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El cuidado es fundamental ya que cualquier suciedad que acumule se incrusta en la ropa
El buen estado y limpieza de un electrodoméstico como la plancha es fundamental, puesto que cualquier suciedad que acumule termina por incrustarse en la ropa. El planchado es una tarea pesada y laboriosa, y puede ser aún más engorrosa si los orificios por los que sale el vapor están atascados, ya que la plancha no será igual de eficiente y el trabajo se alargará.
Hay una serie de recomendaciones que pueden tenerse en cuenta para mantener limpia la plancha:
- Siempre hay que proceder a la limpieza cuando esté desenchufada y fría.
- En los modelos con suela de aluminio, basta con limpiar la suela con un paño húmedo o esponja y un detergente suave.
- No se deben usar abrasivos, vinagre, limpiadores fuertes ni fibras que puedan rayar la plancha.
Si los orificios de salida de vapor están atascados, la plancha no será igual de eficiente
- Hay que llenar el tanque de agua y colocar la plancha con la suela hacia abajo sobre una parrilla en una superficie resistente a la humedad y al calor. Soltar el botón de vapor hasta quedar en posición superior y esperar que el agua comience a salir a través los orificios de vapor.
- En caso de que haya que eliminar restos de materiales sintéticos, se debe calentar la plancha a temperatura mínima, desconectar la salida de vapor y frotar la base con una vela. A continuación, pasar una aguja de lana de acero fina, conectar el vapor y pulsar varias veces para eliminar restos de cera de los agujeros de salida. Es importante comprobar si la cera se ha eliminado por completo; para ello se puede planchar una prneda en desuso.
Al margen de estos consejos, las planchas más modernas disponen de sistemas de autolimpieza para la válvula del vapor. Su funcionamiento viene explicado en el folleto de instrucciones.
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