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Los padres deben hablar del tema con naturalidad y resolver las dudas desde la infancia
¿Recuerda la cara que se le quedó cuando su hija le preguntó por primera vez de dónde venían los niños? ¿Fue usted capaz de disimular su nerviosismo y ofrecer una respuesta que la pequeña puediera comprender? Hablar de sexo con los niños es una de las asignaturas pendientes de los progenitores, preparados para explicarles qué es Internet pero incapaces de charlar con ellos sobre cuestiones tan fundamentales para el desarrollo personal como el sexo. Los expertos apuestan por resolver las dudas desde la infancia y con naturalidad, pues está demostrado que los niños que más saben, cometen menos imprudencias en sus relaciones y valoran más la afectividad.
Muchos padres están convencidos de que dar demasiada información a los niños puede suponer lanzarles a sus primeras experiencias sexuales. Sin embargo, diversos estudios parecen confirmar justamente lo contrario: aquellos chicos que poseen más información toman mejores decisiones y no se sienten presionados para mantener relaciones sexuales.
"El problema llega cuando un adolescente no ha mantenido el suficiente grado de comunicación con sus padres y le oculta estas experiencias, puesto que no estará preparado para afrontar las consecuencias, como posibles embarazos o contagio de enfermedades de transmisión sexual. Entonces los padres se sorprenderán al descubrir que su hijo no es como pensaban", alerta el presidente de la Federación Española de Sociedades de Sexología, Francisco Cabello.
Los sexólogos coinciden en aportar una serie de consejos para los progenitores en lo que no se debe hacer:
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