Ginkgo Biloba como complemento dietético

Algunas de las virtudes medicinales asociadas a este suplemento necesitan acreditar su valía mediante un mayor número de investigaciones
Por Elena Piñeiro 27 de mayo de 2008
Img ginkgo biloba
Imagen: josh jackson

El extracto seco concentrado de las hojas del ginkgo se concibió como suplemento nutricional para la población sana con el objetivo de mantener un estado óptimo del sistema circulatorio y de la función cerebral. En la actualidad, también se utiliza como ingrediente de medicamentos para tratar enfermedades circulatorias y trastornos cerebrales. A pesar de que existe numerosa bibliografía científica que avala sus virtudes sanitarias, algunas investigaciones son limitadas y son necesarios más estudios que acrediten todas las acciones terapéuticas que se le atribuyen.

Hojas para nutrir la circulación

El ginkgo biloba es un árbol originario de China y Japón que cuenta con más de 200 millones de años. Del extracto de sus hojas se han estudiado sus potenciales propiedades neuroprotectoras ya que, según numerosas investigaciones, mejoran la tensión nerviosa, la memoria y posibles síntomas de padecimientos geriátricos y desórdenes psiquiátricos. Sus principales componentes bioactivos son los glucósidos flavonoides, las lactonas de terpeno y el ácido ginkgólico.

Parece que su acción terapéutica está relacionada con la sinergia de estos componentes que actúan en el organismo de forma complementaria. En este sentido, aunque se ha revelado especialmente eficaz en el alivio de los problemas de circulación sanguínea, sólo hay evidencia científica segura y confiable de que, ingerido por vía oral, el ginkgo produce mejoría en los síntomas de la claudicación intermitente. Se define así el dolor muscular intenso en las pantorrillas o en el muslo que aparece durante un paseo o un ejercicio leve debido a la falta de oxigenación de los músculos que participan en el esfuerzo.

Investigaciones limitadas confieren al ginko biloba la cualidad de evitar la agregación plaquetaria

Se ha comprobado que los flavonoides del ginkgo biloba presentan un efecto antiespasmódico similar a la papaverina, fármaco que se usa para mejorar el flujo sanguíneo, que funciona relajando los vasos para que la sangre pueda fluir con facilidad al corazón y a través del cuerpo. Por otro lado, estudios, aún limitados en animales y humanos, apuntan a un papel positivo de esta sustancia, concretamente sobre el flujo sanguíneo cardíaco.

¿Beneficioso para el corazón?

En este sentido, miembros del Department of Cardiología del Second Hospital of Hebel Medical University, en Shijazhuang (China), acaban de publicar un trabajo que muestra la mejora de la circulación en pacientes con enfermedad coronaria que tomaron extracto de ginkgo biloba. Los problemas de circulación en las arterias coronarias se deben normalmente al desequilibrio entre dos sustancias vasoactivas: el óxido nítrico (vasodilatador) y la endotelina-1 (vasoconstrictor).

Las células endoteliales de los vasos sanguíneos liberan estos factores relajantes y constrictores, de forma equilibrada, para modular el tono del músculo liso vascular. Un desequilibrio en esta liberación causa desórdenes cardiovasculares e hipertensión. Parece ser que el extracto de ginkgo biloba podría actuar regulando los niveles de óxido nítrico y endotelina-1 en afectados de enfermedad arterial coronaria.

A otros de sus componentes, los ginkgólidos del tipo B, se les atribuye la cualidad de evitar la agregación de las plaquetas, células que intervienen en la coagulación de la sangre. Al impedir la agregación plaquetaria, se normaliza la viscosidad sanguínea y se evita la formación de trombos. Este efecto se ha observado en pacientes con problemas renales si bien son precisas más investigaciones que lo corroboren.

Ginkgo y función cerebral

Ginkgo y función cerebral

Parece que la acción conjunta de sus flavonoides y de los ginkgólidos, como agentes antioxidantes y estabilizadores de las membranas de las células, puede evitar la peroxidación lipídica causante de las placas de ateroma que obstruyen los vasos cerebrales. La mejora del flujo sanguíneo en la microcirculación del cerebro podría actuar de manera positiva sobre la sintomatología de enfermedades cerebrales de origen isquémico, originadas a consecuencia de la reducción del flujo sanguíneo.

El bilobálido proporciona cierta acción neuroprotectora pero todavía no se conoce su mecanismo de actuación

Varios ensayos clínicos han evaluado la acción del complemento dietético de ginkgo biloba en el tratamiento del síndrome denominado “insuficiencia cerebral”. Esta disminución del flujo sanguíneo en las arterias cerebrales conlleva falta de concentración, confusión, fatiga, mareo, dolor de cabeza, depresión y ansiedad. Parece que el ginkgo biloba mejora estos síntomas pero se necesitan estudios de mayor calidad para hacer una recomendación clara al respecto.

Lo cierto es que la literatura científica en conjunto indica probadamente que el ginkgo biloba beneficia a las personas en un estado inicial de la enfermedad de Alzheimer o con demencia causada por múltiples pero pequeños infartos cerebrales. Está acreditada su acción similar a los medicamentos inhibidores de la acetilcolinesterasa, que es una enzima que actúa sobre el neurotransmisor acetilcolina, cuya deficiencia podría ser una de las causas de la enfermedad de Alzheimer.

Existe otra sustancia en este extracto con una demostrada acción neuroprotectora de la que todavía no se conoce su mecanismo de actuación. Se trata del bilobálido, un terpeno que protege las células del sistema nervioso. Estudios realizados sobre animales indican que el bilobalide o bilobálido puede ayudar a las neuronas dañadas a regenerarse.

La mejora en la circulación implica un mayor aporte de oxígeno y de nutrientes a las células cerebrales, lo que algunos autores aducen como razón principal de la evolución favorable de la función cognitiva en personas mayores con deterioro cognitivo. La pérdida de memoria, la degeneración macular o la sordera relacionadas con la edad parecen mejorar con el uso de extracto de ginkgo biloba, aunque habrá que esperar a más evidencias para prescribir este producto como tratamiento de estas afecciones.