Cómo hacer frente a la emergencia climática en los Pirineos

La cordillera pirenaica se calienta un 30 % más rápido que la media mundial. Un informe europeo propone 16 medidas urgentes para revertir esta situación
Por Sonia Recio 22 de noviembre de 2025
cambio climático en los pirineos
El macizo pirenaico atraviesa una situación crítica como consecuencia del cambio climático, cuyos efectos son cada vez más evidentes y severos. Incendios de gran intensidad, prolongadas sequías y fenómenos meteorológicos extremos golpean con fuerza esta región, lo que pone en riesgo tanto su biodiversidad como el bienestar de las comunidades que la habitan. Esta advertencia se recoge en el dictamen técnico del proyecto europeo LIFE-SIP Pyrenees4Clima, liderado por el Observatorio Pirenaico del Cambio Climático (OPCC) y respaldado por 46 entidades científicas y administrativas. El informe propone 16 medidas para fortalecer la prevención y mejorar la preparación frente a incendios de gran magnitud y otros eventos climáticos adversos en la zona.

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Los Pirineos, en alerta roja

El calentamiento global avanza a un ritmo preocupante, con un incremento medio de 0,26 °C por década en los últimos años. Los Pirineos se encuentran especialmente expuestos: su temperatura ha aumentado 1,9 °C desde 1960, lo que representa un ritmo de calentamiento un 30 % superior al promedio mundial.

Este fenómeno ha intensificado la frecuencia y gravedad de los incendios forestales y ha propiciado sequías extremas, elevando la vulnerabilidad de los ecosistemas y de las comunidades locales. Además, el abandono rural agrava la situación, debilitando los sistemas tradicionales de gestión del territorio y la capacidad de respuesta ante emergencias climáticas.

Una estrategia para resistir en la zona

Ante el creciente impacto del cambio climático en la cordillera pirenaica, el proyecto europeo LIFE-SIP Pyrenees4Clima, liderado por el Observatorio Pirenaico del Cambio Climático (OPCC) y respaldado por 46 instituciones científicas y administrativas de Cataluña, Aragón, Navarra, Euskadi, Nouvelle-Aquitaine, Occitanie y Andorra, ha elaborado un dictamen técnico con medidas concretas para afrontar los desafíos climáticos en la región.

Este proyecto forma parte de la Estrategia Pirenaica de Cambio Climático (EPiCC), la primera iniciativa transfronteriza europea centrada en zonas de montaña. Su propósito es construir una respuesta sólida y coordinada ante los efectos del calentamiento global, con cuatro objetivos clave:

  • Fortalecer la resiliencia ecológica y social
  • Adaptar la economía local a los nuevos escenarios climáticos
  • Preservar los recursos naturales
  • Impulsar una gobernanza colaborativa, involucrando a la ciudadanía, los sectores económicos y las autoridades regionales

El dictamen se fundamenta en experiencias reales obtenidas a través de 33 proyectos piloto desplegados desde 2024 a lo largo de la cordillera. Estas iniciativas han permitido validar estrategias sobre el terreno y generar conocimiento científico clave para una acción climática eficaz, contextualizada y adaptada a las particularidades del territorio.

ganadería en los pirineos contra el cambio climático
Imagen: PHILIPPE SERRAND

Incendios de sexta generación: una amenaza sin precedentes para los Pirineos

Según datos del Sistema Europeo de Información sobre Incendios Forestales (EFFIS), durante el pasado verano el fuego arrasó más de un millón de hectáreas en la Unión Europea, de las cuales 400.000 (el 40 %) se localizaron en España. Los nuevos incendios, clasificados como de sexta generación, presentan características especialmente preocupantes: son autónomos y convectivos, capaces de generar sus propias tormentas y alterar las condiciones atmosféricas. “Son prácticamente imposibles de detener”, advierte el dictamen técnico.

En los Pirineos, la situación durante el verano fue especialmente crítica. Dos olas de calor consecutivas, que batieron récords históricos en la península ibérica y el sureste de Francia, desencadenaron incendios de una intensidad y comportamiento sin precedentes.

Las proyecciones climáticas no ofrecen un horizonte alentador. Los modelos apuntan a un aumento sostenido del riesgo meteorológico de incendios en el espacio pirenaico transfronterizo. Se prevé que estos fenómenos sean más prolongados, más intensos y potencialmente capaces de generar tormentas de fuego, lo que exige una respuesta urgente, coordinada y basada en el conocimiento científico.

prevención de incendios forestales
Imagen: Marek Piwnicki

🔥 Falta de conciencia social: un factor clave en el riesgo de incendios

El dictamen técnico también subraya que el cambio climático no puede abordarse sin una gestión activa y sostenible del territorio. La desaparición progresiva de las prácticas agropastorales tradicionales y la escasa gestión forestal han favorecido una continuidad vegetal que actúa como combustible, multiplicando el riesgo de incendios de gran magnitud.

A esta situación se suma una baja percepción social del peligro: entre el 80 % y el 95 % de los incendios en la región pirenaica tienen origen humano. La mayoría están provocados por quemas agrícolas no autorizadas, conflictos de uso del suelo o negligencias.

Ante esta realidad, el dictamen propone reforzar la educación ambiental, mejorar la formación técnica y fomentar la creación de redes de voluntariado forestal y comunitario. Estas acciones son clave para reconstruir el vínculo entre las comunidades y el paisaje, y para promover una cultura de corresponsabilidad en la prevención y gestión del riesgo climático.

Cooperación sin fronteras para emergencias compartidas

Reforzar la coordinación transfronteriza frente a las emergencias climáticas, especialmente en las zonas de mayor riesgo, es también vital. Entre las propuestas del informe elaborado por los expertos destaca la creación de un “Protocolo Pirenaico de Incendios Forestales”, capaz de armonizar la respuesta operativa entre España, Francia y Andorra, así como el desarrollo de una plataforma común de datos climáticos en tiempo real para anticipar olas de calor, sequías y otros fenómenos extremos.

En paralelo, se plantea la adaptación de los calendarios de vigilancia y extinción a las nuevas temporadas de riesgo, cada vez más largas e impredecibles. También se propone la aplicación de Soluciones Basadas en la Naturaleza (NBS) para restaurar suelos degradados, reducir la escorrentía y frenar la erosión tras los incendios.

16 claves para actuar en los Pirineos

Estas son las 16 recomendaciones concretas que recoge el “Dictamen ante los riesgos naturales climáticos en los Pirineos” con el fin de fortalecer la resiliencia del territorio y mejorar la respuesta ante emergencias climáticas:

  • Fomentar la estructura del paisaje en mosaico, promoviendo una distribución heterogénea de ecosistemas, hábitats y usos del suelo que reduzca la continuidad vegetal y el riesgo de incendios.
  • Reactivar y consolidar el uso agroganadero extensivo a escala regional como herramienta de gestión territorial y prevención.
  • Revisar y adaptar los sistemas de ayudas al sector primario (PAC, fondos estatales y autonómicos) para favorecer prácticas sostenibles y resilientes.
  • Implementar un Protocolo Pirenaico de Emergencias Forestales con interoperabilidad de datos.
  • Desarrollar protocolos específicos de seguridad ante fenómenos de piroconvección, con enfoque transfronterizo.
  • Formar y capacitar a profesionales y voluntarios, tanto a nivel local como supramunicipal, en prevención y gestión de riesgos.
  • Mantener un sistema de alerta temprana con datos de alta resolución y validación local.
  • Adaptar los calendarios de vigilancia y extinción a las nuevas temporadas de riesgo, más largas e impredecibles.
  • Diseñar planes de gestión forestal integrados y participativos, aplicables a escala de paisaje.
  • Impulsar planes municipales de autoprotección multirriesgo, adaptados a las características de cada territorio.
  • Favorecer el uso del ganado extensivo en infraestructuras de protección contra incendios.
  • Impulsar proyectos piloto con rebaños concejiles, vecinales y sistemas mixtos.
  • Aplicar Soluciones Basadas en la Naturaleza (NBS).
  • Implementar programas oficiales de formación reglada y educación ambiental permanente.
  • Activar una gobernanza multinivel a escala local, regional y pirenaica.
  • Crear un sistema de aprendizaje compartido tras los eventos, que permita extraer lecciones y mejorar la preparación ante futuros riesgos.
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