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Pautas de compra de una plancha de vapor

Antes de adquirir un electrodoméstico tan habitual e imprescindible deben examinarse al detalle sus componentes

  • Autor: Por
  • Fecha de publicación: jueves 14 diciembre de 2006

A la hora de adquirir una plancha es conveniente tener en cuenta una premisa: cuanto mejor sea el aparato, más fácil será la tarea de planchado. Ello que no significa que la plancha más cara o con más funciones sea siempre la mejor. En el mercado se pueden encontrar dos clases de planchas: las eléctricas de vapor y las de caldera. Las primeras resultan las más populares y son las que se emplean de manera más habitual en cualquier hogar.

Las reglas para comprar

Antes de comprar el aparato, debe comprobarse su calidad, y tener en cuenta lo siguiente:

Potencia. Este factor es muy importante: cuanto mayor sea, saldrá más vapor.

Cuanto mayor sea la potencia de la plancha, más vapor saldrá

Salida de vapor. Una gran diferencia entre los múltiples modelos de planchas se encuentra en la calidad de la aplicación del vapor, aparte de la cantidad de vapor que emiten, que se calcula en g por minuto.

El regulador. El vapor penetra en las fibras de las prendas, ablandándolas y posibilitando un planchado más fácil. Es aconsejable tener presente que no toda la ropa requiere la misma cantidad de vapor, por lo que el regulador permite graduar su emisión en función del tejido que se va a repasar. Hay dos tipos de vapor:

- Vapor continuo. Se trata de un vapor constante. Hace referencia a que la cantidad de vapor que se produce siempre es igual de intensa, sin tener en cuenta si el depósito de agua está lleno o no. La medida óptima reside entre los 20 ó 30 g por minuto.

- Super vapor. También denominado "golpe de vapor". Lo más significativo se encuentra en que las planchas de calidad permiten que salga de forma vertical, lo que resulta de gran utilidad. La medida más recomendable es de 80 g por minuto.

Suela. Es relevante que se deslice bien y sea resistente. El material más utilizado para su fabricación es el acero y destacan las que han sido tratadas de forma especial, como las de zafiro, cerámica o láser.

En este apartado, otro aspecto que tampoco hay que descuidar es su forma ergonómica. Su diseño puntiagudo permite un acceso a zonas complicadas y difíciles, además de facilitar el planchado de la parte de los botones.

También resulta conveniente saber que la suela de la plancha no supere ciertas temperaturas para evitar quemar o estropear la ropa. Se puede regular a través del termostato.

Sistema antigoteo. Casi todos los modelos de planchas eléctricas de vapor cuentan con este sistema. Posibilita planchar en posición vapor sin que el aparato gotee, y evita que las prendas se empapen como consecuencia de un excesivo rociado con el pulverizador.

Accesorios complementarios

Cordón giratorio para evitar enredos.

Sistemas de autolimpieza que aseguran un óptimo rendimiento

Asa ergonómica o acolchada. Aporta una mayor comodidad en la sujeción.

Filtros antical. Aumentan la duración y resistencia del aparato.

Sistema de seguridad extra. Ofrece la posibilidad de activar la desconexión automática si el aparato permanece inmóvil sobre una prenda durante más de medio minuto en parado.

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