Información sobre fragancias que pueden causar alergias
Eugenol, limonene, menthol, vanillin… Las fragancias son compuestos orgánicos que se utilizan en perfumes y otros productos cosméticos porque tienen olores agradables: los hallamos en el champú o en la crema facial que usamos a diario, como también en geles, mascarillas y perfumes.
Estos compuestos están muy presentes en nuestra vida cotidiana y, en ocasiones, son los responsables de que elijamos un producto en lugar de otro. Sin embargo, también pueden desencadenar reacciones alérgicas en personas sensibles.
Hasta ahora, había 24 alérgenos de fragancias que debían declararse obligatoriamente en las etiquetas de los perfumes y otros productos cosméticos. Pero esto acaba de cambiar. En 2023, un reglamento de la Unión Europea amplió esa lista a 81 alérgenos, estableciendo que se deberán detallar en los envases cuando estén presentes en los cosméticos. La norma ha entrado en vigor este mes para los nuevos productos, y será obligatoria para todos a partir de agosto de 2028.
¿Son peligrosas las fragancias?
Al igual que sucede con algunos alérgenos en alimentos, las fragancias no son peligrosas para la población general. Solo suponen un riesgo para las personas sensibles a los alérgenos que puedan contener. Esto es, quienes han desarrollado una alergia específica frente a determinados ingredientes.
En este sentido, la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) destaca que esta medida no significa que los productos actuales sean inseguros, sino que ofrece garantías adicionales de seguridad a través de una mayor transparencia informativa.

¿Qué cambios verán los consumidores?
La nueva norma no prohíbe el uso de fragancias. Lo que cambia, de cara a los consumidores, es que podrán encontrar estas sustancias reflejadas en la lista de ingredientes de los productos. De este modo, si compras un perfume o una crema, es posible que en el envase empieces a ver muchos más elementos como estos:
- Limonene
- Linalool
- Geraniol
- Citral
- Coumarin
- Eugenol
- Hexyl Cinnamal
- Farnesol
Estos compuestos ya estaban presentes en muchos productos; lo que cambia es que ahora son más los ingredientes que deberán figurar expresamente en el etiquetado cuando superen los límites establecidos. Los umbrales que establece la normativa son:
- 0,001 % en productos que permanecen sobre la piel (como cremas, perfumes, desodorantes o maquillaje).
- 0,01 % en productos que se aclaran (como champús, geles de ducha o jabones).

¿Todavía se venden productos con el etiquetado antiguo?
Sí. Los productos que se comercialicen a partir del 1 de agosto de 2026 están obligados a lucir el etiquetado nuevo, pero los productos que hayan sido introducidos en el mercado antes del 31 de julio de 2026 podrán seguir vendiéndose hasta el 31 de julio de 2028.
Estos dos años son un periodo transitorio para que la industria termine de adaptarse a la nueva normativa. Una vez llegado el 1 de agosto de 2028, las unidades comercializadas que no cumplan el reglamento deberán retirarse del mercado.
¿Qué tipo de alergias provocan las fragancias?
Las fragancias causan, sobre todo, dermatitis alérgica de contacto. Esta reacción inflamatoria de la piel aparece cuando una persona ya sensibilizada entra en contacto con una sustancia a la que es alérgica. No ocurre la primera vez que se toca ese ingrediente, sino después de que el sistema inmunitario haya desarrollado una sensibilidad frente a él.
Los síntomas suelen aparecer entre 12 y 72 horas después del contacto e incluyen:
- Enrojecimiento de la piel.
- Picor intenso.
- Hinchazón.
- Erupciones o eccema.
- Pequeñas ampollas o vesículas.
- Sequedad, descamación o grietas si la exposición se repite.
En el caso de los cosméticos, la dermatitis puede manifestarse en las zonas donde se ha aplicado el producto, como la cara, el cuello, las manos, las axilas o el cuero cabelludo.
La nueva normativa europea sobre el etiquetado de fragancias está pensada precisamente para ayudar a estas personas. Al exigir que se identifiquen más alérgenos en la lista de ingredientes, quienes ya saben que son alérgicos a una sustancia concreta podrán reconocerla con mayor facilidad y evitar los productos que la contienen.


