Entrevista

«La ingeniería biomédica consigue que las cirugías sean mucho más fáciles y precisas»

Yago Andrés González, ingeniero biomédico del Hospital de la Santa Creu y Sant Pau de Barcelona
Por Francisco Cañizares de Baya 7 de enero de 2026
entrevista Yago Andrés González
En un gran hospital conviven docenas de profesiones muy distintas. Todo el mundo sería capaz de enumerar muchas de ellas, pero seguro que en esa relación muy pocas personas incluirían la ingeniería biomédica. Sin embargo, se perfila como una especialidad central en los hospitales del futuro por su relación directa con la medicina personalizada y de precisión. ¿Qué hacen estos profesionales? Yago Andrés González, ingeniero biomédico del Hospital de la Santa Creu y Sant Pau de Barcelona, explica por qué su papel cobra cada vez más importancia en el sistema sanitario tanto para sus compañeros clínicos como para los pacientes.
¿Qué hace un ingeniero biomédico en un macrohospital? 

Aportar todos los conocimientos de la ingeniería clásica que se extraen de la carrera de ingeniería al mundo de la medicina. Esto se concreta en un gran campo que es la planificación quirúrgica y la fabricación de dispositivos médicos. Por otra parte, tenemos todo el mundo de la investigación médica y clínica donde se pueden volcar los conocimientos y la forma de pensar de la ingeniería. 

¿En qué se concreta ese trabajo?

Ante un caso clínico concreto en el que haya que diseñar y fabricar un dispositivo, por un lado, decidimos qué material específico se ha de utilizar y lo fabricamos, y por otro, decidimos con el equipo quirúrgico cómo se ha de llevar a cabo esa operación. En el departamento que funciona en el Sant Pau somos tres ingenieros biomédicos dedicados a esta actividad y después también hay otros ingenieros que se dedican a la parte más documental, relacionada con la regulación. Asimismo, hay un clínico que es nuestro supervisor.

¿Cómo complementa a las profesiones puramente clínicas?

Nuestra visión está más orientada al producto, mientras que la del clínico se orienta a curar al paciente de una enfermedad. Nosotros buscamos sistematizar, ver qué producto podemos generar para ayudar de una forma más genérica. 

¿Desde cuándo trabajan en los hospitales? 

La especialidad tiene más de 20 años, pero la actividad en los hospitales es más reciente. En Barcelona se imparte en tres grandes universidades: la Pompeu Fabra, la Politécnica y la Universidad de Barcelona. El programa incluye, por un lado, las materias del ámbito de la biología y clínico, y por otro, las asignaturas propias de la ingeniería, desde termodinámica hasta física y matemáticas. 

¿Cuántos pacientes se están beneficiando de su trabajo en el Sant Pau?

Estimamos que alrededor de 300 al año. Todos ellos y su entorno, una vez que ven los beneficios de la ingeniería biomédica, entienden mucho mejor la necesidad de un servicio así, aunque es cierto que la mayoría de la gente todavía desconoce nuestro papel porque está más acostumbrada a los roles clásicos de un hospital, al papel de los médicos o las enfermeras. 

bota diseño biomedicina
Imagen: Hospital de la Santa Creu i Sant Pau
¿Trabajan para todas las especialidades del hospital?

Estamos subdivididos; yo me dedico más a la parte de cirugía ortopédica y traumatológica, y también a algunas otras especialidades, como neonatología. Hay que precisar que tan importante como el diseño y fabricación de dispositivos es la planificación de la cirugía que permite a los clínicos tomar decisiones virtualmente antes de la intervención, donde sería más arriesgado tomarlas.

¿Su trabajo es la concreción de la medicina personalizada?

Sí. Aunque partamos de unas directrices que hemos ido desarrollando y que son genéricas, todo el material que fabricamos está diseñado específicamente para un paciente y la planificación de la cirugía está pensada también para ese caso concreto. 

¿Qué consecuencias tiene para el paciente? ¿Se dan menos problemas en la cirugía, permanece menos tiempo hospitalizado…?

La ingeniería biomédica consigue que las cirugías sean mucho más fáciles y precisas, más acordes con lo que el cirujano espera hacer en cada caso. Por ejemplo, en la resección de un tumor en el hueso, a partir de las imágenes de las radiografías, hacemos una guía que se adapta al hueso del paciente, de forma que el cirujano puede hacer exactamente lo que tenía planificado.

¿Cómo sería en una cirugía clásica?

En una cirugía clásica el especialista, partiendo de unas radiografías, intentará cortar el hueso por donde cree que puede estar el tumor para reseccionarlo (extirparlo). Pero si el profesional no hace lo que cree que está haciendo, el tumor vuelve a crecer y el paciente no tiene una buena recuperación. 

¿Gracias al aporte de la ingeniería biomédica se pueden hacer ahora intervenciones que antes no se podían llevar a cabo? 

Por ejemplo, antes había osteotomías de radio (el corte que se hace en el hueso) en las que la corrección de la que se beneficiaba el paciente era tan pequeña que muchas veces se descartaba la cirugía. Hoy en día esas deformidades, que producen mucho dolor al paciente, se están operando porque la intervención puede hacerse con mucha más precisión. Por otra parte, en la resección de tumores ahora pueden evitarse algunas amputaciones. Así, ante un tumor en el fémur distal, antes se amputaba la pierna; hoy en día, trata de preservarse. 

impresora 3D para ingeniería biomédica
Imagen: Hospital de la Santa Creu i Sant Pau
¿Están en la vanguardia de la medicina?

No sé si la ingeniería biomédica está en la vanguardia de la ingeniería, porque hay mucha innovación que todavía no se ha trasladado a la práctica, pero, desde luego, está en la vanguardia de la asistencia sanitaria.

A la velocidad a la que avanza la especialidad, ¿cuál puede ser la situación dentro de cinco años? 

Con todos los avances que está habiendo, dentro de cinco años veo una vida más fácil para el cirujano y para el médico en general, y mucho más beneficio para los pacientes.

¿Es cara para un hospital esta apuesta por la ingeniería biomédica? 

La respuesta es compleja porque depende de cómo se aplique y de qué innovación quieras. Nosotros ahora estamos desarrollando una fábrica para llevar a cabo toda la fabricación de dispositivos in-house (dentro del hospital), y esto nos permitirá abaratar costes y no tener que depender de proveedores externos. Nosotros tenemos docenas de casos al año, y esto, además, nos proporciona un know-how (saber hacer) interno muy desarrollado.

¿Le compensa a un hospital externalizar un servicio así?

Externalizarlo tiene un coste más elevado, y estamos hablando de miles de euros para atender casos relativamente sencillos. Hay empresas en España más avanzadas en la resolución de casos complejos que pueden cobrar decenas de miles de euros por cada uno. Están al límite de la innovación en nuevos materiales y técnicas de fabricación para dar el mejor servicio al paciente, y eso tiene un coste. 

¿Se puede decir que la ingeniería biomédica en un hospital como el Sant Pau es también una apuesta por la sostenibilidad del sistema sanitario? 

Entiendo que a la larga sí. En el Hospital Sant Pau es una apuesta estratégica. Nuestro objetivo es acumular tanto conocimiento como sea posible dentro del hospital, en vez de contratar empresas externas que se queden con ese conocimiento. Eso en un inicio es lo más importante, pero a la larga el abaratamiento de costes es sustancial. Por otra parte, este abaratamiento va a permitir proporcionar a muchos más pacientes una atención mucho mejor.

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