Un legado que va más allá de los bienes materiales
Lejos de lo que pueda pensarse, el testamento solidario no está reservado a grandes patrimonios. Cualquier persona puede incluir en su testamento una cantidad económica concreta, un porcentaje de su herencia o incluso un bien determinado. Esta decisión flexible permite apoyar una causa social respetando siempre los derechos de los herederos legítimos.
La legislación española permite incluir en el testamento a una o varias entidades sociales sin perjuicio de los derechos de los herederos legítimos. Además, el testamento puede modificarse tantas veces como se desee a lo largo de la vida, adaptándose a cambios familiares, personales o patrimoniales. Y el procedimiento es muy sencillo. Basta una cita con un notario, acudir con el DNI y plasmar tu voluntad.
Para cada vez más personas, consiste en una manera de seguir apoyando una causa con la que han estado vinculadas durante muchos años. Para otras, es una forma de expresar su deseo de contribuir a un mundo más justo incluso después de fallecer.
La labor de ACNUR en un mundo en movimiento
ACNUR trabaja en algunos de los contextos humanitarios más complejos del mundo. Su misión es proteger y asistir a las personas refugiadas, desplazadas internas y apátridas, así como buscar soluciones duraderas que les permitan reconstruir sus vidas.

En situaciones de emergencia, ACNUR proporciona refugio, artículos de primera necesidad, acceso a agua potable y saneamiento, protección y apoyo las personas más vulnerables, especialmente niños, niñas y personas mayores o con discapacidad. Una labor que no termina cuando cesa la fase más urgente de una emergencia. La Agencia de la ONU para los Refugiados también trabaja para facilitar el acceso a la educación, apoyar la integración en comunidades de acogida y dar oportunidades que permitan recuperar la autonomía y la dignidad.
En un contexto internacional marcado por conflictos prolongados, los efectos de la crisis climática y los nuevos desplazamientos, el trabajo de ACNUR resulta más necesario que nunca. Cada contribución, cada donación, ayuda a mantener activa una red de apoyo que alcanza a millones de personas en todo el mundo.
Y es que las emergencias suelen ocupar titulares durante días, semanas o incluso meses, pero las necesidades de las personas desplazadas pueden prolongarse durante años. Reconstruir una vida tras una guerra, regresar tras haber tenido que huir o enfrentarse a las consecuencias de un desastre natural requiere tiempo, recursos y acompañamiento.
Un legado para el futuro
Todos y cada uno de nosotros dejamos huella de una forma u otra. Lo hacemos con nuestros actos, las relaciones que establecemos a lo largo de nuestra vida y las decisiones que tomamos en cada momento. Hacer testamento solidario ofrece la posibilidad de que esa huella continúe generando un impacto positivo en el futuro.
Para ACNUR, cada legado recibido representa mucho más que una aportación económica. Es una muestra de la confianza que se deposita en el trabajo que realiza con millones de personas que necesitan vivir en condiciones de seguridad, proteger a sus familias y tener una oportunidad de reconstruir su futuro.
Detrás de este gesto hay personas. Historias como las de Elena, Carlos u Olga. Personas que un día tomaron una decisión que, mañana, se convertirá en algo muy concreto: refugio para una familia que huye del conflicto, educación para una niña o un niño que quiere volver a la escuela, asistencia para quienes han perdido su hogar tras una emergencia o apoyo vital para las personas más vulnerables. Porque algunos legados tienen la capacidad de cambiar vidas mucho tiempo después de haber sido escritos.
En ACNUR cuentan con un equipo de expertos en el área de testamento solidario con quienes podrás resolver todas tus dudas. Encontrarás más información en la página web, donde podrás descargarte una guía con todos los pasos a realizar; en el teléfono 609 079 062 o a través del correo electrónico.


