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Fotodepilación

Una opción cada vez más demandada por hombres y mujeres

Cera, pinzas, cuchillas, cremas y aparatos eléctricos han protagonizado hasta nuestros días el ritual al que, hasta hace muy poco, sólo se enfrentaban las mujeres para eliminar el vello. Frente a estas prácticas, el uso de nuevas técnicas como la fotodepilación atraen a hombres y mujeres a través de un eslogan tradicionalmente soñado: “depilación duradera, un sistema cómodo, rápido e indoloro”. ¿Es cierto que a través de un método como éste, similar al del rayo láser, el pelo desaparece para siempre? Antes de someterse a un tratamiento de estas características sepa que su efectividad depende de las características personales de cada paciente, determinantes en los resultados finales. Conozca las ventajas e inconvenientes de la fotodepilación, así como las precauciones que debe tomar antes de ponerse en manos de un médico especialista.

¿Depilación definitiva?

No hay duda. Diferentes especialistas en distintas técnicas depilatorias coinciden en alabar un sistema basado en una serie de aplicaciones de luz sobre la piel: la fotodepilación. “Este sistema permite olvidarte de la depilación, porque destruye el folículo piloso y por esta razón es muy difícil que se vuelva a regenerar. Es muy improbable que el pelo nazca de nuevo, sólo sucederá excepcionalmente, en cuyo caso y pasado el tiempo, los estudios constatan una considerable disminución de la densidad de la zona tratada y unos folículos de diámetro muy inferior a los existentes antes del tratamiento”, explica el doctor Fernando Blanco, director del área de medicina estética de Corporación Dermoestética.

Desde las oficinas de consumidores se demanda que, tal y como reconocen los médicos especializados en medicina estética cuando el cliente acude a sus centros, hagan público en sus cuñas y anuncios publicitarios que la fotodepilación no es efectiva en un 100% de los casos. Calificativos como “permanente” y “definitivo” deberían sustituirse por otros como “elevado porcentaje de efectividad total”, sin generalizar, matizan.

La dermatóloga del Hospital de Guadalajara, Rosa del Río, defiende la fotodepilación como el mejor sistema para eliminar y reducir el vello de todos los que se comercializan en estos momentos. De la misma opinión que ella, el doctor Jaén, jefe del servicio de dermatología del Hospital Ramón y Cajal explica que, a través de este sistema, la piel mejora ante la aparición de folículos; en aquellos casos en que el vello no crece como debe y aparece un grano que se puede llegar a infectar.

La doctora del Río señala que los peores resultados de la fotodepilación, según lo que ha podido observar en más de seis años, tienen lugar en las zonas tratadas en la cara. También, apunta, “muchas de las personas que se tratan no han acabado de desarrollarse y este hecho puede provocar alteraciones hormonales”.

Desde que las mujeres del antiguo Egipto se depilaban con una receta con sangre de animal, mezclada con cenizas y minerales cobrizos, los ungüentos y estrategias no han cesado. Las mujeres judías se depilaban mediante un hilo con el que formaban un triángulo y la preocupación de la mujer romana por mostrarse ante los hombres sin un solo pelo hizo que un médico de Roma ideara una fórmula de arsénico mezclado con fino polvo perfumado para su eliminación.

Estos son algunos precedentes de lo que se ha convertido en un excelente negocio para clínicas, salones de belleza y centros especializados en medicina estética. Y no es de extrañar, dada la creciente demanda, no sólo de mujeres, por probar nuevas técnicas. Los hombres no disimulan su preocupación por mantenerse apuestos y acudir a centros especializados para eliminar el pelo en zonas muy concretas, “sobre todo en brazos, pecho y espalda”, aseguran desde este centro especializado en estética.

Mientras que los responsables de las clínicas en las que se practica la fotodepilación aseguran que la presencia de hombres es tan habitual que pasa prácticamente desapercibida, su paso por otros salones en los que se trabaja con otras modalidades depilatorias- como puede ser la cera fría o a través de toallitas indoloras- es anecdótico. “No es frecuente ver a hombres por aquí, únicamente algún ciclista de vez en cuando y, por lo general, se compran una crema de fácil aplicación para que se la extiendan cómodamente en su casa”, comenta María P. de Benito, responsable del salón Lu, con más de 10 años de experiencia.

En el caso de las mujeres -explica el doctor Blanco- las partes más solicitadas para tratarse a través de la fotodepilación son:

  • Piernas y muslos
  • Brazos y axilas
  • Región pubiana
  • Labio superior

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