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Permite mejorar las condiciones económicas a corto plazo, pero la letra pequeña del contrato puede esconder cláusulas abusivas
- Imagen: Sergio -
Cada día se hace más complicado llegar a fin de mes; la subida de los tipos de interés y la nueva situación de crisis que se vive en España hacen que muchas familias españolas vivan más endeudadas que antes. Pagar mensualmente la letra del coche, de la hipoteca, los recibos de luz, teléfono y el crédito contraído para, por ejemplo, reformar el baño es un gran peso que soportan muchos ciudadanos. A esta nueva realidad se suma el cambio en los hábitos de consumo vivido en los últimos años, que ha provocado que la montaña de gastos crezca a medida que pasa el tiempo, y muchas empresas han empezado a beneficiarse de la situación ofreciendo la reunificación de deudas, un servicio que en apariencia presenta ventajas para los consumidores, pero en cuya "letra pequeña" pueden esconderse cláusulas abusivas. El mejor consejo que se le puede ofrecer a una persona que se encuentre en estas difíciles circunstancias es que trate de unificar sus deudas en su propio banco negociando a la baja comisiones e intereses.
La reunificación de deudas que ofrecen algunas empresas y pocos bancos o cajas consiste en agrupar todos los créditos que acumula una misma persona en uno solo de tipo hipotecario, con lo cual la deuda se convierte en única. La consecuencia de este agrupamiento es que el pago mensual se reduce considerablemente. Es posible que créditos personales con intereses de hasta el 8%, o créditos rápidos al 20% pasen a agruparse en un préstamo único cuyo interés sea del 4%. Sin embargo, la deuda se prolonga mucho más en el tiempo; es decir, que las deudas que antes eran a corto plazo pasan a ser a largo plazo.
Con la reunificación de las deudas el pago mensual se reduce de manera considerable, pero se prolonga en el tiempo
Cualquier persona puede solicitar una unificación de deudas; el único requisito es tener un inmueble en propiedad, aunque sobre éste pese una hipoteca. Entre quienes ofrecen este producto es posible encontrar algunos bancos y cajas que lo hacen de manera puntual, pero en la mayoría de los casos se trata de empresas privadas. Estas últimas no son entidades financieras y no dependen del Banco de España, lo que implica que no están sujetas a ningún control por parte de esta entidad, por lo que sus garantías son mucho menores. Además, no hay ninguna ley específica que regule la materia y son numerosos los casos de publicidad engañosa y promesas de dinero fácil que no se corresponden en absoluto con la realidad.
Disponer de una mayor liquidez es la ventaja más importante de este tipo de servicio. Al disminuir la cuota mensual, el consumidor dispone de más dinero para gastar al mes. Una ventaja añadida en el caso de las empresas privadas es que éstas ofrecen la posibilidad de unificar las deudas aunque el solicitante sea moroso, hecho que no se da cuando el solicitante es un banco o una caja, y el consumidor tiene más tiempo para conseguir el dinero que necesita. Al haber tantas entidades que ofrecen unificación de deudas -no hay más que buscar en Internet, en la prensa diaria, o incluso en los anuncios de la televisión- la competencia es mayor, y el cliente podrá elegir la que le ofrezca mejores condiciones. También suele ser habitual que, al contratar este producto, el consumidor pueda elegir el plazo que mejor se ajuste a su situación particular.
Pero los inconvenientes que pueden derivarse de esta práctica no son menos importantes y es que, aunque la cuota mensual se reduce, los costes se amplían, ya que hay que hacerse cargo de los gastos que supone la cancelación de los antiguos créditos y de la apertura del nuevo, además de pagar las cuotas de intermediación. Por ello, debido a los gastos que conllevan los trámites, la deuda total resulta al final mucho mayor que la que se tenía contraída.
La cuota mensual se reduce, pero hay que afrontar gastos de cancelación de los antiguos créditos y de la apertura de nuevo, y pagar las cuotas de intermediación
Otra de las cuestiones sobre las que debe cerciorarse el consumidor es la posibilidad de seguir pidiendo créditos una vez solicitada la reunificación, y es también de suma importancia asegurarse de tres cuestiones fundamentales en el momento de firmar uno de estos contratos:
La firma del contrato que implica la reunificación de deudas conlleva los siguientes gastos:
Según el estudio elaborado por FACUA en 2007 sobre reunificación de deudas, las principales conclusiones que deben tener en cuenta los consumidores son las siguientes: "el contrato de reunificación de deudas es caro, aunque puede aliviar de una forma temporal una determinada situación económica. No obstante, le está generando al usuario una serie de gastos que tendrá que asumir en el futuro".
Un error al contratar esta operación podría agravar en un futuro la situación de endeudamiento
"Además -incluye el informe- hay que darse cuenta de que se está alargando el plazo de financiación de unos bienes por un tiempo que no coincide con la vida real de los mismos. Se podría estar pagando la cuota del coche o del curso de enseñanza durante treinta años, por lo que habrá un momento en el que el consumidor se verá en la obligación de contratar nuevos préstamos (coche nuevo, muebles, otro curso...) y la reunificación de deudas que se había realizado dejaría de tener sentido, ya que las cuotas volverían a pesar sobre la nómina". Por esta razón, es aconsejable realizar un estudio adecuado sobre la conveniencia de la contratación de una reunificación de deudas para cada caso concreto ya que un error en este aspecto podría agravar en un futuro la situación de endeudamiento.
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