Su color da pistas
Aunque el boniato más habitual es el de pulpa anaranjada, también existen variedades blancas, amarillas y moradas. En cualquier caso, como otros tubérculos, aporta principalmente hidratos de carbono, sobre todo almidón, además de azúcares y fibra.
Y el color da pistas sobre su composición: las variedades anaranjadas destacan por el betacaroteno, que el organismo puede transformar en vitamina A. También aporta vitamina C —aunque parte se pierde con el cocinado— y minerales como el potasio, necesario para el funcionamiento normal del sistema nervioso y los músculos.

Mil formas de preparar el boniato
Su textura cremosa y su sabor ligeramente dulce permiten utilizar boniatos en preparaciones muy diferentes, desde guisos y purés hasta platos principales y postres, tanto dulces como salados.
🔸 Al horno
Entero o partido por la mitad queda especialmente cremoso, perfecto para rellenar, triturar o añadir a cremas. También puede cortarse en rodajas o bastones, aliñarse con aceite de oliva y especias y hornearse hasta que se dore.
🔸 Cocido
Puede añadirse a cremas, purés y guisos. En estos últimos aporta consistencia al caldo y un ligero sabor dulce.
🔸 En la freidora de aire
Entero, se puede cocinar en la air fryer a 200 °C durante 35–45 minutos, girándolo a mitad de cocción. En bastones, se cocinan unos 15–20 minutos a 190 °C.
🔸 En el microondas
Es la opción más rápida. Se puede cocinar entero —hay que pincharlo previamente— o troceado. Una vez tierno, puede comerse directamente o pasarse por la sartén para terminar de dorarlo.
Cinco ideas para llevar el boniato al plato

- Relleno. Una vez asado, se abre por la mitad y se puede acompañar de queso, tomate y verduras cortadas en dados como pimiento y cebolla; aguacate y maíz; o carne picada con verduras.
- En cremas y purés. Su almidón aporta cuerpo y una textura cremosa. Combina especialmente bien con calabaza o coliflor.
- Con legumbres. Cortado en dados, puede incorporarse durante la parte final de la cocción de un guiso de lentejas, garbanzos o alubias.
- En bastones. Asados o preparados en la freidora de aire, puede acompañarse de una salsa de yogur, limón y hierbas aromáticas.
- En preparaciones dulces. Triturado una vez cocido o asado y mezclado con chocolate fundido, permite preparar una crema untable.
Elegir, conservar y combinar boniatos
Una buena conservación empieza en la compra. Elegir bien el boniato y guardarlo en las condiciones adecuadas permiten mantener durante más tiempo su textura y sabor.
🔸 En la compra
Los boniatos de buena calidad suelen ser firmes, pesados en relación con su tamaño y presentan una piel lisa, sin cortes ni hendiduras. Las zonas blandas o hundidas, el aspecto hueco o la presencia de brotes pueden indicar menor calidad. Las piezas medianas suelen tener una textura más agradable, mientras que las de mayor tamaño pueden resultar más fibrosas.
🔸 En casa
El boniato se mantiene mejor en un lugar fresco, seco y bien ventilado. Las bajas temperaturas del frigorífico pueden alterar su textura y su sabor, mientras que los recipientes herméticos o las bolsas de plástico favorecen la acumulación de humedad y la aparición de moho. Las bolsas de papel o las cestas que permiten la circulación del aire suelen ser las opciones más adecuadas. En buenas condiciones de almacenamiento, puede conservarse hasta cuatro semanas.
🔸 Una vez cocinados
Consérvalos en un recipiente hermético en el frigorífico, a unos 4 °C, durante un máximo de cuatro días. También se pueden congelar. En el congelador pueden conservarse hasta 10 meses.
La mejor compañía del boniato
- Especias. Su sabor combina con canela, nuez moscada, clavo o cardamomo y también con romero, tomillo, salvia, comino, pimentón, ajo o curry.
- Quesos y lácteos. Los quesos salados e intensos contrastan con su sabor dulce, mientras que los más frescos y cremosos aportan un punto de acidez.
- Legumbres. Encaja especialmente bien con garbanzos, lentejas y alubias. Es un ingrediente habitual en guisos y curris vegetales, aunque también puede utilizarse en ensaladas de legumbres o en salteados de verduras para dar un toque dulce.
- Ácido y picante. El limón, el vinagre o un toque picante aportan contraste y equilibran su sabor dulce.
💡 Un truco. Añadir un chorrito de aceite de oliva o un puñado de nueces ayuda a aprovechar mejor sus carotenoides. Estos compuestos se absorben mejor cuando se consumen junto con una pequeña cantidad de grasa saludable.
Boniato vs. patata: en qué se diferencian
En la cocina, estas dos hortalizas se utilizan de forma muy parecida: se pueden asar, cocer, preparar en puré o añadir a guisos. Pero ¿se parecen también desde el punto de vista nutricional? Comparamos entre sí el boniato y la patata hervidos.

- ¿Cuál tiene más calorías? La diferencia es pequeña. En ambos casos, el aporte energético puede cambiar según cómo los cocinemos.
- ¿Cuál aporta más hidratos? La patata contiene algo más. Buena parte se encuentra en forma de almidón.
- ¿Por qué el boniato sabe más dulce? Son azúcares naturalmente presentes en ambos alimentos y no equivalen a los azúcares añadidos que se encuentran en algunos productos procesados. El boniato contiene una cantidad mayor, lo que contribuye a su característico sabor dulce, pero eso no significa que sea una peor opción.
- ¿Cuál lleva más betacarotenos? El boniato de pulpa naranja destaca por su contenido en betacarotenos, el pigmento responsable de su color y que nuestro organismo puede transformar en vitamina A. En la patata su presencia es mínima.
- ¿Cuál aporta más fibra? El boniato aporta algo más de fibra, aunque la diferencia entre ambos es pequeña.
- ¿Y la vitamina C? Parte de la vitamina C se pierde durante el cocinado, por lo que la cantidad que ingerimos depende del método de cocción. Aun así, ambos alimentos pueden contribuir a cubrir nuestras necesidades diarias.
- ¿Qué ocurre cuando los dejamos enfriar? Al cocinar y después enfriar el boniato o la patata, una parte de su almidón cambia de estructura y se convierte en resistente. Este compuesto no se digiere completamente en el intestino y llega al colon, donde sirve de alimento para las bacterias de la microbiota, lo que beneficia al organismo.

