Corredores de Bolsa: seriedad y transparencia

Los agentes de Bolsa deben rendir cuentas a las autoridades de manera periódica sobre su actividad
Por Carlos Astorelli 17 de enero de 2009
Img invertir bolsa
Imagen: EMiN OZKAN

La estafa Madoff ha teñido de sombras una profesión que, sin embargo, se caracteriza por su transparencia y seriedad. En España, de hecho, la ley no permite la existencia de corredores independientes que se dediquen a la compraventa de productos por cuenta propia. Esto quiere decir que los corredores de Bolsa deben estar ligados laboralmente a las sociedades o agencias de valores, y que operan en representación de éstas promocionando y vendiendo sus productos. Además, los agentes de Bolsa deben rendir cuentas sobre su actividad a las autoridades de manera periódica.

Intermediarios

Los corredores de Bolsa -conocidos más comúnmente como agentes de Bolsa o de inversiones- están ligados a una empresa que recibe y realiza órdenes y compra de instrumentos financieros como bonos, acciones o títulos que coticen en la Bolsa de valores. Se trata de profesionales que asesoran a los inversores sobre los productos financieros disponibles actuando como intermediarios en la negociación de títulos y valores entre los emisores (las empresas que ponen acciones a la venta) y los inversores (quienes invierten en estas acciones con el fin de obtener beneficios con sus cotizaciones), y son quienes efectúan todas las transacciones de compraventa por medio de la Bolsa de Valores.

Los corredores de Bolsa deben estar ligados laboralmente a las sociedades o agencias de valores, y operar en representación de éstas

En España, ninguna persona o empresa que no esté registrada en la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CMNV) -ya sea como agente representante de una empresa y declarado en esa entidad por la misma, o como persona física que se constituye en empresa de asesoramiento financiero- puede actuar como una empresa de servicios de inversión. La ley 24/1988 del Mercado de Valores establece una serie de requisitos para operar, y tanto las empresas como sus representantes autorizados pueden conocerse en la página web de la entidad, lo que es, sin duda, una herramienta de seguridad para el cliente, que puede ayudarle en el momento de decidirse por un agente de inversiones.

Los requisitos para ser corredor de bolsa

¿Quién puede ser agente de Bolsa? La aptitud profesional, el conocimiento del mundo financiero, la solvencia económica para respaldar sus propias operaciones o las realizadas para sus clientes y la honorabilidad son los requisitos que la Ley del Mercado de Valores establece para operar en la Bolsa. De esta manera, los corredores son, por regla general, profesionales universitarios licenciados en el área de economía y finanzas, que deben garantizar las condiciones de liquidez que la CMNV establezca mediante normas generales según la naturaleza de las operaciones que ofrezcan a sus clientes, su cuantía y el tipo de instrumento que negocian. De la misma manera, deben proporcionar la información sobre las operaciones que realizan y son auditados anualmente por agentes externos independientes que controlan el estado de sus cuentas.

Además de estos requisitos, los corredores de Bolsa están obligados a cumplir con ciertas normas de conducta:

  • Actuar exclusivamente para una sola sociedad de valores o para varias del mismo grupo empresarial.
  • No pueden recibir de los clientes (ni siquiera transitoriamente) instrumentos financieros o dinero.
  • No pueden percibir honorarios ni comisiones de ningún tipo por las operaciones que hacen realizar a los clientes, aparte de los que cobra la empresa para la que trabajan.
  • Deben estar inscritos en los registros de la CNMV, y ser dados de baja cuando se desvinculan laboralmente de la agencia o sociedad que representan.
  • Deben demostrar una reconocida honorabilidad empresarial o profesional. Por ejemplo, no deben tener causas judiciales pendientes ni antecedentes policiales, y tienen que haber cumplido durante su trayectoria profesional con las normas mercantiles.
  • Asesoramiento o gestión

    Una de las tareas del corredor de Bolsa es el asesoramiento acerca de los negocios bursátiles, el análisis y comunicación a los clientes de las fluctuaciones de los valores en el mercado, y la sugerencia de un paquete de inversiones adecuado a las expectativas de rentabilidad, posibilidades y capacidad de asunción de riesgo de cada inversor. No obstante, no todas las empresas de servicios de inversión están facultadas para comprar productos en nombre de sus clientes.

    En este sentido, hay una figura legal, la empresa de asesoramiento financiero(EAFI), que puede ser una sociedad anónima o una persona física y que es fácilmente confundible con la figura del corredor de Bolsa. Estas empresas o personas asesoran a los inversores con respecto al riesgo y conveniencia de comprar determinados productos financieros o sobre ciertos paquetes de inversión, estrategia industrial o estructura de capital, pero no están habilitadas por ley a operar en la Bolsa de Valores. Analizan la situación de sus clientes y realizan informes de inversión, además pueden trabajar como intermediarios con una sociedad de valores o de gestión de carteras, pero no pueden representar a los inversores comprando aquellos productos que recomiendan.

    En caso de querer comprar acciones, bonos o títulos conviene evitar toda intermediación que encarezca la inversión

    Las EAFI no son en rigor corredores de Bolsa, sino asesores que cobran por su servicio. Por ello, en caso de querer comprar acciones, bonos o títulos de cualquier tipo conviene acudir directamente a los gestores de carteras o agencias de valores para evitar toda intermediación que encarezca la inversión.

    Cuánto gana un corredor de Bolsa

    Como empleado de una empresa, los corredores de Bolsa ganan un salario mensual acorde con su calificación profesional, y comisiones de acuerdo con la cantidad de operaciones que logran llevar a cabo como representantes de su empresa. Por regla general, se especializan en determinados productos y áreas, como fondos de inversión, futuros, bonos, etc., y suman a su salario porcentajes según objetivos y rendimiento pautados periódicamente conforme a la política de cada compañía.

    La compra y venta de acciones en general acarrea comisiones de compraventa en sí mismas, o de corretaje y de custodia que varían según el importe que se negocie, los gastos de los intermediarios y el mercado en que se opere. El canon de Bolsa es el más conocido de estos gastos, una cantidad que no varía de un corredor a otro. Es el monto que percibe la Bolsa por las operaciones que se realizan y se establece por rangos en función del importe:

    • Para cantidades inferiores a 30 euros no se aplica ningún canon.

    • De 30,1 a 300 euros, se pagará 1,10 euros.
    • De 300,1 a 1.500 euros, el inversor abonará 4,85 euros.
    • Así sucesivamente hasta un importe superior a 13,40 euros por cantidad invertida de más de 300.000 euros.

    Las comisiones de compraventa se aplican tanto en las operaciones de compra como en las de venta de acciones, y es un porcentaje de la cantidad invertida. Este concepto también varía según el mercado en que se opere: nacional o internacional. Normalmente se aplican dos sistemas diferentes para cobrarlas: a través de una tarifa fija, que oscila entre 7 y 30 euros para las operaciones nacionales; o con un sistema mixto, que combina una cantidad fija más un tanto por ciento del efectivo invertido, que oscila entre el 0,15% y 0,4% en las operaciones nacionales, y entre 0,15% y 0,65% en las internacionales.

    Además -aunque hay entidades que nos las cobran y su cuantía es mínima- están las comisiones de custodia y corretaje. La primera es aquélla que cobran las entidades financieras por mantener acciones en cartera, y se calcula según la cotización y posición de las acciones: puede cobrarse mensual, trimestral, semestral o anualmente. La comisión de corretaje se refiere a lo que cobran los bancos o cajas por trasladar la orden de compra de títulos de un inversor a un corredor de Bolsa, y nunca excede el medio punto porcentual del valor efectivo de la inversión.