Saltar el menú de navegación e ir al contenido

EROSKI CONSUMER, el diario del consumidor

Buscador

logotipo de fundación

Canales de EROSKI CONSUMER


Estás en la siguiente localización: Portada > Alimentación

Beber leche de vaca que come pasto fresco reduce el riesgo de infarto en un 36%

Una investigación destaca los beneficios específicos del ácido linoleico conjugado, con mayor presencia en este tipo de leche

  • Autor: Por
  • Fecha de publicación: jueves 3 junio de 2010
Las personas que beben leche de vacas que comen pasto fresco tienen un 36% menos de riesgo de sufrir un infarto, en comparación con quienes beben leche de vaca alimentada con pienso, tal como ha concluido una investigación realizada por la Escuela de Salud Pública de Harvard (Estados Unidos). Publicado en el "American Journal of Clinical Nutrition", este trabajo destaca los beneficios específicos del ácido linoleico conjugado (CLA), una grasa insaturada que se presenta en concentraciones hasta cinco veces superiores en las vacas criadas por pastoreo.

Esta investigación confirma las propiedades protectoras de este compuesto, que mantuvo la reducción de riesgo de ataque cardiaco incluso al ponderarse con otros factores perjudiciales como el tabaquismo o la hipertensión. Los científicos de Harvard sugieren así que los beneficios del CLA para el corazón podrían "compensar de sobra" los efectos nocivos de la grasa saturada en la leche.

El equipo contó para este estudio con la participación de 4.000 voluntarios y comparó los resultados con la situación en Costa Rica, donde el pastoreo de vacas lecheras constituye la norma, a diferencia de Estados Unidos, donde los productos lácteos proceden casi en exclusiva de explotaciones industriales. Los científicos identificaron a casi 2.000 costarricenses que habían sufrido un ataque cardíaco no mortal y a otros 2.000 que no habían tenido episodios cardíacos. Después midieron la cantidad de CLA en sus tejidos grasos para estimar el consumo de cada persona.

Si se tiene en cuenta que el CLA viaja normalmente acompañado por una variedad de grasas, los investigadores diferenciaron sus efectos de los de sus acompañantes grasos, predominantemente "nocivos". El riesgo atribuido al CLA descendió así una media del 49%. "La leche y los productos lácteos enteros han tenido siempre una pésima reputación debido a la presencia de grasas saturadas y colesterol. Ahora se demuestra que el CLA podría ser increíblemente beneficioso para la salud", apuntó la portavoz del "American Journal of Clinical Nutrition", Michelle McGuire.

Te puede interesar:

Infografías | Fotografías | Investigaciones