Cosmética y ecología, ¿cada vez más lejos?

Los consumidores demandan más productos cosméticos saludables que respeten el medio ambiente
Por Alex Fernández Muerza 30 de marzo de 2017
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Imagen: CandyBoxImages

Los productos cosméticos tienen que cumplir la normativa europea pero, ¿son seguros para la salud y el medio ambiente? Por su parte, los productos cosméticos con certificado ecológico ¿son en realidad eficaces? En este artículo varios expertos responden a estas y otras preguntas, como si cosmética y ecología están cada vez más lejos, si es posible fiarse de los productos “naturales”, cómo podrían ser más ecológicos los cosméticos y si son más caros los cosméticos ecológicos.

Cosmética y ecología, ¿cada vez más lejos?

Los productos cosméticos en la Unión Europea (UE) deben cumplir el Reglamento (CE) Nº1223/2009. «Es muy estricto, podemos estar completamente tranquilos: los productos cosméticos son seguros», asegura la química Deborah García Bello. En cuanto al aspecto ambiental, esta experta, autora del libro ‘Todo es cuestión de química’ y del blog de divulgación Dimetilsulfuro.es, señala que «las medidas actuales son suficientes. Eso no implica que el sector deba relajarse, sino seguir por esa línea».

Ningún producto cosmético de la UE puede haber sido testado en animales
Maripi Gadet, directora de Green Press, agencia de comunicación especializada en empresas ecológicas y autora de publicaciones sobre belleza natural, cree que aunque la cosmética convencional «aún utiliza demasiados activos dañinos para el medio ambiente, las grandes empresas se declinan cada vez más, aunque sea por cuestiones de demanda de mercado, por esta nueva tendencia ambiental, creando cosméticos más respetuosos».

Hervé Cuitad, director de Ecopasión, distribuidora de productos ecológicos desde 2009, y en concreto de más de 15 marcas de cosméticos con certificación ecológica, también opina que cosmética y ecología están cada vez más cerca: «Este mercado está creciendo y lo hará mucho más a corto y medio plazo, porque la gente quiere bienestar y salud».

García Bello recuerda que ningún producto cosmético de la UE puede haber sido testado en animales ni tampoco en el extranjero, si quieren venderlo en la UE. Es más, asegura que se trata de un sistema en desuso, gracias a los avances en impresión de piel, «que supondrá la eliminación del uso de animales en el testado de cosméticos en todo el mundo». En cuanto al empleo de microplásticos, que están generando impactos ambientales sobre todo en los ecosistemas marinos, afirma que «en la actualidad se están cambiando por compuestos biodegradables».

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Imagen: Rodolfo Vargas

¿Es posible fiarse de los productos naturales o ecológicos?

Gadet reconoce que hay un vacío legal en cuanto a la utilización de la palabra «natural» o similares: «Hasta al petróleo se le puede denominar natural sin mentir. Por ello, la única forma de asegurarnos es a través de un sello de certificación». El responsable de Ecopasión apunta a Ecocert, Natrue, BDIH o ICEA como «los más conocidos y reconocidos» y afirma que «muchos profesionales y clientes ven estos sellos como un negocio que incrementa el coste del producto; esto es una realidad, pero hasta que no exista una regulación de otro tipo, es la única forma de estar seguros de lo que compramos».

García Bello asegura que algunas compañías de cosméticos «naturales» se sirven de las certificaciones ecológicas de los alimentos, que «en la UE significa que la empresa toma una serie de medidas un tanto arbitrarias que le permiten colocar ese sello en sus productos, pero en ningún momento se controla si son mejores para el medio ambiente». Asimismo, la autora de ‘Todo es cuestión de química’ aconseja adquirir los productos cosméticos en comercios de confianza y en farmacias: «Hacerlo en ferias y mercadillos implica poner en juego nuestra salud. Los remedios caseros, además de poder ser contraproducentes, siempre serán menos efectivos que lo que un laboratorio cosmético puede ofrecernos, que son fruto de la ciencia, de la inversión en I+D+i».

¿Cómo podrían ser más ecológicos los cosméticos?

En opinión de la responsable de Green Press, los cosméticos podrían ser más ecológicos con mayores ayudas e incentivos de la Administración para las empresas que promueven una cosmética saludable y concienciada con el medio ambiente: «Sería muy positivo la exclusión de gran parte de la petroquímica habitual como parafinas, siliconas, PEG, etc.; al igual que la eliminación de activos provenientes de organismos genéticamente modificados (OGM). También, obligar, de alguna forma, a que los envases y embalajes de los productos sean biodegradables o reciclables«.

Cuitad cree que «en el momento en que se aplique una mayor regulación que prohíba determinados ingredientes, se terminará el problema, ya no harán falta certificados, todo será ecológico y lo que no lo sea no se podrá comercializar».

Para García Bello, es imprescindible que los laboratorios cosméticos «sean sostenibles, que la logística y los procesos de fabricación y empaquetado estén optimizados. Esto supone una mayor inversión inicial en infraestructuras y en personal cualificado, pero a la larga acaba resultando rentable, medioambiental y económicamente». En todo caso, según esta experta, «lo importante es reducir y reciclar, y en esto también hay que estar comprometidos como consumidores».

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Imagen: City Tree

¿Son más caros los cosméticos ecológicos?

Maripi Gadet asegura que «hay cosmética natural de excelsa calidad para todos los bolsillos. Lo que podríamos calificar de muy caro son las formulaciones a base de derivados del petróleo y que se venden a precio de oro».

El responsable de Ecopasión sostiene que el volumen general de facturación «ha crecido mucho, y los fabricantes pueden fijar sus precios de venta en concordancia con lo que puede asumir el cliente en España, aunque obviamente no puede llegar a los niveles de una crema fabricada a base de parafinas, siliconas y plásticos derivados del petróleo; los costes son muy diferentes». Cuitad señala que el precio medio de una crema ecológica de su catálogo está entre 15 euros y 20 euros, aunque «también tenemos cremas ecológicas certificadas por menos de 9 euros de elevadísima calidad».

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