Los ‘singles’

Aumenta el número de personas que deciden vivir solas y con ellas varían los hábitos de consumo
Por Clara Fraile 11 de diciembre de 2006

El 21% de los hogares españoles (3,4 millones) está compuesto por una sola persona. Quienes habitan solos tienen, a grandes rasgos, una manera de vivir distinta a quienes comparten domicilio con una pareja o familia. Estas diferencias se reflejan a la hora de hacer la compra, sobre todo cuando estos singles, solteros, divorciados o viudos, han decidido no enfrentarse a una hipoteca. Como los riesgos y los gastos corren a nombre de una sola persona, prefieren vivir de alquiler. En la cesta del supermercado los hogares unipersonales se dejan un 65% más que el resto. Y es que la mayoría de quienes viven en singular se reconocen hedonistas y caprichosos, y no sólo en la gastronomía. Así, los singles son conscientes de que pueden abordar gastos extraordinarios que en otra situación tendrían que eliminar o reducir para atender otros distintos, en ocasiones más elevados. Entre sus demandas, además de un aumento en la oferta de viviendas pequeñas a pequeños precios, reclaman más envases unidosis de productos alimenticios.

Vivir al día

Los llamados “singles“, es decir, quienes viven en singular o solos, de forma independiente de su familia, tengan o no pareja o hijos, gastan su dinero de forma diferente a las parejas o personas que conviven con hijos o ascendientes. Si se les pregunta a qué destinan la mayor parte de su gasto mensual la respuesta es bastante unánime: al alquiler.

Los jóvenes independientes consultados por CONSUMER EROSKI, salvo excepciones, coinciden en que la vivienda está “muy cara”; no hay mucha oferta de pisos pequeños y “meterse en una hipoteca con un único sueldo es casi imposible”. Aunque acaben por comprar piso, los singles son mayoría entre los arrendatarios. Tal vez porque son conscientes de que su situación personal puede cambiar con más probabilidad, no sólo porque puedan encontrar pareja, sino porque su movilidad laboral también es mayor.

Por otro lado, pese a que en España el importe mensual de los alquileres no difiere demasiado de las cuotas mensuales de una hipoteca mientras los tipos estén aún bajos,tal y como recuerda Mª José Cuñado, asesora fiscal y contable de la Consultora Serigrem de Bilbao-, el hecho de no tener que compartir el salario y no tener comprometido a largo plazo el dinero les inclina a darse ciertos “lujos”. Además, les ayuda a ahorrar más para un buen coche, ropa, libros, electrónica, tratamientos de belleza, masajes, cursos, viajes y otras actividades de ocio.

Vivir al día

“Si estás solo te das más caprichos. Vives para ti, llevas un nivel de vida mayor sin tener que dar explicaciones”, coinciden. Pero todo esto se da sobre todo antes de enfrentarse a un préstamo hipotecario en el caso de los más jóvenes. “Se tienen que tener las cosas muy claras para tirarse a la piscina de comprar un piso en solitario”, dice uno de ellos. La solicitud de una VPO, “pese a que su promoción parece más orientada a familias”, es un paso obligado, indican.

Normalmente, cuando se vive en pareja hay gastos que se multiplican por dos, pero no todos; otros muchos “como los electrodomésticos, por ejemplo-, se dividen entre ambos y normalmente también los ingresos son más abultados. Por tanto, los singles “salen perdiendo” en los gastos que forman parte de una “economía de escala”: gastos derivados de la vivienda, comunidad, telefonía, luz, agua”

Las parejas sin hijos, los “dinkis” -del inglés ‘Double Income no Kids’, Salario Doble Sin Hijos-, son las que más desahogadamente viven, al compartir este tipo de gastos. La cifra de dinkis españoles ha crecido en un 75% en los últimos cinco años.

Respecto a la compra de un piso, las parejas se reparten no sólo la cuota de la hipoteca, sino que cada persona puede deducirse en su Declaración de la renta hasta 30.000 euros por la vivienda habitual, que en el próximo ejercicio pasarán a ser 36.000. De este modo, una pareja al adquirir una casa se desgrava 72.000 euros, mientras un single sólo puede desgravarse la mitad, según informa Cuñado. En el polo opuesto, a los viudos con una pensión adquirida por los rendimientos del trabajo del cónyuge fallecido les interesa permanecer “oficialmente” como singles, aunque vivan en pareja, para no perder dicha prestación.

Principales características

Si bien no todas las personas que forman parte de hogares unipersonales tienen un poder adquisitivo por encima de la media, lo cierto es que “en función de sus posibilidades, independientemente de su nivel económico, intentan ahorrar para mimarse y permitirse pequeños placeres diarios”, afirma Ana Berdié, Directora de Marketing de TNS Worldpanel.

Según el estudio realizado por esta empresa consultora referente en España en la información de los mercados:

  • Uno de cada cinco hogares (21%) está formado en nuestro país por una persona que vive sola. Este colectivo representa hoy 3,4 millones de personas. En diez años esta tipología de hogares se ha doblado en cifras absolutas. Todos los indicadores apuntan a que este grupo seguirá en aumento. En los países de nuestro entorno superan el 30% y en los nórdicos el 37%.
  • En general, las personas que viven solas, sean jóvenes, maduras o seniors, siguen horarios de comida menos estructurados que otros modelos de hogar. Asimismo, exceptuando los mayores de 65 años, destinan poco tiempo a hacer la compra.
  • Uno de cada cuatro clientes de tiendas de conveniencia (aquellas que permanecen abiertas al público al menos dieciocho horas al día) es un single. También hacen mayor uso de las Nuevas Tecnologías, utilizan móviles mejor equipados y compran más por Internet.
  • Los singles, sobre todo si son jóvenes, como consumidores son muy hedonistas, sibaritas y caprichosos. Son marquistas y, salvo los seniors, no se rigen por el precio. En alimentación, optan por la facilidad y en un 30% de las ocasiones en que realizan alguna ingesta en casa siguen el impulso del “me apetecía”. Si compran jamón, ya que piden poca cantidad, compran ibérico, por ejemplo.
  • El 69% de las mujeres y hombres menores de 65 años que viven solos suscriben la frase “me gusta mimarme”. Por ello, estas personas suelen consumir más aceite de oliva virgen; pican más frutos secos y snacks, dulces y bombones; beben vinos con denominación de origen, etc.
  • Quienes viven en singular consumen 70 minutos diarios más de televisión, o al menos la mantienen encendida todo ese tiempo más, y tienden a cenar delante del televisor.
  • Los llamados hogares unipersonales concentran el 13% del gasto realizado en los productos del sector de gran consumo y generan un mercado de más de siete mil millones de euros. Su promedio dentro del gasto per cápita es un 65% superior al resto de hogares en alimentación, bebidas, droguería y perfumería.

Gran parte de los singles consideran insuficiente la oferta de pisos pequeños o alquileres y creen que se les exigen más que a las parejas a la hora de pedir un préstamo, simplemente por el hecho de que “una pareja ofrece más garantías, al poder disponer de dos sueldos”. “Para afrontar una hipoteca de entre 600 y 1.000 euros mensuales hay que tener una muy buena nómina”, reflexionan.

Evidentemente, lo que contempla el banco o caja es la capacidad de pago. No obstante, el porcentaje de hipotecas solicitadas por un único titular suponen en el BBVA, por ejemplo, un porcentaje nada despreciable, el 36% del total. “En la financiación hipotecaria se tiene en cuenta la capacidad de pago del titular o titulares de la operación así como la garantía aportada, y hasta el momento no existe diferenciación en la documentación y requisitos solicitados a nuestros clientes en función de que haya uno o más de un titular”, aseguran fuentes del banco.

Mensaje para el mercado

Las personas que viven solas han acuñado un estilo de vida diferente. En treinta años, de 1971 a 2001, el número de singles en España creció un 350%. Al menos diez millones de españoles están solteros, viudos o divorciados, aunque no todos viven solos. Este dato, según el Instituto Nacional de Estadística, supone el 23% de la población. La cifra va en aumento, pero todavía queda lejos del 30% de media europea.

Estos cambios demográficos y de comportamiento tienen un reflejo en el mercado. Florencio Barranco, presidente de la agencia de medios e investigación publicitaria Carat, también está convencido de que en las próximas décadas habrá menos familias tradicionales y aumentará el número de hogares habitados por solteros o familias monoparentales. “Las investigaciones actuales nos demuestran que, cuanto mayores y más prósperos son los consumidores, más valoran las sensaciones en perjuicio de la posesión de bienes materiales y tienden a gastar sus ingresos extra en ocio y servicios como salud y educación”, asevera en uno de sus artículos.

“El fenómeno es creciente, aunque en España vamos con retraso respecto a esta evolución.

“El fenómeno es creciente, aunque en España vamos con retraso respecto a esta evolución”

La ley del divorcio sólo lleva 25 años y el “baby boom” se produjo aquí más tarde. Sin embargo, la oferta de productos destinados al consumo para una sola persona es pequeña y relativamente reciente, salvo excepciones, como los sobres de sopa instantánea monodosis”, comenta Ana Berdié. Los envases aún están pensados como packs familiares o multipacks. “La mayoría de los envases vienen en cantidades mayores a una porción. Es muy difícil encontrar alimentos perecederos para una sola persona como el pescado o la carne, incluso la leche y lácteos como el queso fresco”, corrobora uno de los singles que ha participado en el sondeo efectuado para este reportaje. Mientras, la industria sigue atenta a estos cambios, recoge sus mensajes y fabrica tamaños “single” como complemento del surtido actual; incrementa las propuestas de “snacking” o picoteo, etc.

Los singles viven solos pero no son personas solitarias. Les resulta fácil encontrar gente con los mismos intereses en clubes y otras páginas de Internet. En este sentido, han surgido nuevos nichos de mercado y en ellos empresas como www.elmundodelsingle.com , que se dedica a organizar fiestas, viajes y todo tipo de actividades culturales y de ocio para singles de hasta 60 años, con o sin niños. De momento opera en Madrid y Barcelona pero tiene pensado abrir en Levante y Castilla y León, dado el éxito de su página (visitada al mes por 22.000 usuarios únicos). Los clientes de El Mundo del Single, tal y como relata Cristina Saiz, su directora comercial, únicamente pagan por la actividad a la que se apuntan.