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Su diseño debería adaptarse a la altura de cada estudiante para evitar malas posturas y aliviar la carga de la espalda
La ergonomía es la asignatura pendiente del mobiliario en los centros de enseñanza. Más aún tras la introducción de los ordenadores en las aulas, donde han pasado de ser una herramienta de trabajo en la asignatura de informática a constituir un medio de enseñanza, simultáneo a los libros y otros materiales. El incremento de horas que un estudiante pasa delante del ordenador personal puede acarrear un aumento de los dolores de espalda si no se emplea el mobiliario adecuado o si los alumnos comparten el mismo monitor, lo que implica que uno de ellos o los dos no puedan mirar de frente, sino que tengan que girar el cuerpo para ver la pantalla. Un estudio del Instituto de Biomecánica de Valencia sobre esta situación destaca "la necesidad urgente de que la comunidad educativa (padres, profesores, administraciones públicas y gestores privados) actúe para mejorar la adecuación de los medios materiales que se utilizan en los centros de enseñanza, de modo que se garantice una introducción segura, sana, confortable y efectiva de los ordenadores y otros medios tecnológicos en las aulas".
Por su parte, Miguel López Torres considera que, en este sentido, "queda mucho por hacer, aunque hay dos factores de esperanza: por un lado, el hecho de que diversos grupos de ergónomos están trabajando en el tema y, por otro, la existencia de un campo análogo muy desarrollado, que es el del mobiliario de oficina. Esto permitirá ir muy rápido si se dedican los recursos públicos que son necesarios". El inadecuado diseño del mobiliario obliga a los estudiantes a permanecer durante horas en una mala postura, que se mantiene durante todo el curso escolar. "El cuerpo humano no está diseñado para la postura sedente, por lo que es muy difícil conseguir que la espalda no sufra en esta posición. Además, cuando se quiere forzar a las personas a que adopten posturas teóricamente más saludables, como las que tomamos cuando estamos de pie, lo más habitual es que se produzcan esfuerzos musculares pequeños pero sostenidos que causan fatiga y que llevan a abandonar tal postura por una de mayor relajación", señala López Torres. Según explica, algunos centros de enseñanza han implantando mesas y sillas altas que alternan la postura sentada tradicional con la semisentada,
Algunos centros de enseñanza han implantando mesas y sillas altas que alternan la postura sentada tradicional con la semisentada
aunque reconoce que esta última, más beneficiosa para la espalda, "es difícilmente mantenible durante horas porque se cargan mucho las piernas".
Desde Federico Giner subrayan que la ergonomía es "un aspecto fundamental a la hora de diseñar muebles destinados a un colectivo tan sensible como el escolar, puesto que los estudiantes pasan mucho tiempo sentados, atendiendo, escribiendo, etc". Los muebles deben garantizar un adecuado nivel de comodidad y facilitar la adopción de posturas correctas durante el desarrollo de las tareas escolares. "No está claro qué causa el dolor de espalda de tipo inespecífico, pero parece que cuando la parte baja de la columna está curvada hacia fuera del cuerpo, en lugar de hacia dentro, los músculos y ligamentos que unen las vértebras se tensan y, si esta situación se mantiene, al final emiten señales nerviosas de dolor que son útiles para provocar el cambio de postura que evite problemas de degeneración de los discos intervertebrales. Ésta es la clave a la hora de estar sentado, se sea niño, joven, adulto o mayor: hay que cambiar de postura con frecuencia para que el cuerpo sea capaz de recuperarse de las situaciones anormales para las que no está diseñado", agrega López Torres.
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