¿Cómo afecta la subida del petróleo a los intereses de los consumidores?

La crisis libia puede elevar la inflación, el precio de la gasolina y castigar el exposicionamiento en la renta variable
Por José Ignacio Recio 4 de marzo de 2011
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Imagen: Fábio Pinheiro

Efectos directos e indirectos

Las revueltas populares que se desarrollan en los países árabes, en especial en Libia, empiezan a afectar a los principales mercados financieros. Esto no se debe tanto al papel estratégico de Libia, como a la posibilidad de que el efecto se repita en otras naciones que, bien por su papel de grandes productores de petróleo (Arabia Saudí) o por su posición geoestratégica (Marruecos y Argelia), pueden repercutir en las economías occidentales. Los índices bursátiles de todo el mundo han acusado las noticias sobre las revueltas en las principales ciudades libias y han emprendido una tendencia bajista que puede anular todas las subidas experimentadas en los dos primeros meses de este año. Algunos analistas temen que sea el inicio de descensos más pronunciados hasta que se despejen algunas de las incertidumbres que siembran el futuro de algunos países.

Otros, por el contrario, saludan estas bajadas como meras correcciones ante las fuertes alzas registradas en las últimas semanas. Las consideran lógicas para intentar continuar con la escalada. “Puede que haya comenzado la corrección que ponga fin al actual tramo alcista, al constatar la imposibilidad de consolidar con los filtros suficientes por encima de las resistencias de referencia, sobre todo, en el caso de los índices europeos, a excepción del Dax, que ya lo confirmó hace tiempo. Muchos de ellos ya se han vuelto a situar por debajo del techo del canal cuya ruptura parecía comenzar”, apuntan desde Apta Negocios.

Un informe que acaba de publicar el banco suizo UBS pone de manifiesto que cada subida de 10 dólares en el precio del crudo puede generar 0,2 puntos de inflación durante el primer año y de 0,1 durante el segundo

El Ibex-35 ha abandonado la zona de máximos (11.100 puntos) para dejarse casi un 2,22% esta semana y volver a los 10.700 puntos. Todos los sectores han caído, con mayor o menor fuerza: bancos, petroleras, energéticas… No obstante, Javier Flores, analista de Dracon Partners, apunta que “las más vulnerables son las líneas aéreas, empresas turísticas y transportistas”. Un aspecto positivo para los intereses de los inversores es que también se puede sacar rentabilidad a través de este nuevo escenario internacional. Pero, ¿mediante que productos? Sobre todo, con operaciones que cubran posiciones bajistas. En efecto, si esta tendencia continúa en las próximas semanas, será el momento de operar, a través de ventas a crédito, con índices, sectores o valores que los ahorradores crean que puedan caer en sus precios en próximas fechas.

También es una opción apropiada para sus intereses los ETFs inversos, diseñados para aprovechar las posiciones bajistas. Es uno de los productos disponibles para que el ahorrador español se beneficie de los movimientos a la baja de los mercados. Permite invertir el dinero en un producto financiero que se apreciará si el índice o la cartera a la que está indexado baja. Por el contrario, si los mercados se decantan por subir, se perderá parte del dinero invertido. Debido a su relativa juventud, está asociado a los índices norteamericanos (“Dow Jones”, “S&P” y “Nasdaq”), aunque no faltan propuestas para aprovecharse de las posibles bajadas en los mercados nacionales, por medio de carteras sectoriales o de empresas que cotizan en Bolsa.

Metales preciosos

Pero no solo los mercados bursátiles pueden generar plusvalías entre los inversores en la actual situación de inquietud, ante los movimientos sociales que acontecen en Oriente Medio y en el Norte de África. Los mercados de metales preciosos pueden implicar una buena oportunidad para obtener mayor rentabilidad a los ahorros del inversor, tanto a través de fondos de inversión, ETFs o en sus propios mercados de cotización. La razón es sencilla, ya que el oro ha reaccionado al alza tras agravarse la situación en Libia, para dirigirse con contundencia hacia la barrera de los 1.500 dólares por onza, con una revalorización superior al 4% esta semana. Casi se ha doblado la proporción en que se ha devaluado la renta variable.

El metal amarillo ha vuelto a ejercer de valor refugio ante momentos de inestabilidad social y política como el actual y, por tanto, se constituye en una de las opciones favoritas para sortear la crisis a través de un aumento en la rentabilidad. Es frecuente que en los períodos de incertidumbre los grandes inversores reconduzcan sus capitales desde los mercados de renta fija y variable hacia el del oro. Es su estrategia para aprovechar estos momentos desde sus posiciones de inversores.

Encarecimiento del petróleo

Uno de los efectos directos que ha conllevado las revueltas populares en Libia y otros países norteafricanos es el encarecimiento del petróleo, cuyos precios se han disparado hasta acercarse a 120 dólares por barril, un nivel que no alcanzaba desde agosto de 2008, cuando tocó su techo más alto de la historia al cotizar a 147 dólares. Un informe de los analistas del banco suizo UBS pone de manifiesto que cada subida de 10 dólares en el precio de crudo puede generar 0,2 puntos de inflación durante el primer año y 0,1 puntos durante el segundo.

Los principales analistas del mercado reconocen que el riesgo de desabastecimiento de petróleo es mínimo

No obstante los principales analistas del mercado reconocen que el riesgo de desabastecimiento es mínimo, pero por el contrario se tiene miedo a que el contagio de las revueltas sea muy elevado y haya que pagar un precio más caro por el crudo. Los últimos datos del “Boletín Petrolero de la Unión Europea” reflejan que el precio medio del gasóleo en España se sitúa en 1,247 euros por litro, mientras que el de la gasolina es de 1,284 euros por litro. Aunque el repunte del petróleo de los últimos días todavía no está recogido en los precios.

Repercusión en los consumidores

A corto plazo, solo las inversiones en renta variable podrían estar expuestas por la subida del crudo. Pero a medio y largo plazo, las consecuencias se notarán en los bolsillos de los usuarios españoles. Subidas en los servicios aéreos, incremento del precio de la gasolina para transportes privados y públicos y encarecimiento de las tarifas energéticas serían los primeros damnificados por el alza del crudo. Otra consecuencia de estas alzas sería la subida en los tipos de interés para controlar la inflación. ¿Cómo afectaría a los consumidores?

De momento, el Euríbor, índice de referencia al que están vinculadas la mayoría de hipotecas constituidas en España, lo reflejaría en sus revisiones periódicas y a los usuarios que tengan contratado un crédito hipotecario se les encarecería en función de las subidas de tipos. También quienes lo vayan a contratar en los próximos meses tendrán que hacerlo por un coste mayor que el vigente hasta ahora. El índice de referencia europeo ha cerrado el mes de febrero en el 1,76%, con un incremento de casi medio punto respecto a hace un año, cuando estaba situado en el 1,225%. Esto supone un encarecimiento de casi 400 euros al año en las cuotas de los préstamos que se revisen en febrero.

La subida de las hipotecas se refleja en el consumo de los hogares, que eliminan unos gastos para poder afrontar los pendientes. En general, primero se reducen los gastos de ocio, turismo y artículos de consumo. Pero hay otros efectos sobre los salarios, ya que cuanto más altos sean los precios del petróleo, mayor será la presión sobre la inflación y esto originará desde una escalada de los precios en las tarifas de transportes y facturas energéticas, hasta la negociación de los sueldos en los convenios colectivos como consecuencia de la política monetaria que se adopte, con la consiguiente disminución del poder adquisitivo de los trabajadores.