Saltar el menú de navegación e ir al contenido

EROSKI CONSUMER, el diario del consumidor

Buscador

logotipo de fundación

Canales de EROSKI CONSUMER


Estás en la siguiente localización: Portada > Salud y psicología

Muere siete horas después de la operación la niña dominicana nacida con dos cabezas

Tras una intervención aparentemente satisfactoria, la pequeña sufrió hemorragias y un paro cardiorespiratorio

  • Autor: Por
  • Fecha de publicación: domingo 8 febrero de 2004

"Aparentemente hubo una disfunción en su presión arterial y eso provocó las hemorragias", mantuvo Lazareff. "Hicimos todo lo que era posible", dijo en presencia de los padres, que además de perder a su hija tuvieron que atender a los periodistas junto a los médicos.

Los cirujanos sólo esperaban algún pequeño problema en el postoperatorio derivado de algunas de las suturas que se habían coagulado en el transcurso de la intervención, bien un edema cerebral por la duración del proceso o una hemorragia postoperatoria. "Dudamos mucho" que ocurra, habían aseverado, aunque sí que habían mostrado su inquietud por la aparición posterior de secuelas, pero nunca la muerte.

La explicación se basa en que la operación tenía el mayor punto de riesgo en el hecho de que las dos cabezas compartían riego sanguíneo. Para separar a Rebeca de la cabeza de la que tendría que haber sido su hermana siamesa sin secuelas, los cirujanos tenían que cortar venas y arterias comunes, lo que provocó sobre la mesa del quirófano la realización de varias suturas que llegaron a coagularse. Este hecho no pudo evitarse durante las siete horas siguientes, pese a la medicación, y finalmente se desencadenó la muerte.

La historia de Rebeca recuerda, aunque no sea igual, al de las siamesas iraníes Laleh y Ladan Bijani que no fueron separadas por los cráneos tras morir en plena operación. Pero también al de dos niños egipcios que compartían una vena cerebral y sí vivieron.

Este caso hacía el número ocho en la historia de la medicina y era el primero en ser operado. Su afección se denomina "Craniopagus parasiticus", lo que supone la existencia de una cabeza "parásita" que presenta un cerebro no funcional. En el caso de esta niña, la segunda cabeza de la que tendría que haber sido su hermana siamesa tenía ojos atróficos y una boca con labio leporino que hacía movimiento de chupar.

Etiquetas:

dominicana muerte niña

Al publicar un comentario aceptas la política de protección de datos

Te puede interesar:

Infografías | Fotografías | Investigaciones
Fundación EROSKI

Validaciones de esta página

  • : Conformidad con el Nivel Triple-A, de las Directrices de Accesibilidad para el Contenido Web 1.0 del W3C-WAI
  • XHTML: Validación del W3C indicando que este documento es XHTML 1.1 correcto
  • CSS: Validación del W3C indicando que este documento usa CSS de forma correcta
  • RSS: Validación de feedvalidator.org indicando que nuestros titulares RSS tienen un formato correcto