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Lámparas fluorescentes

Destacan por una luz uniforme, un bajo consumo eléctrico y una amplia variedad de colores

Imagen: Matthew Bowden

Las lámparas fluorescentes se comenzaron a comercializar a finales de los años treinta del siglo pasado y, desde entonces, no han dejado de iluminar viviendas (sobre todo las cocinas), colegios, oficinas o comercios. Su luz uniforme, un bajo consumo eléctrico y la variedad de colores disponibles son las claves por las que, casi ochenta años después de su creación, todavía aportan luz en diferentes espacios.

Características y usos

Las lámparas fluorescentes se caracterizan por una eficacia luminosa elevada y una duración larga, de entre 5.000 y 7.000 horas. Respecto a las lámparas incandescentes, consumen un 80% menos de energía que éstas, aunque su precio es más elevado. No obstante, se debe calcular de forma precisa el número de lámparas que se necesitan para iluminar una estancia, ya que si bien los tubos fluorescentes pueden dar hasta diez veces más cantidad de luz que una bombilla incandescente, su ámbito de acción no es muy elevado.

Otra desventaja de estas lámparas es que, al necesitar calentarse durante algunos segundos antes de alcanzar su flujo luminoso, se desaconseja su uso en lugares donde haya que encenderlas y apagarlas de forma continuada, como los pasillos y escaleras, ya que se acorta mucho su vida útil. Por ello, resultan rentables en los espacios donde la luz permanecerá encendida durante varias horas, como alumbrado general de áreas más bien amplias, sobre todo en las cocinas.

Funcionamiento

Este tipo de lámparas están compuestas por un tubo de vidrio que contiene una pequeña cantidad de mercurio y de gas argón. Al circular la corriente eléctrica por dos electrodos situados a ambos lados del tubo, se origina una descarga eléctrica entre ellos que, al pasar a través del vapor de mercurio, genera una radiación ultravioleta. Ésta, a su vez, excita una sustancia fluorescente con la que se recubre la parte interior del tubo y que transforma la radiación ultravioleta en visible.

Las luces fluorescentes necesitan para su funcionamiento la presencia de elementos auxiliares como el balastro y el cebador. El primero limita la corriente que atraviesa el tubo de descarga, mientras que el cebador se utiliza para calentar los electrodos antes de someterlos a la tensión de arranque.

En el caso de que la lámpara no se encienda al activar el interruptor, el cebador repite sus descargas y la luz parpadea. Si esto ocurre, lo más probable es que el cebador se haya estropeado, lo que aumentará de forma considerable el consumo energético y reducirá la vida útil de la lámpara.

CFL: lámpara compacta fluorescente

La lámpara compacta fluorescente o CFL tiene el mismo principio de funcionamiento que los tubos fluorescentes convencionales, aunque se fabrica con el equipo de encendido instalado. Desde que se empezaron a comercializar a principios de los años ochenta del siglo pasado, su uso se ha generalizado de forma considerable debido a las mejoras en el funcionamiento y a la reducción del precio. Otro avance muy importante ha sido el reemplazo de los cebadores magnéticos por otros de tipo electrónico, lo que ha permitido eliminar el efecto de "parpadeo" y su lento encendido.

Su vida útil, de unas diez mil horas, varía en función de la calidad, uso y fabricante

Este tipo de bombillas tienen una vida útil de unas diez mil horas, que varía en función de la calidad, uso y fabricante. Al igual que ocurre con los tubos fluorescentes tradicionales, su apagado y encendido frecuente disminuye de forma importante su duración.

En cuanto a los tipos de CFL, las primeras que se fabricaron tenían forma espiral, aunque algunas bombillas actuales tienen forma de bulbo, que simula la apariencia de las incandescentes. Las lámparas lineales son más alargadas, muy adecuadas para cocinas o garajes. Las reflectoras, sin embargo, están indicadas como lámparas de pie o cuando se busca una iluminación incidental o hacia el techo, ya que permiten dirigir el haz luminoso.

Etiquetas:

fluorescente, luz, lámpara


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