El impacto de las empresas en el bienestar de la infancia

Todas las empresas influyen de una u otra manera en la vida de niños, niñas y adolescentes; sin embargo, 7 de cada 10 compañías en España no tienen en cuenta la perspectiva de infancia en su estrategia y actividad
Por UNICEF Comité País Vasco 28 de septiembre de 2026
impacto empresarial en la infancia
A menudo pensamos que el bienestar de niños, niñas y adolescentes depende principalmente de la familia, la escuela o las administraciones públicas. Sin embargo, las empresas también desempeñan un papel relevante en su desarrollo y calidad de vida, aunque la infancia siga siendo la gran ausente en las decisiones de las compañías. Porque eso tiene su impacto, como veremos a continuación.

Los últimos datos obtenidos por UNICEF España en el estudio ‘Todas las empresas impactan en la infancia‘ dan buena cuenta de ello. Tras analizar 75 compañías de 10 sectores representativos de la economía española, concluyen que 7 de cada 10 empresas no tienen en cuenta a los niños, niñas y adolescentes ni en su política empresarial ni en su modelo de negocio.

Y eso que el impacto que tienen en la infancia va mucho más allá del consumo: a través de los productos y servicios que utilizan, de la publicidad que reciben, de las condiciones laborales de sus familias o incluso del impacto ambiental derivado de la actividad económica. También tiene lugar en los entornos digitales, por medio del uso de datos, el impacto ambiental y la relación con las familias y con las comunidades.

Todas las empresas impactan en la infancia

Según el estudio de UNICEF España, las compañías han avanzado mucho en materia de derechos humanos, sin embargo, tienen una asignatura pendiente: los derechos de los niños, niñas y adolescentes.

El informe reconoce que todas las empresas, sea cual sea su sector de actividad, tienen un impacto en la infancia y muestra, además, diferencias claras entre sectores.

Por un lado, los mejores resultados se concentran en los más regulados o con una relación más directa con la infancia, como los sectores de la energía, el consumo o la salud. En cambio, sectores como el turismo, la tecnología y el gaming, la estética o el textil presentan un mayor recorrido. Cuanta más exigencia normativa o contacto directo con niños y niñas presente el sector de actividad, más avanzan las empresas en materia de derechos de infancia y adolescencia.

Asimismo, el informe revela una diferencia significativa entre las declaraciones de compromiso y las acciones concretas. Aunque muchas compañías han incorporado principios relacionados con los derechos humanos y la sostenibilidad, son menos las que han trasladado esos compromisos a medidas específicas dirigidas a proteger y promover los derechos de la infancia.

tiempo de calidad con los peques
Imagen: Oksana Maizhara

¿Cómo impacta la empresa en el entorno familiar?

Uno de los ámbitos donde el impacto empresarial resulta más evidente es el entorno familiar. Las políticas laborales y las medidas de conciliación influyen directamente en la vida cotidiana de las familias.

La posibilidad de dedicar tiempo de calidad a los hijos e hijas, atender necesidades de cuidado o compatibilizar responsabilidades personales y profesionales depende, en gran medida, de las condiciones laborales de cada compañía. Aunque muchas empresas disponen ya de iniciativas orientadas a favorecer la conciliación, pocas evalúan de forma sistemática cómo estas contribuyen al bienestar de los hijos e hijas de sus personas trabajadoras, ni cómo podrían adaptarse mejor a sus necesidades.

Asimismo, las prácticas en torno al empleo joven, el trabajo infantil y las condiciones exigidas a proveedores afectan al desarrollo de los niños, niñas y adolescentes y su transición a la vida adulta.

El impacto en la protección de la infancia

La infancia y adolescencia están presentes en la actividad empresarial también como personas consumidoras o usuarias de sus servicios y forman parte de las comunidades donde operan. Pero el impacto del modelo de negocio en la infancia rara vez se identifica y gestiona de forma sistemática.  

Por un lado, el diseño de productos, los procesos de producción y las políticas de compras generan impactos directos en la vida de niñas, niños y adolescentes, tanto por las condiciones en la cadena de valor como por la adecuación y seguridad de los productos y servicios cuya calidad puede afectar directamente al ejercicio de sus derechos. A su vez, las políticas de comercialización, marketing y distribución inciden en sus hábitos y desarrollo, así como en decisiones que tienen impacto en su vida. 

protección de los derechos de la infancia
Imagen: Elisabeth Sachse-Grimm

Por otro lado, las medidas de prevención de riesgos y vulneraciones que toman las empresas pueden condicionar su influencia en la salud física y mental de la infancia, en relación a la propia oferta de productos y servicios, pero también sobre el impacto de sus actividades en el medio ambiente.

El impacto también se refleja en el reconocimiento de la infancia y la juventud como grupos de interés, lo que condiciona su participación y la incorporación de sus necesidades en las decisiones empresariales. 

Las empresas pueden ser parte de la solución

En la actualidad, el desafío para las empresas no pasa necesariamente por crear nuevos mecanismos de gestión, sino por integrar de manera más clara y efectiva la protección de los derechos de la infancia dentro de las estructuras y políticas que ya existen.

Los niños, niñas y adolescentes constituyen un colectivo esencial de la sociedad, pero también uno de los más vulnerables, y la actividad empresarial les influye de forma directa. Reconocer esta realidad permite transformar esa influencia en una oportunidad para construir modelos de negocio más responsables, sostenibles y comprometidos con el bienestar de las futuras generaciones.

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