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En el mundo hay 218 millones de niños y niñas que trabajan: 126 millones en trabajos peligrosos y 8,5 millones en condiciones de esclavitud
Cada año, el Día mundial contra el trabajo infantil recuerda que hay millones de niños y niñas en todo el mundo que desempeñan una actividad económica, en muchos casos, en condiciones de explotación. La cifra ha disminuido, pero aún es preocupante: hay 218 millones de menores que trabajan. De ellos, 126 millones realizan una labor peligrosa y 8,5 millones se consideran jóvenes esclavos. Los datos asustan y las ONG no se cansan de repetir que "la desaparición de la esclavitud infantil debe ser una prioridad para todos".
- Imagen: Solarshakti -
Según la Organización Internacional del Trabajo (OIT), el trabajo infantil es el "que daña el bienestar de los niños y menoscaba su educación, desarrollo y calidad de vida futura". En este sentido, fija en 12 años la edad a partir de la cual se puede trabajar, pero limita esta condición a las actividades que no entorpezcan la formación de los menores. Algo que todavía hoy parece difícil de conseguir. En la actualidad, trabajan en el mundo 218 millones de niños y niñas entre 5 y 17 años: 126 millones en trabajos peligrosos y 8,5 millones en condiciones de esclavitud. A todos ellos quiere recordar el Día mundial contra el trabajo infantil, que se celebra el 12 de junio.
Los principales grupos de riesgo son los niños y niñas menores de 12 años que desempeñan cualquier actividad económica
Se considera que la participación de los pequeños en la vida económica no siempre es nociva y, por lo tanto, no siempre puede considerarse como trabajo infantil. Algunas tareas forman parte del entorno en el que viven, están adaptadas a su edad y no interfieren en su escolaridad ni en su tiempo libre. El peligro reside en incumplir estos principios. "Por un lado les sirve para garantizar su supervivencia, inviable de otro modo, por otro puede producir la muerte o ponerles en riesgo de sufrir maltrato físico y psicológico", lamenta Pepa Horno, experta de Save the Children en trabajo infantil. "Hay que luchar contra la explotación, no contra el trabajo infantil, ya que sin él la mayoría de menores del sur no podríamos vestirnos, comer, ir a la escuela o jugar", completa Juan Aladino Valdiviezo, representante del Movimiento de Niños y Adolescentes Trabajadores, una organización con más de 14.000 miembros en Perú y formada únicamente por niños y niñas trabajadores.
Según Unicef, los principales grupos de riesgo son los niños y niñas menores de 12 años que desempeñan cualquier actividad económica, menores entre 12 y 14 años que realizan trabajos peligrosos y aquellos que son víctimas de las peores formas de trabajo infantil. El informe de Save the Children 'Rompamos las cadenas de la explotación infantil', presentado este año con motivo de la celebración del día contra el trabajo infantil, incluye en este último grupo ocho formas de explotación:
El Día mundial contra el trabajo infantil estará dedicado este año a la eliminación del trabajo de los niños en la agricultura. Éste es el sector que emplea a un mayor número de menores: 132 millones. Casi el 70% en granjas y plantaciones. El informe de Save the Children denuncia que algunos menores están cultivando grano para la exportación a los cinco años y expuesto a pesticidas, maquinaria pesada, machetes y hachas. "Los menores que trabajan en la agricultura carecen de protección adecuada y se enfrentan a abusos, lesiones y explotación severa", añade.
"Estas subcontratas pueden estar involucradas en la trata infantil y obligan a los menores a trabajar en circunstancias peligrosas"
Algunos niños son enviados a granjas lejanas, lo que supone la separación de sus familias y el aislamiento social. Otros son utilizados como temporeros, especialmente durante las cosechas. Hay padres que emplean a sus hijos para alcanzar las cuotas diarias obligatorias demandadas por los dueños y también puede suceder que los menores sean proporcionados por subcontratas que les cobran de más en la comida, el transporte o el alojamiento. "Estas subcontratas pueden estar involucradas en la trata infantil y obligan a los menores a trabajar en circunstancias peligrosas", censura la ONG, que revela cómo, si no cumplen con las exigencias de los granjeros, los menores reciben palizas o son obligados a llevar cargas tan pesadas que les provocan heridas. "Si intentan escapar, reciben castigos ejemplares severos", agrega.
Con el objetivo de fortalecer el movimiento mundial contra el trabajo infantil, la OIT ha promovido este año una nueva alianza con cinco organizaciones dedicadas a la agricultura: la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA), el Instituto Internacional de Investigaciones sobre Políticas Alimentarias (IFPRI), el Grupo Consultivo para la Investigación Agrícola Internacional (CGIAR) y la Federación Internacional de Productores Agrícolas (FIPA). A todas ellas se une también el apoyo del Sindicato Internacional de Alimentos, Agricultura, Hoteles, Restaurantes, Abastecimiento, Tabaco y Asociaciones de Trabajadores Aliadas (IUF). La finalidad de esta alianza es contribuir al desarrollo de estrategias, programas y actividades conjuntas en contra del trabajo infantil en la agricultura. Para ello, pretende colaborar con los ministerios de Agricultura, las consejerías agrícolas, instituciones de investigación y otros organismos relacionados con las políticas agrícolas.
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