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¿Qué juguetes regalar a niños de 11 años en adelante?

Además de videojuegos, se puede sorprenderles con juegos de mesa, que fomentan la socialización, u otros para desarrollar diversas habilidades individuales

  • Autor: Por
  • Fecha de publicación: domingo 23 diciembre de 2018

A partir de los 11 años la inmensa mayoría de los niños conoce ya la identidad de los Reyes Magos y Papá Noel, por lo que los padres pueden negociar con ellos los obsequios que recibirán, atendiendo a sus gustos. ¿Y qué regalarles? Ellos lo tienen claro: no hay mejor juguete que un videojuego. Se pueden echar al saco y no hay que demonizarlos, como explicamos a continuación. Pero también caben también artículos deportivos, juguetes y juegos relacionados con sus habilidades, para así fomentarlas, y diversos juegos de mesa ¡para jugar con ellos! Además, al final del reportaje, comentamos qué juguetes también pueden recibir los mayores.

Videojuegos, el regalo estrella

Los niños que han cumplido los 11 años es fácil que hayan entrado a formar parte del grupo de los que solo piden videojuegos por Navidad. Y esto preocupa a los padres. ¿Hay algo positivo en estos juegos? ¿Son útiles para desarrollar alguna habilidad?

Cuando un menor pide videojuegos, siempre "pensamos que solo van a servir para pasar horas muertas delante de una pantalla, que los contenidos pueden ser inapropiados y que vamos a contribuir a que nuestros hijos generen una adicción o un uso excesivo de dichas herramientas", explica Juan José Millán, psicólogo director del centro psicopedagógico ÁREA 44. Pero también tiene aspectos positivos. ¿Cuáles?

Una investigación realizada por este psicólogo, en la que se establecen número de horas de juego y su relación con el rendimiento escolar, revela datos curiosos: los escolares que jugaban hasta nueve horas a la semana obtenían mejores resultados que los que no jugaban nunca. Y es que lo positivo de ciertos videojuegos se acerca a "diversos procesos de implicación neuropsicológica, tales como la coordinación visomotora, la velocidad de procesamiento, etc.". Desarrollan diferentes áreas cerebrales que facilitan la competencia escolar de nuestros hijos, aunque "no debemos sobrepasar ciertos límites", ya que su empleo en exceso aumentará la fatiga ocular, generará nerviosismo e irritabilidad y hará que el tiempo para estudiar se vea limitado. ¿Cómo acertar, entonces?

Millán da dos consejos básicos "para que un videojuego se convierta en buen regalo":

  • 1. Contar con unas pautas y normas establecidas acerca de las condiciones de uso: horarios o momentos del día o semana en que puede jugar, normas sobre tipo de juegos a los que se puede jugar y a cuáles no, además de ciertas orientaciones acerca de la utilización de las conexiones y juegos en línea.
  • 2. El juego que les regalemosr no debe animar a la violencia o presentar contenido en esa dirección, pues "lamentablemente, a día de hoy, muchos de los videojuegos más demandados presentan esta temática".

Juegos para desarrollar sus habilidades y juegos de mesa

¿Con qué otros juegos se les puede obsequiar a estas edades para que tengan un desarrollo completo? Los juegos y juguetes presentan una variedad muy amplia y es sencillo encontrar uno, aunque hay una condición para acertar en la elección, según el especalista: "Conocer bien al niño o adolescente y saber cuáles son sus intereses". Así, si el chico es habilidoso con las manos (aunque no haga uso de ellas para ninguna afición), se le podrá regalar cualquier juego que requiera de dicha acción.

Lo importante es centrarse en juegos y juguetes que logren despertar en ellos atracción y que les permitan obtener éxito. A día de hoy, muchos escolares no lo obtienen en diferentes áreas, por tanto, "ofrecerles juegos y juguetes con los que disfruten y, además, obtengan una satisfacción basada en el logro obtenido con ellos, será un fantástico complemento", explica el psicólogo.

Los juegos de mesa son también muy buena opción, pues ayudan a socializarse. Y es que "el juego compartido fomenta las relaciones sociales y la comunicación, al tiempo que estimula la satisfacción emocional y la seguridad", aclara María Costa, directora de Investigación Infantil del Centro Tecnológico del Juguete (AIJU). Además, jugar en contacto con otros permite hacer "una valoración ajustada de nosotros y de los demás", ampliando el conocimiento del entorno.

Por supuesto, si el adolescente tiene una afición clara (fotografía, dibujo...) o es muy deportista, se le puede regalar cualquier artículo relacionado con estas actividades: raquetas, bicis, skates, equipaciones deportivas, cámaras de fotos, maletín y caballete de pintura, etc.

Para los que aún juegan con juguetes

¿Con qué sorprender a un menor que con 12 años aún disfruta con juguetes? ¿Debo obligarle a dejarlos ya por ser mayor? Hay miles de juguetes como construcciones, muñecos en miniatura, etc. que gustan aún a estas edades. ¡Perfecto! Hay que regalarle lo que le motive, pues "no es un problema que a un niño de 11 o 12 años aún le guste jugar con juguetes", indica Millán. El psicólogo pone un ejemplo para hablar de desarrollo: "Si su hijo va a la zapatería a comprar unos zapatos, ¿los pedirá de su talla de pie o de su edad? De su talla, sin duda". Y así es. "Los ritmos evolutivos son algo independiente de las edades cronológicas, por ello debemos atender a dicho criterio, no al cronológico", subraya.

El crecimiento -apunta- es una carrera de fondo de nuestro desarrollo personal, social, familiar, afectivo y cognitivo y, por tanto, los intereses que generamos surgirán en torno a dicho desarrollo. Siempre que encontremos "normalidad en todos los planos del desarrollo y sus conductas (el juego en este caso) que sean coherentes con dicho aspecto evolutivo, podríamos hablar de un desarrollo adaptado", y no hay motivo de preocupación.

Y los adultos, ¿pueden también recibir juguetes?

Decía George Bernard Shaw que «no dejamos de jugar porque nos hacemos viejos; nos hacemos viejos porque dejamos de jugar». Por eso, que cada uno elija el juguete o el juego que le motive, que le saque de este estado de prisa y preocupación constantes en el que muchos vivimos, «para dedicar tiempo a reír, imaginar y compartir tiempo con nuestros hijos o nuestros amigos solo por el placer de jugar», comenta Cristina Miró, secretaria técnica de la Asociación Española de Fabricantes de Juguetes (AEFJ). De la misma opinión es María Costa, directora de proyectos de AIJU, quien añade que los adultos también necesitamos «ser nosotros mismos, ser espontáneos» ¡y todo ello se consigue jugando! Además, no hay que olvidar que el juego también aporta beneficios para la salud mental y física de los mayores.

¿A qué tipo de juegos? A cualquier juego que nos parezca divertido. Pueden ser juegos de movimiento que nos obliguen a pasar un rato de ocio activo o juegos de mesa para compartir con otros. Hoy en día hay juegos de mesa muy variados con partidas de 20 o 30 minutos, bastante rápidos y con reglas de fácil comprensión que nos hacen pasar momentos amenos y entretenidos con amigos y familiares. También hay construcciones o kits de montaje que para algunos perfiles de adultos pueden ser también de gran interés.

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