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¿Guardería o canguro?

La diferencia de precio entre recurrir a cuidadores y llevar a los niños a una guardería puede alcanzar los 500 euros al mes

  • Fecha de publicación: 24 de febrero de 2009

De cero a tres años

Imagen: Kendra Malloy

Cuatro meses. Ésa es la edad en que la mayoría de bebés comienza a balbucear, sonreír, emitir sonidos, y descubrir el mundo que le rodea. Sin embargo, es la barrera de tiempo que más temen padres y madres. Una vez pasadas las 16 semanas, el permiso por maternidad o paternidad llega a su fin, y es el momento en que se deben hacer piruetas, cuando no auténticos milagros, para compaginar los horarios de trabajo con el cuidado del aún bebé. Reducciones de jornada, cambiar el turno o solicitar un horario intensivo son algunas de las fórmulas a las que los progenitores se ven obligados a recurrir. En el mejor de los casos, los turnos de ambos cuadrarán, pero si trabajan en horarios similares, ¿quién cuida del bebé? En España viven 1.800.000 niños menores de tres años y sólo uno de cada cinco cuenta con plaza en centros de educación infantil autorizados.

Pese a que muchos padres ven en las escuelas una tabla de salvación para conciliar trabajo y familia, la realidad muestra que son pocos los centros que incluyen en sus proyectos educativos la escolarización de niños de entre cero y tres años, y los que lo hacen no consiguen abarcar el aluvión de solicitudes.

El Ministerio de Educación ha diseñado un plan de acciones que pretende crear, para 2012, un total de 300.000 nuevas plazas escolares para niños de entre cero y tres años. Hasta entonces, la mayoría de familias debe resignarse y buscar un "plan B" para atender y cuidar a los más pequeños durante el horario laboral. Las más afortunadas contarán con la ayuda de abuelos, tíos y demás familiares que echan una mano, y se convierten en una solución idónea, ya que resulta muy económica -en realidad, el coste es casi cero- para los padres y muy flexible, además de la tranquilidad que aporta saber que el niño está en manos conocidas; quizás no tan competentes como las de un profesional, pero...

Pero no todas las familias tienen esta suerte; muchas deben enfrentarse a la decisión de optar entre matricular al niño en una guardería o contratar los servicios de una persona que se encargue de cuidarlos y atenderlos. Los expertos de CONSUMER EROSKI en educación proponen que el precio no sea el único aspecto tenido en cuenta en la decisión: siempre que se pueda hacer el esfuerzo económico, las circunstancias particulares de cada familia y las propias características del niño deben ser los elementos que más peso tengan en la elección.

Precios muy dispares

Casi por inercia, lo primero que hacen los padres abocados a esta situación es solicitar plaza en las guarderías públicas que les correspondan por empadronamiento. Tras comprobar que, una a una les son denegadas, muchos se lanzan a la aventura de buscar guarderías privadas o encontrar la candidata ideal que ejerza de niñera, opciones significativamente más caras que las de matricularlo en una escuela infantil pública. CONSUMER EROSKI ha comprobado la disparidad de precios con que se encuentran los interesados en matricular al niño en una guardería pública y en una privada, y lo que supone optar por los servicios de una canguro que acuda a casa a cuidar al pequeño. En todas las opciones, se ha consultado la tarifa por cuidar del bebé en dos formatos: 4 horas al día y jornada completa, en ambos casos sin incluir servicio de "catering" ya que se ha partido del supuesto de que los padres proporcionaban la comida casera.

Pagar más no significa recibir mejor servicio, igual que una tarifa baja no debe hacer dudar sobre la calidad del cuidado

Si el niño acude a la guardería media jornada (hasta 5 horas diarias) los padres abonan 145 euros mensuales, y si permanece la jornada completa (máximo, 8 horas) la tarifa llega a 190 euros al mes. Una cantidad importante, sin duda, pero mucho menos onerosa que los 460 euros al mes que por término medio cobra una canguro que trabaja cuatro horas al día, importe que se multiplica por dos cuando la empleada cuida del niño una jornada completa. A mitad de camino quedarían los 280 euros mensuales que cobran las guarderías privadas por media jornada y los 375 euros que viene a costar la jornada completa; ambas tarifas medias, además de la cantidad que se abona una sola vez en concepto de matrícula: por término medio, unos 100 euros. Pero pagar más no significa necesariamente recibir mejor servicio, de la misma manera que una tarifa más baja no debe conducir a los padres a dudar sobre la calidad de los cuidados y atenciones que recibe del niño. Por ello, antes de dejar que el precio sea el que decida, los progenitores deben prestar atención a ciertos aspectos. Tomen nota.

Canguro o guardería: aspectos a favor y en contra

A favor:

Cuidador infantil

  • El trato hacia el niño es individualizado y lo recibe en un ambiente familiar y conocido.
  • La seguridad de que las pautas sobre alimentación, tiempo de siesta y juegos son seguidas por la canguro es muy alta.
  • Permanecer en casa evitará que el niño sufra enfermedades que se trasmiten por el contacto con otros niños.
  • La flexibilidad de horarios que puede proporcionar un cuidador es mucho mayor que la de una guardería.

Guardería

  • La guardería cubre todas las necesidades educativas básicas. Se vigila su desarrollo mental y físico.
  • Es esencial que el niño desarrolle su sociabilidad en contacto con otros niños. En la "guarde" hace amigos y aprende normas sociales.
  • El niño estará atendido por profesionales con formación en Educación Infantil.
  • Aunque el contacto con otros le hará desarrollar más enfermedades, su sistema inmune se hará más fuerte.
  • El precio puede ser un aspecto a favor, ya que las guarderías públicas son la opción más económica, seguidas de las privadas.

En contra:

Cuidador infantil

  • Encontrar y conservar un buen cuidador es difícil. Cambiar demasiado a menudo de canguro puede crear inestabilidad en el niño.
  • El coste económico es muy alto: 460 euros mensuales por media jornada y más de 900 si trabaja a jornada completa. El salario puede ser incluso mayor si la persona es titulada.
  • La sociabilización con otros niños es escasa, pero se puede paliar si el niño tiene familiares y amigos de la misma edad.
  • Los padres deben estar más pendientes del desarrollo mental y físico de su hijo, y de que el cuidador ayude a crecer al niño.

Guardería

  • El número de plazas para las guarderías públicas es escaso y las listas de espera para las privadas pueden ser muy largas.
  • Los horarios de las públicas son poco flexibles y a veces no cuadran con los que tienen algunas profesiones.
  • Si el niño tiene más de 37º de fiebre o tiene alguna enfermedad contagiosa las guarderías no se hacen cargo de ellos.
  • Los niños que van a la guardería se contagian de las enfermedades de sus compañeros, por lo que deberá pasar temporadas en casa.

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