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Abuelos que cuidan de los nietos
Hoy en día, casi la mitad de los abuelos españoles (46,7 %) participa en el cuidado de sus nietos mientras sus padres trabajan, según revela el avance de resultados de un estudio del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) sobre el edadismo. Y no ejercen de abuelos de manera esporádica: del 85 % que ha cuidado o cuida de los menores, el 28,6 % lo hace todos los días y el 39,2 %, varios días a la semana.
Algunos abuelos y abuelas llevan al colegio a sus nietos, les buscan a la salida o se encargan de los bebés como en una escuela infantil —o mejor—. También les acompañan al pediatra, supervisan sus deberes escolares, les vigilan en el parque infantil o van juntos a la actividad extraescolar de turno. Y por supuesto, en su tarea de cuidadores, también les dan de desayunar, comer, merendar o cenar, y hasta eligen su almuerzo para el recreo.
✔️ Abuelos y hábitos saludables en los nietos
Por tanto, el papel de los abuelos para inculcar hábitos saludables, y en concreto de la alimentación infantil, resulta fundamental. De hecho, las familias son imprescindibles para reducir la obesidad infantil, y dentro de ellas, los abuelos y las abuelas tienen un rol destacado.
Así lo consideran en el Comité de Nutrición y Lactancia Materna (CNLM) de la Asociación Española de Pediatría (AEP). Su coordinadora, la catedrática de Pediatría Rosaura Leis, se refirió a ellos durante la presentación de la Estrategia Nacional de Alimentación como los “transmisores de tradición”, los “transmisores esenciales de valores y hábitos saludables en el hogar” junto a los padres.
Y es que la lucha contra este problema de salud es una labor de todos, como abordamos en nuestro monográfico contra la obesidad infantil. Y en el caso de los abuelos, la labor se antoja interesante.
Abuelos y obesidad infantil en sus nietos
Por un lado, la evidencia científica es bastante dura con ellos. Los estudios sostienen que los menores que son atendidos con frecuencia por sus abuelos tienen un mayor riesgo de sufrir sobrepeso u obesidad infantil. Y no solo por hábitos inadecuados relacionados con la alimentación, sino también con la falta de actividad física. Hagamos un repaso.
Un trabajo británico ya lo alertaba en 2010 en el Internacional Journal of Obesity con datos de 12.000 niños menores de tres años. Según sus resultados, los peques cuidados a tiempo parcial por sus abuelos tienen un 15 % más de riesgo de tener sobrepeso en comparación con los atendidos exclusivamente por sus progenitores. Además, ese riesgo se eleva hasta un 34 % si la asistencia es a tiempo completo. Por el contrario, quienes van a la guardería o están al cuidado de una niñera no muestran un mayor riesgo. Con este estudio también queda patente que la obesidad infantil está relacionada con el nivel socioeconómico.

En 2017 otra revisión de 56 estudios de 18 países apunta esa influencia “adversa” que ejercen algunos abuelos en los nietos. En concreto, señala que perjudican a su salud al proporcionarles con frecuencia alimentos con alto contenido de azúcar o grasa y productos prohibidos por sus progenitores, además de sobrealimentarles con demasiada comida. Los resultados también muestran que les permiten más tiempo en casa sin hacer actividad física y frente a pantallas (televisión, videojuegos…), en vez de salir a correr o jugar fuera.
Una encuesta más reciente realizada por investigadores estadounidenses, y publicada en 2023 en la revista científica The Journal of the American Dental Association, estima que el 72 % de los abuelos dan a sus nietos grandes cantidades de productos azucarados, como caramelos y bollería, y bebidas con azúcar como zumos o refrescos.
👉 Más riesgo de obesidad infantil
Y, por último, todo ello lo confirma otro estudio preliminar dado a conocer en noviembre por la Universidad de Alicante (UA) y basado en datos del Millennium Cohort Study de Reino Unido, pero cuyos investigadores consideran que son extrapolables a España por los hábitos que analiza. En concreto, sugiere que los niños bajo el cuidado regular de sus abuelos tienen un 10 % más de probabilidad de desarrollar sobrepeso u obesidad, en comparación con aquellos que no son atendidos por sus abuelos.
Sus autores, una de ellas la española Alba Sóñora, doctora del Departamento de Fundamentos de Análisis Económicos de la UA, aseguran que hay varios factores detrás:
- Las prácticas alimentarias tradicionales que mantienen algunos abuelos, como la creencia de que «cuanto más grande, mejor«, les lleva a ofrecerles porciones de comida más grandes. Otras, como la idea de que están para consentir caprichos, les hacen dar a sus nietos productos ultraprocesados con alto contenido en azúcares como recompensa.
- La edad y los posibles problemas de salud de los abuelos limitan la actividad física que realizan con sus nietos, lo que redunda en más sedentarismo para los niños.
- Vivir cerca de los nietos incrementa el riesgo de sobrepeso en los menores.
- Los cuidados se producen, sobre todo, en familias de rentas bajas, donde los padres disponen de menos tiempo y medios para atender a sus hijos.
Abuelos y alimentación saludable de sus nietos para reducir la obesidad infantil
A pesar de esta relación, las investigaciones reconocen que los abuelos desempeñan un papel esencial en la adquisición de hábitos saludables de sus nietos y son el colectivo social que más fomenta y consume la dieta mediterránea.
Sin embargo, los científicos echan en falta políticas de salud públicas dirigidas de manera especial a este público sénior con el fin de combatir la obesidad infantil desde otro frente más. “Las campañas de educación nutricional, que tradicionalmente han estado dirigidas a padres y colegios, deben expandirse para abarcar a los abuelos, quienes juegan un rol crucial en el desarrollo de hábitos alimenticios y de actividad física en sus nietos”, apuntan desde la Universidad de Alicante.
En ese sentido, una estrategia puede ser proporcionar talleres y materiales informativos sobre alimentación saludable que destierren los mitos acerca de la alimentación infantil que todavía están muy arraigados en nuestros mayores (comer más es comer mejor; un niño con peso es un niño más sano; un producto ‘especial para niños’ es mejor; el cerebro de los niños necesita azúcar; si se queda con hambre con la leche materna, dale un biberón con cereales; lo importante es que el niño coma, no importa que lo haga con la tele puesta…). Pero hay que tener en cuenta que un mayor nivel educativo de las abuelas/os les hace más abiertas a una información dietética saludable, según otro estudio reciente.
✅ Alimentación saludable

Y ¿qué debería incluir esta información para los abuelos? En esencia, la misma que para los padres y las madres. En este contexto, desde la Asociación Española de Pediatría se insiste en cuatro claves para prevenir la obesidad infantil:
- Alimentos saludables. Los niños deben consumir frutas y verduras a diario y legumbres varias veces a la semana. La fruta es mejor comerla entera, que en forma de zumos; y el agua debe ser la bebida de elección. Es importante reducir las grasas de origen animal, así como la comida rápida, además de evitar añadir azúcar y tomar bollería industrial y alimentos procesados.
- Mirar las etiquetas y comparar marcas eligiendo alimentos con menos azúcares, grasas y sal.
- El tamaño de la palma de la mano del peque es la ración recomendada para su edad.
- Las comidas regulares, con horario, en familia y sin pantallas ayudan a evitar a comer a todas horas y favorece la comunicación.
✅ Transmisión de valores y tradiciones
La transmisión intergeneracional de habilidades y prácticas culinarias también contribuye a instaurar hábitos saludables. Así, los abuelos pueden involucrar a los peques en la planificación y preparación de las comidas tradicionales de la dieta mediterránea y la dieta atlántica: implicar a los niños en la elaboración de los menús, llevarles a hacer la compra, animarles a que pongan y recojan la mesa y acogerles en los fogones constituyen medidas básicas para que adquieran un referente nutricional. Hablarles de la cultura gastronómica propia del lugar también ayuda.
El diálogo y la comunicación con los padres y madres de los nietos es clave en este objetivo. Los progenitores deben hablar con los abuelos sobre su deseo de que sus hijos coman de manera saludables y definir qué alimentos son apropiados y en qué cantidades. Además, como señala el pediatra Carlos González en su cuenta de TikTok, se puede apostar por el refuerzo positivo para animar a los abuelos a incluir en la dieta de sus nietos ese cocido o pescado que les sale tan bien.
✅ Actividad física
Por otro lado, es necesario promover actividades físicas en las que hacer partícipes a mayores y pequeños. Pasear, montar en bici, bailar, nadar, subir escaleras… son ejercicios para hacer en familia que muchos abuelos pueden compartir con sus nietos.


