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Despilfarro de escuela de alimentaci�n
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Las medidas de las camas

Cuando se compra el colchón y la ropa de cama, deben tomarse en consideración ciertas medidas normalizadas

La cama puede tener muchas medidas. Los tamaños no se limitan a individual, doble y "King Size". Se deben considerar sus dimensiones en el momento de decidir cuál es la mejor opción para el dormitorio. Además, el colchón, las mantas y las sábanas dependen de su tamaño, tanto del ancho y el largo, como del espesor.

Medidas normalizadas para las camas

Una serie de medidas normalizadas o estandarizadas definen las dimensiones de las camas, si bien estas varían según cada país. Incluso, en una misma región, las medidas se modifican con el tiempo, debido a cambios en la estatura promedio de sus habitantes, cambios culturales o en las modas, entre otros. En España, las medidas normalizadas son las siguientes:

  • Camas individuales: 80 o 90 centímetros de ancho por 180, 190 o 200 de largo.

  • Camas dobles o matrimoniales: 120, 135, 150 o 160 centímetros de ancho por 180, 190 o 200 de largo.

  • "King Size": 180 o 200 centímetros de ancho por 180, 190 o 200 de largo.

Esta clasificación parece bastante simple. Sin embargo, en ciertos casos, otros tamaños u otros nombres pueden dificultar la búsqueda: camas de una plaza, de una plaza y media, "Twin", "Full", "Queen Size", "Super King"... Mucho más si se rigen por medidas basadas en el sistema métrico anglosajón. Lo importante, entonces, es tomar las longitudes de las camas, sin dejarse llevar por nombres, y en función de esas mediciones, decidir cuál conviene para el dormitorio en cuestión.

Medidas de los colchones y la ropa de cama

En muchos casos, en el momento de comprar una estructura de cama, se compra también el colchón. Pero no siempre es así. En el caso de no querer adquirir ambos artículos en la misma tienda, o al menos al mismo tiempo, es fundamental asegurarse de que se podrá conseguir, después de hacerse con una de esas partes, su complemento del mismo tamaño. Es decir, por mucho que se sientan deseos de tener una cama muy grande, lo idóneo es que, antes de comprar una estructura "King Size" de 2 metros de largo y 2 de ancho, se tenga la garantía de que se conseguirá un colchón de las mismas dimensiones.

Al comprar la ropa de cama, no solo hay que tener en cuenta el largo y el ancho del colchón, sino también su espesor

Otra cuestión en la que fijarse es el tamaño de toda la estructura de la cama y no solo del espacio que ocupa el colchón. Hay muchas camas cuya estructura incluye un mueble en el cabecero, en la parte de los pies, etc., que aumentan el tamaño que ocupan. Unos pocos centímetros pueden diferenciar a un mueble que resulte cómodo de otro que no lo sea.

Al comprar las mantas y ropa de cama, también conviene tener en cuenta las medidas y no los nombres o clasificaciones. En este caso se añade como dato de importancia, además del largo y el ancho del colchón, su espesor o altura. Si bien en la actualidad la mayoría de los colchones que se consiguen en el mercado tienen espesores entre 20 y 25 centímetros, conviene asegurarse de que los edredones y sábanas son válidos también en función de esta dimensión.

Las medidas de cama más convenientes

El tamaño de la cama puede parecer, en principio, un tema sin mucha trascendencia, pero la tiene y en más de un sentido. Sobre todo, porque al pensar en adquirir un mueble, se debe tener en cuenta si cabrá o no en la habitación. También porque es fundamental en el momento de comprar el colchón, mantas, edredones y sábanas. Conviene dar a la cama su real importancia, ya que muchas veces se considera solo como el lugar donde se duerme, si bien en ella se realizan a menudo muchas otras actividades: descansar, relajarse, leer, mantener relaciones sexuales, conversar, mirar televisión o usar el ordenador, reposar en periodos de enfermedad o convalecencia, etc.

Aunque el mejor tamaño para la cama es una cuestión de gusto personal, se piensa que cuanto más grande mejor, dado que esto contribuye a la comodidad de quienes duerman en ella.

Sin embargo, hay quienes no opinan la mismo. Según afirma la periodista y psicoanalista estadounidense Judith Viorst en su libro 'Matrimonio adulto', las camas demasiado grandes no son buenas al momento de solucionar conflictos. "No precisamente porque acaben teniendo relaciones sexuales, aunque es una opción", señala la autora. Pero lo que ella apunta como más importante es en realidad que en esos momentos de estar despiertos bajo las sábanas existen muchas formas de acercamiento no verbal: roces más o menos casuales con los pies, cercanía que puede derivar en un abrazo, etc. Cuanto mayor sea la cama, menores son las probabilidades de que esto ocurra.

De manera que, al menos según esta teoría, no siempre más grande es mejor. Lo que parece estar claro es que, en este caso, el tamaño sí que importa.


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