Entre un 6% y 8% de las medicinas utilizadas en el mundo son falsificaciones

Los más demandados son las que no se pueden conseguir sin receta médica
Por xavi 3 de septiembre de 2008

Crece la venta de medicinas falsas. Antibióticos, esteroides y hormonas son los medicamentos que más se falsifican en el mundo, un fenómeno que mueve unos 40.000 millones de dólares anuales, cuatro veces más que la comercialización sanitaria legal en España.

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Imagen: sanja gjenero

Alrededor de un 6 y un 8% de las medicinas utilizadas en el mundo son falsificaciones, un problema de dimensiones crecientes que afecta especialmente a los países en vías de desarrollo, en los que la venta se realiza en mercados locales o a través de la venta ambulante. Entre los más demandados se encuentran aquellos a los que no se puede acceder sin prescripción médica y los más caros. En el caso de los países desarrollados, la tasa de medicamentos falsificados alcanza el 1% y utiliza Internet como su principal canal para distribuirlos.

Todos los aspectos que rodean a un medicamento en sí son susceptibles de ser falsificados, como es el caso de los principios activos, los embalajes, el nombre de los fabricantes, los números de registro, las fechas de caducidad e incluso la documentación relativa a supuestos controles de calidad.

Las dosis también son falseadas con lo que este tipo de medicamentos pueden agravar las enfermedades, prolongar los períodos de tratamiento e incluso causar la muerte, además de favorecer la farmacorresistencia.

Antibióticos, los más demandados

Entre las medicinas más falsificaciones se encuentran en primer lugar los antibióticos, con un 28%, seguido de las hormonas y esteroides, con un 18%, los medicamentos contra la malaria (7%) y los analgésicos (6%), entre otros.

Las compañías farmacéuticas sufren considerables pérdidas financieras a través de estas actividades de falsificación, sin olvidar el daño que pueden sufrir los productos legítimos si se encuentran circulando réplicas peligrosas.

En los países desarrollados, la tasa de medicamentos falsificados alcanza el 1% y utiliza Internet como su principal canal para distribuirlos

Los factores que favorecen la aparición de medicamentos falsificados varían de un país a otro, pero fundamentalemente influye la ausencia de una legislación que prohíba estas falsificaciones, unida a una falta total de autoridad en reglamentación farmaceútica, con lo que los controles de calidad son totalmente insuficientes. A esto hay que sumar los problemas en el suministro regular de los medicamentos, con lo que la oferta es inferior a la demanda y la facilidad para vender medicamentos en puntos no autorizados, generalmente zonas de libre intercambio comercial.

En estas circunstancias, la industria farmacéutica ha propuesto que los operadores oficiales puedan vender sus productos por Internet de forma «autorizada y controlada» para evitar que se comercialicen medicamentos falsificados a través de la Red. Se sugiere implantar medidas individuales para los productos, con identificaciones visibles, pero también con otros sistemas invisibles basados en las nuevas tecnologías.