Saltar el menú de navegación e ir al contenido
Desde hace años se enfrenta a una situación preocupante de hambruna, pobreza y mortalidad infantil

La preocupación por la crisis económica parece haberse colado en todos los rincones del mundo. ¿En todos? Algunos países lo pondrían en duda. Porque existen zonas, más de una, que siempre están en crisis. En su caso las épocas de recesión son simplemente un punto y seguido. Hambre, guerras, pobreza, enfermedades, mortalidad infantil... Ésta es la fotografía diaria del Cuerno de África.
Siempre está en crisis, pero en contadas ocasiones centra la atención que se merece. El Cuerno de África, una de las zonas más pobres del mundo, sabe muy bien lo que es una época de recesión porque la vive desde hace ya demasiado tiempo. Recibe su nombre de la forma triangular que adoptan los países que lo componen. Un puzle de precariedades, un suma y sigue, al que cada pieza aporta unas estadísticas a cuál más preocupantes.
Se sitúa en África oriental, sostenido por Somalia, Djibouti, Eritrea, Etiopía, Sudán y parte de Kenia. Todas estas zonas se enfrentan a una situación de caos que afecta a la población en general. Sin distinciones. Según Unicef, el Cuerno de África está " al borde del desastre" debido a la sequía, los conflictos, la subida del precio de la energía y de los alimentos, las enfermedades y una alta tasa de pobreza de la que pocas personas escapan.
Mortalidad infantil. Se estima que uno de cada cinco niños del Cuerno de África está en riesgo de muerte por malnutrición. Por ello, casi de manera continua, Unicef reclama acciones urgentes para evitar una crisis humanitaria en la región. Sus datos indican que Etiopia y Somalia son los países más afectados, "pero hay áreas de Eritrea, Djibouti, Kenya y Uganda que muestran los mismos síntomas". A pesar de todo, los datos del pasado mes de septiembre indican que la tasa de mortalidad de menores de cinco años en Eritrea disminuyó en un 52% entre 1990 y 2007.
Malnutrición. Somalia se lleva la peor parte. Los conflictos internos y los periodos de sequías e inundaciones contribuyen a unas tasas elevadas de malnutrición aguda, por encima del 20%. Se considera que a partir de una tasa del 15% -Uganda también la supera- el país se enfrenta a una situación severa de malnutrición permanente. Las estimaciones oficiales apuntan a unos 75.000 niños severamente malnutridos.
Sequía. En Etiopía, la sequía y los conflictos internos arrojan un balance de millones de personas afectadas por la inseguridad alimentaria. En Kenia, más de un millón de personas necesita asistencia alimentaria urgente. La tierra árida y semiárida del norte cronifican la situación, ya que los pastores apenas pueden mantener al ganado. A esta situación, se une la de unos 77.000 desplazados internos que tuvieron que abandonar sus granjas e interrumpir el ciclo agrícola.
Enfermedades. La malaria, la neumonía, la diarrea aguda, el cólera y otras infecciones causan estragos en esta región del continente africano. La principal víctima es la infancia de las zonas más pobres, a quien la malnutrición extermina buena parte de sus defensas y pone en riesgo las posibilidades de supervivencia.
¿Hay solución? Para Unicef, la respuesta viene de la acción coordinada entre la comunidad internacional, los donantes y los gobiernos de la región. Sólo así se logrará "frenar y revertir la tendencia que augura otro desastre humanitario de gran envergadura", advierte. Esta organización apuesta por respuestas efectivas y a tiempo. "Se necesitan acciones y recursos para asegurar suministros de ayuda y servicios básicos", reclama.
Contar con una vivienda en el Cuerno de África es complicado. Un buen número de personas habitan en los campos de refugiados y asentamientos habilitados por el ACNUR tras los conflictos que enfrentaron, a finales de los años 70, a Etiopía y Somalia. Otra buena parte de la población la conforman los pastores nómadas que se desplazan de un lado a otro. De ellos, unos 19,5 millones de personas, aproximadamente el 40% sobrevive con menos de un dólar al día.
Los pastores están tan acostumbrados a este modo de vida, que algunas ONG que intervienen en la zona han optado por implantar programas móviles de salud y educación, en lugar de que la población adopte una vida sedentaria. En Etiopía, Save the Children atiende a casi 900.000 personas. Facilita a los padres los medios para trabajar y ganar un sustento, proporciona agua potable, alimentos de emergencia y ofrece atención sanitaria a los menores que sufren malnutrición, además de distribuir medicinas veterinarias y alimentos para el ganado.
En tiempos de crisis se toman decisiones que pueden ser fatales para los menores: matrimonios tempranos, abandono escolar o separaciones familiares
Esta organización también se encarga de asesorar a las familias para evitar que tomen decisiones que, "en tiempos de crisis, pueden ser fatales para sus hijos". Es en estos momentos cuando se acuerdan matrimonios tempranos entre adultos y niñas que apenas han llegado a la adolescencia, la explotación infantil se intensifica, se reduce el número de comidas diarias para ahorrar, se produce un mayor número de separaciones familiares y aumenta la tasa de abandono escolar.
Respecto a las enfermedades, Intermón Oxfam realiza tareas de saneamiento, acceso y distribución de agua para evitar la propagación de infecciones derivadas de la escasez de este recurso. La falta de agua alimenta las epidemias y favorece la muerte del ganado, principal sustento de cientos de familias. Etiopía, Kenia y Somalia son los puntos prioritarios de atención, donde se trata de contrarrestar los efectos de la sequía y preparar a estas zonas ante futuros nuevos desastres.
En CONSUMER EROSKI nos tomamos muy en serio la privacidad de tus datos, aviso legal. © Fundación EROSKI