Saltar el menú de navegación e ir al contenido

EROSKI CONSUMER, el diario del consumidor

Buscador

logotipo de fundación

Canales de EROSKI CONSUMER


Estás en la siguiente localización: Portada > Economía doméstica

Tarjetas de crédito solidarias

El titular de una tarjeta solidaria puede financiar programas sociales, donando el 0,7% de las compras realizadas electrónicamente

Img tarjetasolidaria listado Imagen: Elena A.

Un gesto tan simple y cotidiano como contratar una tarjeta de crédito puede ayudar a construir una escuela en Mali, o contribuir a financiar la investigación de una medicación eficaz contra el SIDA. Los productos financieros con fines sociales son una iniciativa muy reciente en el panorama bancario español, y destinan parte de los beneficios -el 0,7% en la mayoría de los casos- a proyectos cuyo objetivo es el desarrollo social o la ayuda a paliar determinadas enfermedades. Las tarjetas de crédito solidarias cumplen con estos objetivos, pero suscitan recelo en determinados sectores sociales contrarios a que la solidaridad se convierta en un bien de consumo. Los detractores de esta práctica expresan su rechazo arguyendo que la comercialización de la soliaridad no es más que una estrategia de marketing dirigida a fidelizar a los consumidores que tienen un mayor grado de conciencia social.

Apoyo a las ONG

/imgs/2007/12/tarjetasolidaria.listado.jpg

Unicef, Médicos Sin Fronteras, Aldeas Infantiles, Cáritas, Justicia y Paz, Fundación Mensajeros de la Paz, Cruz Roja o Ayuda en Acción… La gran mayoría de ONG son beneficiarias de una parte del gasto que realizan los titulares de tarjetas solidarias. También lo son otras organizaciones que agrupan a sectores afectados por determinadas enfermedades, como es el caso de la Fundación Síndrome de Down o la Fundación para la Fibromialgia y el Síndrome de la Fatiga Crónica.


Se puede ceder el 0,7% de los ingresos de la tarjeta a proyectos solidarios

En todos los casos, este medio de pago incorpora las prestaciones habituales de las tarjetas tradicionales como los seguros o el pago aplazado. Su emisión, en la mayoría de los casos, es totalmente gratuita durante el primer año, aunque a partir de este período hay que realizar un desembolso que oscila entre 12 y 80 euros, en función de la tarjeta que se haya contratado. Casi todas las entidades financieras disponen de alguna tarjeta que realiza aportaciones a programas sociales, y en muchos casos ofrecen una amplia gama para que el cliente se decante por aquélla que ofrezca el programa social que mejor se adapte a su forma de pensar.

La aportación económica a los programas sociales utilizando la tarjeta se puede hacer a través de dos vías: por un lado, cediendo el 0,7% de los ingresos de la tarjeta a proyectos solidarios; por otro, donando un porcentaje de la compra que se realice con este medio de pago a la ONG o Fundación a la que esté asociada la tarjeta. Uno-e, por ejemplo, comercializa la “Tarjeta Cruz Roja”, Caja Laboral distribuye la “Tarjeta Visa Medicus Mundi” y la “Visa Caritas”. Bancaja ofrece la “Bancaja Visa Voluntariado Classic”, que también destina el 0,7% de las compras a ayudas del voluntariado a través de la obra social. Caja Madrid, por su parte, comercializa la “Tarjeta Unicef Caja Madrid” en las modalidades classic y oro, y la “Tarjeta Intermón Oxfam Caja Madrid”, que incluye la exención de la cuota de alta. En ambos casos, la donación es del 0,7% de las compras que realice el titular. Lo mismo sucede con las tarjetas distribuidas por la Caixa, que incluye una amplia lista de fundaciones para colaborar a través de este producto financiero.

Paginación dentro de este contenido


Te puede interesar:

Infografías | Fotografías | Investigaciones