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Ideas caseras y desatascadores químicos proporcionan soluciones aceptables y económicas para casos de urgencia
- Imagen: TC -Uno de los problemas domésticos más habituales es que las cañerías se obstruyan, especialmente cuando las viviendas cuentan con cierta edad. En el mercado pueden encontrarse decenas de productos para solucionar los atascos, aunque también hay otras alternativas, métodos más sencillos y económicos para lograr que el agua vuelva a correr de nuevo. A veces el problema requiere la atención de un experto, pero hay ocasiones en que basta con ser un "manitas" para solucionar la avería. ¿Cuáles son las situaciones en que solemos convertirnos en fontaneros por un día? Especialmente, cuando nos encontramos ante una urgencia, aunque también hay quien decide tomarse esta actividad como un pasatiempo que sea capaz de prevenir males mayores y así evitar la costosa visita del fontanero.
Las tuberías atascadas se suelen arreglar con facilidad. No hace falta ser especialmente habilidoso: aunque todo depende de la gravedad del problema, generalmente cualquier persona con la voluntad e ingenio suficientes puede desatascar la mayoría de obstrucciones en un plazo máximo de dos horas. Si se trata de una urgencia no hay muchas alternativas: hay que correr a la tienda y comprar un desatascador químico o bien, usar el ingenio.
Mientras se utiliza el producto desatascador hay que proteger la piel y ojos mediante la utilización de guantes y lentes de seguridad
Si la opción elegida es utilizar un limpiador, hay que leer y seguir las instrucciones del envase al detalle, ya que estos productos contienen elementos químicos muy fuertes y su mal uso puede ocasionar problemas mayores que el que se pretende resolver. Por ello, mientras se utiliza el producto hay que proteger la piel y ojos usando guantes y lentes de seguridad. También habrá que valorar que el limpiador sea seguro para el sistema séptico, leyendo las advertencias de la etiqueta, puesto que algunos contienen sustancias que pueden afectar a la acción bacteriana del mismo. Después de seguir las indicaciones, es necesario hacer correr mucha agua por la cañería afectada, para que arrastre consigo las sustancias químicas. Los desatascadores químicos suelen resolver la mayoría de las obstrucciones, pero no son una solución mágica y en numerosas ocasiones es preciso recurrir a otros métodos.
Remedios caseros y eficaces
Los remedios caseros suelen ser muy eficaces, especialmente para pequeños atascos. Un método sencillo y que produce buenos resultados es limpiar las tuberías afectadas con una mezcla de levadura química y vinagre ya que estos disuelven los ácidos grasos, y ablandan y hacen correr lo que atasca la cañería. No hay más que introducir en la tubería media taza de levadura, seguida de media de vinagre; después, hay que tapar el desagüe y dejar que la mezcla se asiente durante unos minutos. A continuación, se vierte una olla de agua hirviendo por la tubería.
Muchas obstrucciones se producen alrededor del sumidero o el tapón del lavabo y la bañera. Para desatascar la tubería basta con quitar el sumidero y limpiarlo, lo que se consigue desatornillándolo y aflojándolo, haciendo palanca con la punta de un destornillador común. Una vez que esta pieza esté suelta, se deben quitar los residuos que se hayan acumulado y limpiar después la boca del desagüe. Los pelos tienden a enredarse en la base de los tapones, por lo que conviene repetir esta operación de manera periódica.
También muy eficaz es el tradicional desatascador, una de las herramientas más fiables para desatascar tuberías, que consigue desalojar todo lo que no se haya internado demasiado en la cañería principal. Para utilizarlo, deben seguirse las siguientes instrucciones:
Si no se consigue quitar la obstrucción con el desatascador, hay que dar un paso más y limpiar el sifón, que está debajo de la pila de la cocina o el lavabo:
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