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Ante cualquier duda sobre el material o el quilataje de una joya, se puede acudir a laboratorios oficiales que certifican si cumple con las normas legales imprescindibles para su venta al público
La elección del oro como regalo, ya sea en forma de collares, anillos, pendientes, pulseras o relojes está aumentando a pesar de su precio. El 63% de los españoles adquieren a lo largo de su vida joyas, piezas de platería y relojes por valor de hasta 1.083 euros. La calidad y el diseño del trabajo de orfebrería son dos de los factores que más influyen en su coste, así como las tendencias de la moda. Pero también resulta decisivo en el precio final el quilataje del oro con el que se fabrica la pieza, esto es, el grado de pureza del preciado elemento.
'No todo lo que brilla es oro', reza un popular adagio. Por ello, antes de comprar una joya de oro, conviene preguntar sobre la calidad del metal con el que se ha fabricado. En España la compra de oro se mantiene en alza y su elección como regalo, ya sea en forma de collares, anillos, pendientes, pulseras o relojes, es cada vez más frecuente. Según la Asociación Española de Joyeros, Plateros y Relojeros, un organismo que cuenta con 12.000 asociados en todo el país, el 63% de los consumidores españoles adquieren a lo largo de su vida joyas, piezas de platería y relojes por valor de hasta 1.083 euros, partiendo de un valor único mínimo de 15 euros. El 22% de estos consumidores compra joyas hasta por un valor de 3.906 euros y el 15% restante tiene el poder adquisitivo para elegir piezas de mayor precio. La admiración que despiertan la calidad y el diseño del trabajo de orfebrería son factores que influyen en el coste de una pieza, así como las tendencias de la moda. Pero en el caso del oro los precios también dependen del grado de pureza del oro con que la pieza haya sido fabricada, explican desde la Asociación Nacional de Joyeros.
Conviene recordar que a las piezas se les pone precio de acuerdo al valor exclusivo del metal con el que están elaboradas y de acuerdo a las piedras preciosas que contienen. El hecho de que la compra del oro esté inspirada en necesidades mucho más atávicas y sentimentales que en prácticas y funcionales hace que su precio sea sumamente variable, razón por la cual se aconseja visitar varios establecimientos de joyería antes de cerrar una transacción, ya que así podremos comparar distintos precios, ofertas y su nomenclatura. ¿Qué quiere decir oro en estado puro, por ejemplo?
El oro en estado puro (al 100%) es el de 24 quilates. Pero el oro puro resulta demasiado dúctil y blando, por lo que usualmente no se fabrican piezas de joyería con este quilataje. Los fabricantes de oro emplean el oro de 24 quilates para fundirlo con otros metales, como la plata, el paladio o el cobre, entre otros, que le aportan dureza y solidez. Según explica la Directora del Programa de Gemología de la Facultad de Geología de la Universidad Complutense, Victoria López Acevedo, el quilate que tenga una joya de oro indica el grado de pureza de la misma.
El quilate que tenga una joya de oro indica el grado de pureza de la misma
La palabra 'quilate' es de origen árabe, y significa en esta lengua 'semilla de haba', ya que en la antigüedad ésta fue usada para medir el peso del oro y de otras piedras preciosas.
El mayor o menor porcentaje de las aleaciones que contenga una pieza de oro es lo que determina su quilataje, y uno de los factores que definitivamente influyen en su precio. El oro de 18 quilates, el más utilizado en España, contiene un 75% de oro puro y un 25% de otros metales, según la Asociación Española de Joyeros, Plateros y Relojeros.
Respecto a los precios, un gramo de oro puro (de 24 quilates) cuesta 17 euros cuando se comercializa como materia prima para alearse con otros metales con el fin de fabricar joyas. Una pieza de oro de 18 quilates (que contiene un 75% de oro puro) que pese 10 gramos contendrá 7,5 gramos de oro puro, lo que equivale a 127,5 euros (17 multiplicado por 7,5). Además de los quilates, el grado de pureza del oro puede expresarse con la frase 'ley de oro'. Al oro de 18 quilates también se le conoce como 'oro de primera ley' y el precio de las joyas fabricadas con este material varía a su vez de acuerdo con el metal con que se encuentre aleado.
Precisamente, estas aleaciones son las que determinan que una pieza de oro se conozca como oro blanco u oro rojo. El más noble y costoso de los metales con que se funde el oro puro (el de 24 quilates) es el paladio, que lo aclara y le aporta un tono blancuzco, transformándolo en lo que se conoce como 'oro blanco'. Algo similar sucede cuando se emplea la plata para la aleación, aunque el oro blanco paladiado tiene un valor superior al argentado. La mezcla del cobre con el oro puro le da a éste un tono rojizo, produciendo lo que se conoce como 'oro rojo', que tiene un valor inferior al oro blanco, aunque posea el mismo quilataje.
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