¿Qué es la lipoproteína(a)?
La lipoproteína(a), también conocida como Lp(a), es una partícula que circula por la sangre y transporta colesterol. Se parece al colesterol LDL (el «colesterol malo»), pero incorpora una proteína adicional llamada apolipoproteína(a), que contribuye a aumentar el riesgo cardiovascular.
¿Por qué algunas personas tienen la lipoproteína(a) elevada?
Principalmente, por razones genéticas. Más del 90 % de la variación en los niveles de Lp(a) se debe a la herencia, por lo que la alimentación, el peso y la actividad física apenas influyen en su concentración. Esto explica que una persona con hábitos saludables también pueda tenerla elevada.
¿A partir de qué valores se considera elevada?
La Lp(a) no suele producir síntomas y no se mide de forma rutinaria en las analíticas convencionales de colesterol. Para conocer su concentración hay que solicitar un análisis de sangre específico.
- Una concentración de lipoproteína(a) de 50 mg/dl o más se considera elevada y se asocia a un mayor riesgo cardiovascular. Se estima que una de cada cinco personas supera este umbral.
- Los niveles también varían según el origen étnico: algunos estudios han observado que las personas de ascendencia africana presentan concentraciones medias hasta tres veces superiores a las de ascendencia europea.
- Los valores de Lp(a) extremadamente altos, a partir de 180 mg/dl, son menos frecuentes y afectan a una de cada cien personas.

¿Quiénes deben medirse la lipoproteína(a)?
Tanto la Sociedad Europea de Cardiología como la Sociedad Europea de Aterosclerosis recomiendan medir la lipoproteína(a) en sangre al menos una vez en todos los adultos y en jóvenes con antecedentes familiares de accidentes cerebrovasculares isquémicos. La determinación es especialmente relevante en estos casos:
- Enfermedad cardiovascular precoz: infarto, angina, ictus o enfermedad arterial periférica a una edad temprana, sobre todo si no hay otros factores de riesgo evidentes.
- Antecedentes familiares de enfermedad cardiovascular precoz: por ejemplo, un familiar directo que sufrió un infarto o ictus antes de los 55 años si es hombre o de los 65 si es mujer.
- Familiar con Lp(a) elevada: si un familiar directo tiene valores altos, puede recomendarse estudiar a los demás miembros de la familia.
- Hipercolesterolemia familiar, especialmente en personas jóvenes o sin otros factores de riesgo identificables.
- Estenosis aórtica, sobre todo si aparece antes de los 65 años.
- Eventos isquémicos recurrentes o respuesta insuficiente al tratamiento con estatinas.
- Riesgo cardiovascular moderado o cercano al umbral de tratamiento: conocer la Lp(a) puede ayudar al médico a decidir si conviene intensificar la prevención.
¿Qué ocurre cuando los niveles de lipoproteína(a) son elevados?
La Lp(a) elevada favorece la aterosclerosis, un proceso en el que se acumulan placas en las paredes de las arterias. Si una de estas placas se rompe, puede formarse un coágulo que obstruya el paso de la sangre. Cuando esto ocurre en una arteria del corazón, puede provocar un infarto; si interrumpe el riego sanguíneo del cerebro, puede causar un ictus isquémico.
Además, los niveles altos de lipoproteína(a) se relacionan con la calcificación de la válvula aórtica. Cuando esta se endurece y se estrecha, aparece la estenosis aórtica, una enfermedad que dificulta la salida de la sangre del corazón hacia la aorta.
El riesgo se incrementa a medida que sube la Lp(a), aunque no todas las personas tienen la misma probabilidad de sufrir un accidente cardiovascular. Según datos del estudio UK Biobank recogidos en el consenso de la Sociedad Europea de Aterosclerosis, frente a una concentración de referencia de 7 mg/dl, los niveles de 50 mg/dl se asocian con un riesgo cardiovascular 1,4 veces mayor; los de 100 mg/dl, con un riesgo aproximadamente dos veces mayor; y los de 150 mg/dl, con uno 2,7 veces mayor.
Estas cifras reflejan un aumento del riesgo relativo, no la probabilidad individual de sufrir un infarto o un ictus, ya que hay factores como la edad, la presión arterial, la diabetes, el tabaquismo y los antecedentes médicos que también son determinantes.

¿Qué se puede hacer si la lipoproteína(a) está alta?
Dado que en la actualidad no existen terapias aprobadas específicamente para reducir la Lp(a), la prevención se centra en actuar sobre los demás factores de riesgo cardiovascular. Estas son las principales medidas que se pueden adoptar:
✅ Reducir el colesterol LDL
Es la más importante. Conviene alcanzar el objetivo individual marcado por el médico, mediante cambios en los hábitos y, cuando sean necesarios, fármacos como estatinas, ezetimiba o inhibidores de PCSK9.
✅ Controlar la presión arterial y la glucosa
La hipertensión y la diabetes aumentan el riesgo cardiovascular, por lo que su control resulta muy relevante en personas con Lp(a) elevada.
✅ Mantener hábitos saludables
No fumar, seguir una alimentación equilibrada y hacer ejercicio con regularidad no modifica apenas los niveles de Lp(a), pero sí reduce el riesgo global de infarto, ictus y otras complicaciones.
✅ Valorar el tratamiento farmacológico
Las estatinas son la base del tratamiento porque bajan el colesterol LDL y disminuyen el riesgo cardiovascular. No bajan la Lp(a) y, en algunas personas, pueden elevarla ligeramente, pero este posible efecto no justifica suspenderlas cuando están indicadas.
Los inhibidores de PCSK9, por su parte, reducen de forma potente el colesterol LDL y, además, disminuyen la Lp(a) en una proporción media de entre el 20 % y el 30 %, aunque la respuesta varía entre personas. Se prescriben según la situación clínica y las indicaciones aprobadas para bajar el colesterol y prevenir eventos cardiovasculares, no únicamente por tener la lipoproteína(a) alta.


