Saltar el menú de navegación e ir al contenido

EROSKI CONSUMER, el diario del consumidor

Buscador

logotipo de fundación

Canales de EROSKI CONSUMER


Estás en la siguiente localización: Portada > Salud y psicología > Problemas de salud

Síndrome de la fatiga crónica

Quien lo sufre se cansa más de lo habitual y necesita mucho tiempo para recuperarse de los esfuerzos realizados

  • Autor: Por
  • Fecha de publicación: lunes 5 diciembre de 2005
Img fatiga p

La incapacidad para ducharse, salir de la cama, bajar a la calle y para llevar a cabo cualquier acto cotidiano que requiera esfuerzo, además de un cansancio acusado en el tiempo, son algunos síntomas de la Fatiga Crónica. El principal problema de esta enfermedad es su detección, puesto que estos síntomas fácilmente se pueden confundir con episodios de depresión o estrés. Los expertos consideran que para que se confirme el diagnóstico de este síndrome el cansancio debe de ser tan severo que quien lo padece debe ver disminuida a la mitad su capacidad para participar en actividades ordinarias durante seis meses. Aunque en España no existe un registro que cuantifique el número de personas que padecen esta enfermedad, una aproximación cifra entre 15.000 y 90.000 el número de afectados, según estudios sobre epidemias aportados por expertos en esta cuestión.

Causas y síntomas

No se conoce con exactitud la razón por la que aparece el síndrome de fatiga crónica o afección de cansancio acusado y prolongado en el tiempo que impide a la persona que lo padece desarrollar una vida laboral, social y de relación con normalidad. Se sabe que este mal tiene mayor prevalencia entre las mujeres adultas de 30- 50 años de edad, Se sabe que este mal tiene mayor prevalencia entre las mujeres adultas de 30- 50 años de edad aunque puede manifestarse en individuos de ambos sexos y en niños y adolescentes. Las investigaciones, por tanto, se dirigen sobre todo al estudio de los factores que la pueden desencadenar, como este hecho de que predomine más entre mujeres que hombres o que haya antecedentes familiares. También se sabe que hay algunos hábitos durante la vida del paciente que predisponen a padecer este mal, como tener poca actividad o realizar poco ejercicio.

El doctor Joaquím Fernández Solá, de la Clínica Universitaria de Barcelona, afirma que el desencadenante de su aparición, en un 85 % de los casos, suele ser un episodio gripal más o menos severo o una neumonía. Este especialista asegura que se trata de virus normales que todo el mundo puede coger, pero que en algunos pacientes se comportan como virus persistentes “y dan un cuadro de mantenimiento de la afección de tal manera que pueden hacer iniciar la enfermedad”.

/imgs/2006/10/fatiga_1.jpg

También hay otras causas que pueden provocar su aparición, aparte del virus, como las intoxicaciones o el contacto con tóxicos de forma intensa o mantenida, como en el caso de los insecticidas. Un estrés altísimo, una situación de mobbing o una presión física muy intensa pueden también degenerar en esta patología. Al cansancio sin causa y desmesurado se añaden otros síntomas menores, muy variables de unos enfermos a otros. Es frecuente tener algunas décimas de fiebre, sobre todo por las tardes. También se encuentran entre las quejas más habituales los dolores de cabeza, el dolor de garganta y los dolores musculares o debilidad. Otros síntomas incluyen la aparición de ganglios en el cuello, la dificultad de concentración y las alteraciones de sueño. ¿Cómo se pone fin a esta situación?

Cristina Montené, de la Asociación Catalana de Afectados por el Síndrome de Fatiga Crónica, afirma que la persona que lo padece no recupera la energía y que la sensación de cansancio no mejora con el descanso. Montené realiza una comparación para describir esta enfermedad. “una persona juega un partido de fútbol, se ducha, descansa una o dos horas y recupera la energía; una persona con fatiga crónica no la repone, es como si se le hubiera roto la batería interior”, aclara. Según esta experta, es una situación que afecta sobre todo al estado de ánimo de los enfermos.

El principal problema es que no se trata de una enfermedad lineal, ya que los síntomas de fatiga no se manifiestan igual todos los días. Hay días en los que el paciente está mejor, por lo que se encuentra pletórico, y otros peores, en los que el cuerpo no acompaña. “Hay personas que llegan incluso descuidar su higiene, porque el mero hecho de pensar en salir de la cama les supera”, subraya.

Paginación dentro de este contenido

  •  No hay ninguna página anterior
  • Estás en la página: [Pág. 1 de 3]
  • Ir a la página siguiente: Diagnóstico »

Te puede interesar:

Infografías | Fotografías | Investigaciones