Saltar el menú de navegación e ir al contenido
Canales de EROSKI CONSUMER
Secciones dentro de este canal: Medio ambiente
Los incendios forestales, provocados en su mayoría por el ser humano, se podrían evitar con unos sencillos consejos
- Imagen: Daniel Veselov -Los incendios forestales han arrasado este año más del doble de superficie que en 2011 y se han cobrado la vida de varias personas. El 95% de los fuegos forestales son provocados por el ser humano, en su gran mayoría por negligencias. A continuación se ofrecen unos sencillos consejos que podrían evitar estas catástrofes o, cuando menos, minimizar sus consecuencias.
En un espacio natural siempre es bueno seguir unos consejos para ser más ecológicos y, más aún, para evitar un incendio forestal. Abandonar residuos como botellas y objetos de cristal (actúan como una lupa), papeles u otro material combustible puede acabar en tragedia. Especialmente peligroso es fumar en el bosque o en sus alrededores: no se deben arrojar colillas o cerillas, ni siquiera a la carretera por la ventanilla del coche, porque el viento puede transportarla y activarla. Lo mejor es no fumar, pero si no se puede evitar, usar un recipiente para las cenizas, apagar bien la colilla y recogerla.
El 95% de los incendios forestales son provocados por el ser humano, en su gran mayoría por negligencias
Entre el 1 de junio y el 1 de noviembre es la época de mayor riesgo de incendios y sobre todo, el mediodía y el atardecer y los fines de semana de julio y agosto. Cualquier pequeña chispa o llama pueden causar un desastre. Por ello, no hay que hacer fogatas o barbacoas ni quemar rastrojos o demás restos agroforestales.
En las zonas de riesgo de incendio hay que ser muy precavido. Ecologistas en Acción recomienda que en las viviendas de dichos lugares no se pongan setos de especies que ardan con facilidad (arizónicas, cipreses, etc.), no se construyan barbacoas en sus límites, o no utilizarlas en los días de viento y de mayor riesgo, y depositar los residuos en los contenedores o vertederos habilitados. Sus propietarios deberían aprobar un plan de autodefensa (instalar depósitos de agua e hidrantes en las calles, mantener los caminos aledaños despejados de vehículos y vegetación, etc). Las personas que salgan a la naturaleza deberían conocer bien el entorno y los diferentes caminos, no salirse de los lugares señalizados e intentar ir por zonas con visibilidad.
Los coches o cualquier otro vehículo de combustión deberían aparcarse en aparcamientos habilitados o, al menos, en zonas despejadas de pastos o matorral. El tubo de escape en contacto con matorrales secos podría generar un incendio. Y no hay que utilizar desbrozadoras, motosierras o cualquier otro aparato mecánico que pueda provocar chispas o calor intenso.
La prevención mediante una correcta gestión forestal evitaría los grandes incendios forestales, según Raúl de la Calle, del Colegio Oficial de Ingenieros Técnicos Forestales. Sin embargo, solo el 13% de las masas forestales de España lo posee, según este experto.
El 95% de los fuegos forestales son provocados por el ser humano, en su gran mayoría por negligencias. Concienciarse de los riesgos y las consecuencias de un incendio forestal puede ser la mejor forma de acabar con ellos. También es importante asumir una actitud activa: compartir con las personas cercanas los consejos para evitar un incendio, avisar a las autoridades públicas de vertidos en el monte y retirar residuos susceptibles de provocar un fuego, apagar bien fogatas abandonadas, etc.
La normativa medioambiental se debería aplicar en todo su rigor contra quienes provocan incendios forestales. Asimismo, se necesitan más medios humanos y técnicos para impedir estos delitos o al menos que no queden impunes, así como para extinguirlos con el menor impacto posible.
Si se ve un incendio o una columna de humo, el tiempo es vital: hay que telefonear de inmediato al 112 de Emergencias o al 062 de la Guardia Civil y dar el mayor número de datos posibles. Para que el incendio no nos dañe, es esencial huir lo más deprisa posible en contra de la dirección del viento o por un lateral, nunca ladera arriba ni hacia barrancos u hondanadas, buscar un claro y si se va en coche, cerrar las ventanillas. Si se colabora en las labores de extinción, no hay que quedarse solo y hacer siempre caso a los expertos o personal autorizado.
Fuera de la época de incendios, hay que solicitar permiso para la quema de residuos forestales y hacerlo con las debidas precauciones. Los campistas que quieran hacer una fogata o una barbacoa, tienen que encenderlas solo en lugares permitidos (nunca debajo de árboles) y prepararlas bien para que no se descontrolen (en las fogatas de acampada, hacer un pozo para que queden un poco hundidas en la tierra, colocar piedras alrededor, despejar hojas y ramas, alejarlas de lugares con viento, o tener cerca recipientes con agua). Para apagarlas, usar abundante agua en el centro y alrededor y remover las cenizas para comprobar que estén apagadas.
Los comentarios de EROSKI CONSUMER están moderados para asegurar un diálogo constructivo entre los usuarios, por lo que no aparecerán inmediatamente.
Aquí explicamos qué criterio seguimos para publicar comentarios. Aquellos usuarios que no sigan estas normas de cordialidad no verán sus opiniones en nuestra web:
Eroski Consumer no se hace responsable de las opiniones vertidas por los usuarios.
Eroski Consumer es un producto informativo de Fundación Eroski. Cualquier comentario sobre la marca Eroski debe dirigirse a la Atención al Cliente de Eroski.
Relacionadas con este artículo:
Más incendios forestales
Consecuencias ecológicas de los incendios forestales
Impacto de los incendios en la salud
Medusas: cómo evitarlas y qué hacer si nos pican
El león ya no es el rey de la selva
Enciclopedias sobre medio ambiente en Internet
Raúl de la Calle, Colegio Oficial de Ingenieros Técnicos Forestales
Doce consejos para ser ecológicos en la naturaleza
Día Mundial contra la Desertificación y la Sequía
En EROSKI CONSUMER nos tomamos muy en serio la privacidad de tus datos, aviso legal. © Fundación EROSKI