuber? El problema es que siempre no es así.

¿Cuáles son los aspectos positivos para los niños?

Como todas las ocupaciones, tiene sus ventajas e inconvenientes. Ser youtuber significa que tienes ciertas habilidades tecnológicas que has ido adquiriendo y que en el mundo que nos movemos actualmente vienen muy bien para casi todo. Por otro lado, el youtuber abre su intimidad al mundo a través del escaparate de Internet, por lo que son personas con una buena base de extroversión, que a su vez se retroalimenta con las grabaciones de los vídeos y con la interacción de su público y seguidores. Facilita la comunicación con otras personas y, en ocasiones, los contactos se vuelven amistades cara a cara.

¿Y negativos?

“Si dedican demasiado a las pantallas significa que lo estarán quitando de estudio, actividades de ocio, descanso, familia y amistades, lectura, higiene y alimentación…”
No todos alcanzan la notoriedad que buscan, por lo que, una vez realizado todo el esfuerzo y no llegado al resultado esperado, puede que afecte a su autoestima. No se les puede vender la idea de que es sencillo ser un youtuber de éxito, con muchísimos seguidores y, encima, ganando bastante dinero. A esto, en realidad, llegan muy pocos. Y, por desgracia, bajo mi experiencia con los menores, es la idea que tienen cuando empiezan desde pequeños. Nunca suele tener buenos resultados basar la autoestima en algo externo que además no controlas, como la aceptación de los demás en tu canal de YouTube; es decir, tener muchos seguidores y que las críticas sean positivas. Este es uno de los principales problemas que tienen, ya que en muchas ocasiones no alcanzan los resultados esperados y/o pueden tener comentarios negativos. Esto acaba afectando a su autoestima con todas las repercusiones para su desarrollo y maduración que conllevan. Tienen que aprender a centrar su autoestima en su propia valoración, no en la que hagan los demás.

¿Qué otros riesgos tiene ser niño youtuber?

Ser youtuber puede consumir mucho tiempo de dedicación, sobre todo aquellos que se lo proponen en serio. Y esto puede restar tiempo a otras cuestiones de su crecimiento que son necesarias y que va a desatender. Debe existir un equilibrio entre el tiempo de pantallas y el tiempo offline. Si dedican demasiado a las pantallas significa que lo estarán quitando de estudio, actividades de ocio, descanso, familia y amistades, lectura, higiene y alimentación… cuestiones muy importantes para su desarrollo.

¿A qué edad podría ser recomendable?

“Internet es un nuevo campo de juego en el que también hay que educar y acompañar a los hijos”
Es difícil establecer una edad. Hay que entender cada caso y cada entorno familiar con sus circunstancias específicas de forma individual. Y, muy importante, la edad legal. En España, para tener un canal de YouTube hay que tener 14 años. Con menos, legalmente no pueden tener su canal. Otra cuestión es que colaboren en canales de hermanos, padres o madres. Así que la recomendación lógica es que, si quieren empezar antes, lo hagan con la tutela de algún adulto y con el canal de alguien por encima de la edad legal y, ya cuando tengan los 14, podrán hacerse su propio canal.

¿En qué casos no vería factible ser niño youtuber?

Cuando, primero, no tienen la edad legal y mienten en la edad para darse de alta y, segundo, cuando el menor no tiene una maduración y responsabilidad adecuadas. Tiene que existir una tutela y acompañamiento de los responsables del menor cuando comienzan esta andadura, que le enseñen qué contenidos pueden y no puede compartir en Internet, qué actitudes y lenguaje es el adecuado y qué deben evitar, etc. Es necesario que los padres se impliquen al principio y acompañen al menor en los primeros pasos. Internet es un nuevo campo de juego en el que también hay que educar y acompañar a los hijos.

Hasta existen campamentos para poder ser youtuber. ¿Qué opina?

Como es una actividad muy demandada por los jóvenes de hoy en día, es normal que haya talleres, campamentos, academias, tutoriales, libros… que te enseñen a ser youtuber. Está bien si es para enseñarte a crear contenidos y canales de calidad, mejorar la grabación y la edición de los vídeos, la gestión de los comentarios y de los suscriptores, etc. Pero venderles la idea de que esta dedicación es una profesión de futuro, de éxito y sencilla puede ser más perjudicial que otra cosa.

¿Qué recomendaría a los padres cuyos hijos les plantean este deseo?

Lo primero, que averigüen cuáles son las motivaciones de sus hijos para tener un canal de YouTube. Querer tenerlo para ganar dinero o tener una buena autoestima no suelen ser los mejores motivos, porque, por desgracia, los resultados pueden ser bastante distintos de los que esperan, y eso puede afectarles. Lo segundo, que se impliquen. Que aprendan lo que es YouTube y cómo interactúan los menores con esta herramienta; que la usen. Solo mostrando interés a nuestros hijos por aquellas cuestiones que a ellos les interesan, se abrirán y confiarán en nosotros. Y lo último, que si la propuesta ya es seria y los motivos pueden ser válidos, ¿por qué no ayudarle? Podemos arrancar con el menor en esta andadura, ayudarle a crear contenidos y hacer las grabaciones y valorar cada momento que pasamos con él, que él lo valorará, y mucho.

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